27 de febrero de 2020
27.02.2020
La Opinión de Murcia
Rincones insólitos

Vinarte: Bullas en estado puro

Además de disfrutar con la programación, que comienza este domingo, es un buen momento para descubrir esta localidad

27.02.2020 | 13:36
El Salto del Usero, en Bullas

Hay demasiadas razones para pasar un fin de semana en Bullas, una ciudad que ha conseguido vincular su futuro turístico a sus preciados y trabajados caldos. Pero durante todo el mes de marzo, Bullas pone sobre la mesa Vinarte, donde cultura y vinos, maridaje y tradición cruzan sus caminos.

Si no han reservado algunas de sus propuestas, no pierda el tiempo, las plazas son limitadas y están ya prácticamente reservadas, de todas formas, aquí le proponemos conocer Bullas y sus paisajes sin filtros, en estado puro.

Iniciaremos nuestro recorrido en uno de los principales enclaves turísticos de esta ciudad, su Museo del Vino, donde Salvador y Charo, entre otros, están poniendo sus cinco sentidos en un lugar con historia propia. Es mejor reservar con antelación y el precio es muy asequible; sin duda merece la pena pararse aquí una hora antes de recorrer las arterias y venas de Bullas.

La Casa Museo de Pepe Marsilla, a apenas doscientos metros, será nuestra próxima parada, ya metidos de lleno en el casco histórico de la ciudad, donde su Plaza de España y sobre todo su Plaza del Ayuntamiento y su Plaza Vieja, le seducirán y envolverán continuamente.

Si algo tiene Bullas que sobresale por encima de las demás ciudades del interior del Noroeste es su gastronomía, el único problema es dudar entre tanta oferta, desde El Taller de Sabores de Juani, hasta el Asador del Noroeste, pasando por el tapeo en el Bar Caracoles o disfrutar como un 'enano' en el Borrego, donde Salvador sigue cosechando adeptos.

Pero esta vez, a la hora de comer, permítanme que les recomiende Entretempos, donde Antonio y Mara están alcanzando un nivel gastronómico importante. Lo mejor aquí es apostar por su Menú Degustación, muy bueno la relación calidad precio o, si prefieren, dejarse aconsejar por cualquiera de los dos, aunque como dice la canción, 'si me dan a elegir', que Antonio les seduzca con sus conocimientos de sumiller y Mara con sus tapas, que parecen sacadas de un cuento de hadas. Nota: No dejen de probar sus puerros con jamón ibérico y manitas de cerdo. Su local, en la Plaza Vieja, le añade un plus especial, y si pueden y hay sitio, elijan su salón inferior.

Pero antes de lanzarnos a la comida, desde la Plaza del Ayuntamiento por el Camino Real, tienen que ir a conocer por dentro la Torre del Reloj de 1900 (Torre de Santiago), por cierto, que sorprendentemente sigue sin estar mínimamente señalizada, lo que significa que todavía queda mucho camino por recorrer en materia turística. Para entrar en ella, es imprescindible contactar con la Oficina de Turismo, pero si pueden, que les acompañe como guía, no solo de la Torre, sino de la ciudad, José Luís García Caballero, no solo comprenderán mejor la historia de la ciudad, sino que podrán tocar el alma de esta villa. No dejen de subir hasta su campanario, las vistas de la Región son únicas, si van pequeños, lleven cuidado en la escalera final.

Uno de los mayores y mejores atractivos que tiene nuestro destino es su paisaje. Pocas ciudades tienen en apenas un radio de cuatro kilómetros tanto que ofrecer, desde su famoso Salto del Usero, donde por fin han empezado a actuar las autoridades municipales, aunque aún hay mucho por hacer, diseñar y planificar, hasta su Senda de los Diez Puentes y Medio, conocida oficialmente como el Barranco de la Regidora, una excursión ideal para ir con niños y niñas, circular y de una hora aproximada de duración. Pasear por el paraje de La Rafa después de comer, para bajar la comida, es otra gran idea.

La carretera que une esta ciudad con sus bodegas, principalmente las que se encuentran en el paraje del Azeniche (carretera dirección Tierras Altas de Lorca), es simplemente espectacular, y una buena idea para conocer este espacio natural. Si optan por esta alternativa, les recomiendo visitar Coy y allí probar sus asados de pulpo o cordero en el Bar Jesús.

Otro de los lugares, previa reserva, que es muy recomendable llevar a cabo en Bullas, es sin duda su visita a La Villa Romana de Los Cantos, a dos kilómetros de la ciudad, y que, sin duda, podría convertirse en una de sus joyas turísticas de la comarca. Una lástima que la inversión en Patrimonio siga siendo la hermana pobre de la administración, baste recordar, que hace apenas dos meses, la Venus de Bullas fue traída desde Madrid al Museo Arqueológico de Murcia, y ni siquiera tuvieron la decencia los cargos públicos regionales el invitar a la corporación municipal a recepción de la misma, lo que nos pone frente a un espejo sobre la realidad que vivimos, no solo turística, sino de colaboración y cooperación entre las administraciones públicas, una pena. Lo mejor de la visita a esta Villa Romana no es lo que se ve, sino lo que uno imagina que está bajo nuestros pies. No se la pierdan.

Este fin de semana, Vinarte abre sus puertas, sus olores y sus colores con la inauguración de Los Sueños del Vino, para al día siguiente el popular Mercado del Zacatín (cada primer domingo de mes), realizar una Ruta del Vino promocional.

A partir de aquí, cada sábado y domingo del mes de marzo, la ciudad se llena de propuestas, tanto para turismo gastronómico como actividades infantiles, todo ello rociado con 'Música para degustar'.

Alguien dijo una vez de Bullas:
Tu tierra huele a sangre, vino y esperanza,
Tu aire pasea por calles estrechas, como bailando una danza
Tus campos saben a fruta trabajada,
Tus gentes reinventan cada día su ciudad amada.

El frío corta la piel de los surcos empedrados,
El agua recorre las arterias de los campos sembrados,
El sol abraza y envuelve sus ramas desnudas,
Y la luna, le canta cada noche con voz dulce y oscura.

Mil secretos y cien sendas la rodean,
En cada esquina mil historias cuentan,
Guardando recuerdos y aventuras que no están en venta,
Y en los sótanos de sus casonas, existen historias de leyenda.

Imprescindible:

  • Fiestas del Vino de Bullas (finales de septiembre)
  • Museo del Vino
  • Salto del Usero
  • Ruta de los Diez Puentes y Medio
  • Torre del Reloj
  • Ruta del Vino: Visita Bodegas (El Rosario, San Isidro, Balcona, Lavia, Monastrell, Carreño, Hydria y Tercia de Ulea). Imprescindible reservar. Lo mejor es contactar con la oficina de turismo.

Vino de Nueces 

24 de junio. Este vino se prepara la víspera de San Juan y debe permanecer embotellado en la una garrafa de cristal, aislado de la luz solar y bien sellado hasta el día 24 de diciembre, Nochebuena, en que se descorcha.
Ingredientes: 13 nueces verdes. 5 litros de Vino y 2 ó 3 kl de azúcar (al gusto).
Elaboración: Se vierten en la garrafa preferiblemente de cristal los 5 litros de Vino. Seguidamente, se parten las 13 nueces en cuatro trozos y se añaden al Vino. Con la ayuda de un embudo se añade el azúcar. La cantidad al gusto. Por último, la gárrafa se deja bien sellada y se aconseja hacerlo con cierre de tapón de corcho.

Baño de la Mora

24 de junio. Cuenta la leyenda que en el Castillo de Bullas un alcaide moro que tenía una hija. En una de las incursiones al Castillo de Bullas un joven caballero cristiano se encontró con la hija del alcaide. Ambos se quedaron prendados. Y como prueba de amor él le entregó a ella un anillo de oro para que no lo olvidara, mientras llegaba el momento de poder volver a verse y poder llegar a casarse.

Enterado el alcaide de los planes de los jóvenes, envió a su hija a su otra fortaleza que tenía en el Monte Castellar, un lugar más infranqueable, y a cuyas faldas se encontraba el río. Ambos baluartes de Bullas estaban unidos por un subterráneo, un largo pasadizo al que solo podían acceder unos pocos. Ante el temor al asedio cristiano se llevó también allí todas sus riquezas.

Pasaba el tiempo y la joven seguía recluida en una de las recónditas cuevas de la Fortaleza del Castellar. Cuidadosamente preparó su huida para la noche más corta del año, la Noche de San Juan, ansiosa de poder encontrarse con su amado. Llegó hasta el río y una vez allí se lavó la cara y peinó sus cabellos en las cristalinas aguas del río mientras cantaba: "Peine de oro, peine de marfil, ¿Cuándo mis amores tendrán fin?".
Entretanto el anillo de oro que el joven caballero le había regalado en prueba de su amor se deslizó de su dedo y se sumergió en las oscuras aguas de la vaera del Salto del Usero. En ese instante ella quedó hechizada, ya que dice la leyenda que mientras no encuentre el anillo no podrá volver a encontrarse con su amado.

Desde ese momento, todos los años en la mágica Noche de San Juan, ella sale de su cueva en el Monte Castellar, y llega al lugar del río donde antaño perdió su anillo. Mientras canta y cepilla sus largos cabellos ansiando encontrar el anillo, para volver a ver la cara de su amado.

Donde Comer

  • El borrego
  • El Taller de Sabores
  • Entretempos
  • Asador del Noroeste
  • Artezano
  • Restaurante Castillico
  • El Caracoles (tapeo)

Donde dormir

  • Apartamentos Bioclimáticos CEAMA
  • Turismo Rural: (La Rafa, Cañada del Pino, María del Cartero, Ortega Rubio, Agrolavia). Aunque lo mejor es consultar la página web de turismo.
Compartir en Twitter
Compartir en Facebook