05 de octubre de 2018
05.10.2018
La Opinión de Murcia
Músicas

Carlos Tarque: "No quería quedarme en el sonido de rock retro"

El músico participa este viernes en las charlas Inspiración del Big Up! y mañana firmará su nuevo disco en FNAC

05.10.2018 | 04:00
Carlos Tarque

Carlos Tarque es un vocalista superlativo y carismático que ha acompañado a los amantes del rock desde hace más de dos décadas al frente de M Clan. Un cantante perfecto y honesto, el más poderoso vocalista de rock español, capaz de sacrificarlo todo sólo por cantar. Aprovechando el descanso tomado por MClan, ha decidido grabar su primer disco en solitario, Tarque. Se trata de un potente disco de rock clásico, en el que ha potenciado su querencia por artistas de los sesenta y los setenta como Led Zeppelin, Jimi Hendrix, Free y Bad Company, por la faceta más dura de los Stones, Faces y The Who, por álbumes míticos como Lovehunter de Whitesnake y Highway to Hell de AC/DC. El sonido es rockero y directo, y los mejores momentos llegan cuando su áspera y cautivadora voz rota de rock se une a la pared de guitarras de Carlos Raya. Para este desquite personal ha contado con la producción de Raya, guitarrista de Fito y Fitipaldis -también lo fue de MClan-, que ya les había producido un par de discos. Y en la grabación han participado otros músicos habituales de M-Clan: el bajista Iván 'Chapo' González y el batería Coki Giménez.

Tarque quiere dejar claro que su aventura en solitario no significa el final de M-Clan, sino simplemente una pausa en busca de nuevos caminos (Ricardo Ruipérez también va a presentar disco por su cuenta). Su objetivo es seguir girando con esta banda durante el próximo año y, ya en 2020, reunir de nuevo a MClan para celebrar los 20 años de Sin enchufe, uno de sus discos más populares.

El siguiente paso para Tarque es presentar en directo el álbum en una gira que arrancará el 2 de noviembre en Gijón, y que le traerá el 25 de enero a la sala REM, pero antes pasa este viernes por el Big Up, a dar una Charla-Inspiración, y este sábado estará firmado disco en la FNAC (19.00 horas).

Has hecho cuatro entregas previas del disco.
Cada semana fuimos sacando un adelanto. Al final serán un total de seis, que yo creo es una buena manera de enseñar a la gente, y más si se trata de un proyecto así nuevo, de qué va la historia.

Seis de diez. Prácticamente lo muestras todo.
Yo es que soy un poco nudista, je,je. Lo que tenemos claro es que, a la velocidad que van las cosas en el mundo de hoy -hay tanta información-, es mejor ir enseñando cositas a lo largo de un mes y medio y que no se pierda la atención en una semana. Y el propio hecho de que el disco sea grabado en directo, de banda antigua, sin apenas recordings... Todo lo demás está grabado del tirón, excepto la voz, que la regrabé después. Y lo que muestran estos videoclips es lo que luego va a ver la gente en directo: un trío de rock al más puro estilo clásico.

Un rock que no te era ajeno, puesto que lo habías practicado en canciones como Algo más fuerte, Mujer norteña o Noche de aullidos para M Clan.
Sí, vamos a ver, es que M Clan es un grupo que ha evolucionado; nació como un grupo de rock sureño, como un grupo de rock clásico de los 70, y nunca ha dejado ese hilo. En todos los discos puedes encontrar algo de este rock. Con M Clan lo que hemos pretendido siempre es movernos, lo que nosotros pretendíamos era una búsqueda de algo que no sea sota, caballo, rey. En mi disco en solitario pienso que he hecho algo que se puede acercar mucho a M Clan, sobre todo al principio, pero sin ser exactamente eso, porque M Clan es un sexteto y esto es un trío. Principalmente la diferencia es que eso es un disco mío; Ricardo no está, y entonces las decisiones y la personalidad que aflora es la mía, y la de Carlos Raya como compositor y como parte muy importante.

Carlos Raya ya trabajó con M Clan; os produjo algunos discos, incluso os acompañó de gira.
Sí, Carlos ha tocado en varios discos nuestros, ha sido productor como dices, y siempre me he sentido muy cómodo con él, es alguien con quien me entiendo muy bien. Nuestras raíces de rock duro están muy claras, y cuando me planteé hacer este disco en solitario como un proyecto de rock pensé en él. A mi me gusta mucha música diferente, pero es cierto que cuando vuelves a la música con la que creciste, el hard rock puro es algo que sientes de una manera especial, y es lo que he querido reflejar en este disco, la música que realmente me mueve a mí el alma.

«¿Qué pasará cuando se apague el motor?», te preguntas en Ahora y en la hora, un single que sirve como carta de presentación al proyecto en solitario. Pensaba que, como los Stones, la máquina no se iba a detener nunca.
Sin ser el tema que pueda entrar más fácilmente, es una canción que ha llamado la atención. Me ha venido gente diciendo que le recuerda a bandas de las que yo ni siquiera soy fan, como Queen of The Stone Ages o Klus, una banda norteamericana que ni siquiera conocía, que están dentro de unos parámetros de rock moderno que me gusta. No quería quedarme en el ejercicio del rock retro, de buscar el sonido de Led Zeppelin constantemente. Seguimos avanzando con un concepto de rock clásico, pero buscando un sonido actual.

Para Delta, el último trabajo de estudio hasta la fecha de M Clan, se os ocurrió hacer un disco acústico, pero ya os encontrabais haciendo canciones por vuestra cuenta. De hecho, cada uno compuso por su lado. ¿Hacer un disco por vuestra cuenta os apetecía desde hace tiempo?
Uno siempre tiene esa fantasía, porque al final el individuo y el artista lo que quiere es hacer lo que le sale a él. En un grupo hay cosas que enriquecen, pero por otro lado hay cosas que te coartan, por eso a veces pienso que en la música la democracia no siempre es lo mejor. Ricardo siempre ha hecho canciones por su lado; yo también. Tuve la idea de hacer el primer movimiento, y él me dijo que iba a aprovechar y grabar otro disco, a lo que le respondí que me parecía muy bien porque yo creo que es algo muy saludable para M Clan, incluso el hecho de sacar cosas con las que a lo mejor no nos encontramos cómodos el uno con el otro.

Lo de Tarque es para dejar bien claro que se trata de un proyecto personal, que desarrollas algo ajeno a M Clan, incluso como si dieras a entender que no montas otro grupo.
No somos una banda. Es un proyecto mío con una banda que me acompaña de gente alucinante, de músicos que casi todos han tocado con M Clan. Y alguien me ha dicho: "Si querías hacer una banda diferente, ¿por qué has tirado de los mismos músicos que tocan en M Clan?", a lo que respondo diciendo que he buscado a los mejores músicos que conozco, y ese ha sido el criterio: simplemente los músicos que mejor podían tocar la idea que yo tenía; en este caso, el batería Coki Giménez, el bajista Iván 'Chapo' González y Carlos Raya en la guitarra. Son músicos que están en el mercado (mercenarios es una palabra que no me gusta) y ofrecen lo mejor de ellos mismos.

¿Ricardo y tú queríais daros un respiro tras Delta? ¿Terminasteis muy hartos de escucharos los chistes en la furgoneta?
No, no se trata de una cuestión personal. Es una cuestión de aire. Esto es algo muy normal. La gente piensa que si uno hace un disco en solitario es que el grupo se lleva mal, y no es así. Por suerte, la música no es un matrimonio al uso, nos podemos poner los cuernos y aquí no pasa nada.

Entonces, aclárame, ¿se trata de un divorcio, una separación o un cambio de pareja?
Es un vamos a darnos un tiempo. Eso siempre ha sonado muy mal en las parejas. No, esto es un parón para darse una vuelta cada uno, y quedamos dentro de dos años para seguir con nuestro proyecto. En 2020 retomaremos el proyecto de M Clan que es lo mejor que nos ha dado la música, y, siendo absolutamente realistas, funciona muy bien, no hay por qué abandonarlo.

¿Os seguís viendo, os llamáis, os escribís, conocéis lo que está haciendo cada uno?
Sí, él está haciendo temas, maquetas, está cantando, buscando una manera de cantar cómoda, porque cantar no es como tocar la guitarra, y el que no ha sido cantante, a pesar de que Ricardo tiene buena voz, pues tiene que encontrar el lugar, y eso cuesta un poco. Ricardo y yo nos vemos constantemente porque tenemos un montón de amigos comunes. El otro día estuvimos en la despedida de Tequila y, bueno, somos amigos.

Creativamente hablando, ¿sabías dónde querías estar? ¿Buscabas una vuelta a tus raíces?
Cuando dices raíces parece como si las hubiera abandonado en algún momento. Yo siempre he escuchado rock. Podíamos haber hecho discos más hacia el pop, pero yo creo que siempre hemos estado más cerca del rock, en su vertiente más light o más duro. Cuando me planteé hacer este disco, lo hice pensando en lo que siempre me ha movido, el sonido ACDC, sonido de guitarras fuertes, de hard rock, y, con esa idea de trío, de hacer una cosa muy cruda, de los primeros Free, de los grupos de rock de los años 70: Jimi Hendrix, Led Zeppelin, lo que siempre me ha llenado. Classic rock.

Tarque no es exactamente Coliseum.
No, no, Coliseum es un disco con otro concepto, 22 años hace, y mi cabeza no está en el mismo sitio, no puede ser. Y luego no están los músicos, pero sí que puede tener similitudes en algunos sonidos.

¿Es el Tarque que muchos demandaban, más rockero?
Bueno, pues si están contentos me alegro por ellos. Yo no hago las cosas pensando en quien las demanda. Lo que hago es lo que necesito hacer, y en general está gustando a público que pensaba no le iba a gustar, a público un poquito más abierto, porque en general creo que se le tiene miedo al rock tanto en los medios... Y me parece que le gusta a mucha gente; no es una minoría. Hay que ver como se llenan los estadios cuando vienen las grandes bandas. Creo que hay un poco de miedo al sonido rockero todavía, cosa que por otro lado me gusta, pero me hace gracia, porque tú pones Highway to hell de ACDC en un bar a las 2 de la mañana y todo el mundo baila. El rock es más grande de lo que a veces se tiende a pensar.

Has echado mano de la iconografía de ´chicos malos´ que rodea al rock. ¿Cómo te has inspirado para estas canciones? ¿Pelis, discos, libros€?
Bueno, quizás mi propia experiencia. No lo sé, nunca he sido un chico malo. Pienso en los temas con lo que me sugiere el sonido. En este disco y en la mayoría de cosas que hago yo, la música está antes que las letras. El sonido más rockero te lleva a veces a unos pasajes más superficiales, que no quiere decir 'malo', simplemente que no es profundo, y las canciones suelen tener una temática algo tópica de ´sexo, drogas y rock and roll´ en algunos puntos. Explicarlas es un poco complicado; lo que hay que hacer es oírlas, y cada uno saca su propia conclusión.

En Heartbreaker encontramos un guiño al American girl de Tom Petty. ¿Cómo fue el homenaje que le hicisteis hace unos meses?
Eso es curioso, y me gusta que lo digas. Bueno, murió Tom Petty, que para mí es una referencia, y para un montón de músicos de mi generación. Le hicimos un homenaje en enero con un montón de músicos, que fue un éxito, y quise hacerle una canción homenaje que no me salió muy bien, porque eso es algo muy delicado que se hace muy bien o queda como un churro, pero sí que hay alusiones en esta canción a un par de letras: American girl y Learning to fly, y así pues inicié una historia sobre una chica que es una rompecorazones, y a la que yo le pido que me rompa el corazón y que me abandone si es necesario.

¿Y a quién más homenajeas deliberadamente en este disco?
Yo siempre digo que no tengo ningún pudor en confesar guiños o influencias reconocidas, desde Jimi Hendrix en Lobos solitarios, que es un homenaje a Angels. Esa guitarra con flangers al comienzo, así lo buscamos con Raya. He buscado también que el disco sea muy guitarrero, y hay quien me ha dicho: "Parece más un disco de Raya que de Tarque", pero mi disco ideal es muy guitarrero. Si quisiera hacer un disco para cantantes... pero no he hecho un disco para mí, sino para el rock, si no habría hecho un disco más soul o crooner o cualquier otra historia que no me apetecía. También hay mucho Led Zeppelin en el disco, mucho ACDC, Bad Company, los Free, grupos que siempre han estado ahí, Neil Young... Hay mucha guitarra. Si veníamos de hacer discos de Fender y Vox, este es un disco de Gibson y Marshall, que es el binomio del guitarrista de rock.

Dicen que la gente más joven ya no quiere escuchar música con guitarras. ¿Vas a contracorriente?
¿Yo qué puedo hacer al respecto? No sé. La verdad que ni quiero ir a contracorriente ni quiero ir con la corriente. Da igual. Yo hago lo que hago, hacemos lo que hacemos, y al que le guste, bien. Yo no sé si hay tanta gente que... Me da un poco igual. Yo creo que hay un montón de guitarras por todos lados. Los indies, sin ir más lejos, tocan la guitarra casi todos.

"Madurar es extraño", dices en Lobo solitario, "se te apagan las ganas de luchar". ¿Te encuentras realmente así?
No. Siempre digo que las canciones y las letras no son un reflejo del momento en el que esté uno, no necesariamente. Sí es cierto que hay veces que tú sacas... pero son ficciones. Tú escribes canciones, y te pones en la piel de otros. Yo no soy el chico de la canción Heartbreaker ni soy... Me gusta ponerme en situaciones ficticias, por eso son como pequeñas películas. En el caso de Lobo solitario es cierto que uno nota que, con los años, madurar, aceptar un montón de cosas, un montón de mierdas que hay en la sociedad y en el mundo, te hace perder un poco las ganas. Yo creo que le pasa a todo el mundo, pienso. Igual no.

¿Existe en tu caso esa sensación de que, después de 20 años, todos lo que tienes que cantar ya lo has cantado, y vuelves al punto de partida?
En el momento en que hago el disco, no me planteo unas reflexiones demasiado profundas. Evidentemente, en el momento en que he hecho este disco tengo una ilusión brutal, muchas ganas de tocar en directo. A mí lo que me gusta es tocar y el hecho de estar ahí, más que qué es lo que he hecho, qué es lo que no he hecho, si esto es nuevo... Yo creo que hay que seguir con ganas; esa es la vida del músico.

Este verano no has estado parado ni mucho menos. No solo has dedicado tiempo a la grabación, has estado por ahí girando con Gran Cañón: con Leiva, Ovidi de Los Cigarros, Julián Maeso, Prisco, Chapo€ ¡Menuda banda!, ¿no?
Sí, es un proyecto muy divertido para cuando tenemos esos tiempos muertos de las bandas. Los amigos que formamos Gran Cañón, de repente hacemos X conciertos haciendo versiones, de divertimento bestial, y hemos hecho bastantes conciertos este verano, 8 o así, y sobre todo que lo pasamos como unas vacaciones. Ha sido muy bonito.

Electroshock", que es otra canción de tu nuevo disco, da mucha sensación de grabada en directo, y es muy ACDC.
Todos los temas del disco están grabados en directo, en el estudio, tocando los 4 a la vez. Hacemos varias tomas, y luego escogemos la que más nos gusta. Está todo grabado en directo, y así suena. Esa era un poco la gracia. De hecho, hay algunos errores y algunas cosas... Es algo que se nota mucho. Yo creo que la gente que vaya a ver el directo va a oír exactamente lo mismo; no hay ni una cosa más ni una cosa menos.

Cactus en el corazón cierra el disco, y tiene una letra que habla sobre el desarraigo.
Habla sobre la sensación de un refugiado, o escapado, o estos inmigrantes, estas personas que vienen en una patera y que se tiran al mar porque han perdido sueños... Es un tema que por desgracia está tan de actualidad que puede ser un poco tópico, pero eso a mí me da igual, es algo que todos los días vemos en la tele, y en la canción he querido pensar qué es lo que piensa esta persona cuando va ahí. Yo creo que es un tema denso, y que eso no hay que olvidarlo en ningún momento. Yo nunca he sido muy de denuncia social, porque no me sale muy bien; creo que es algo que hay que creerse mucho, pero hay cosas que van mucho más allá de una denuncia; es simplemente una cuestión de sentimientos y de empatía. En este sentido, hay tantas cosas que suceden en el mundo en las que te puedes poner 'en la piel de', que te pueden inspirar para hacer una canción...

Es el momento emotivo, reflexivo, que has dejado para el final. Algo así como "has llegado hasta aquí, ahora piensa".
Era un tema muy denso, y pensamos que después de eso acaba el disco. Es cierto que puede tener un poco esa sensación de que te quedes pensando en lo que la canción ha dicho, y en el disco en general. En esta época en la que escuchar un álbum ya casi no se hace, escuchar 10 temas es complicado, porque ya no tenemos este concepto antiguo de álbum. Algunos sí lo conservamos por edad, pero la gente vuelve un poco al concepto de single, como nació en realidad el comercio musical, vendiendo canciones.

¿Y este disco tiene algo de unidad?
Son canciones que tienen un denominador común, está todo en una olla, no hay mucha disparidad. En discos de M Clan hemos hecho colecciones de canciones que a veces pienso estaban demasiado alejadas, y eso es bueno en grupos como The Beatles, pero en otros que no somos tan geniales a veces no me parece bueno, porque despista tal disparidad estilística, pero en este disco está todo muy cerca, está hecho en un momento.

Gráficamente también parece mostrar cierta unidad con el concepto.
Me ha hecho la portada José Filemón con unas radiografías que tenía... Al principio a mi me gustaba lo de una radiografía de mi cara. ¿Qué puede haber más personal? Tiene muchas lecturas: en una radiografía desparecen nuestras facciones y todos somos muy parecidos. Es un poco eso de que todos somos hermanos. ¿Qué hay más transparente? Tú te estás mostrando hasta dentro. Le añadí el micrófono, una radiografía mía cantando, y luego pensé en añadirle la cuchilla, como uno de esos cuerpos extraños que a veces aparecen en las radiografías, como si me la hubiera tragado, y que tiene que ver con mi voz un poco rota. La imagen tiene impacto y gusta. Para mi es la mejor portada inclusive con M Clan. La idea es mostrarte como en carne viva.

Descarnado, más bien. Eso que decías del sentimiento fraternal me ha recordado a Sly & The Family Stone.
También nos ha influido mucho, a lo largo de nuestra carrera con M Clan, ese sentimiento hippie bien entendido, no solamente en lo de nos vamos a tomar unos tripis. Sí que creo en la hermandad de la gente, y que si pensáramos más en eso el mundo quizás iría mejor.

Vas a participar en una charla-inspiración del Big Up. ¿Cómo resumirías tu experiencia?
El hacer lo que te gusta está infravalorado: es lo que puede hacer que en tu vida seas feliz o que no lo seas, pero hay que hacer mucho para conseguir encontrar algo, y eso es una suerte en mi caso.

En 2020, cuando se cumpla el 20 aniversario de Sin Enchufe, ¿cuál es el plan? ¿Os volveréis a unir M Clan para grabar juntos?
Bueno, en principio eso es una idea que habrá que ver si al final... Yo creo que sí. Es una idea bonita, porque Sin enchufe ha sido un disco muy importante, lo disfrutamos mucho, y es un formato acústico muy accesible para todo el mundo... Lo que haríamos sería retomar desde donde dejamos en aquel momento Sin enchufe, buscar las mejores canciones y hacerlas en ese formato, y y ya veríamos con qué musicos, pero sí sería un Sin Enchufe II.

¿De dónde te nace el rock and roll?
Yo creo que nace en un adolescente de 12 años recibiendo una energía por una canción. Todo lo demás... Como dice Fito, "qué prescindible es el cuero" ... Cuando vi a ACDC en la tele me sucedió algo, era una llamada de la música. Siempre que hago un disco quiero volver a esa energía; es la energía que quiero compartir y comunicar con la gente.

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