26 de agosto de 2018
26.08.2018
La Opinión de Murcia
Espectáculo

Tras las sombras del flamenco

La laureada bailaora gaditana Sara Baras nos mostró en su espectáculo de casi dos horas en San Javier su pasión por el género, y la fuerza, valentía y arrojo que este desprende en el escenario

25.08.2018 | 19:35
Tras las sombras del flamenco

Tras un cálido elogio a la cultura que culminó con un sencillo y colorista despliegue de fuegos artificiales, la concejalía de San Javier y la dirección del Festival daban paso al último de los espectáculos de la edición número 49 del Festival de Música, Danza y Teatro, que se ha venido desarrollando entre el 1 y 24 de agosto, en el Auditorio Parque Almansa del municipio a las 22.30 horas de ayer.

El honor del cierre recayó sobre la querida compañía de Sara Baras con su último espectáculo, Sombras, ya de gira por todo el territorio español.

En esta ocasión la bailaora busca su inspiración en las sombras del flamenco, no como aquello que frena y obstaculiza un camino, sino al contrario, como aquello que quiere avanzar descubriendo lo que permanece oculto y que es lo que de manera invisible crea la chispa en cada gesto, en cada voz, en cada sonido. ¿Qué es lo que hace vibrar hoy al flamenco? En Sombras, Sara Baras irá descubriéndose a sí misma lo que le mueve, lo que le ha inspirado siempre.

Sara se arropa en la farruca para crear Sombras, género flamenco que comenzó a gestarse a comienzos del siglo XX con las voces de Manuel Lobato 'El Loli', Manuel Torres y un largo etcétera y que en la versión de baile tuvo a Faico como su precursor.

El género fue monopolizado por los hombres en un principio por ser un estilo sobrio, sin adorno, donde el foco se dirigía a la filigrana del zapateado. Se aceptaba la regla, pero no tardó mucho la mujer en hacerse hueco para proponer su femineidad sustituyendo los vuelos de las nesgas por el sobrio pantalón y mostrando igualmente, su talento para el zapateado.

Sara Baras nos muestra su pasión por este género, la fuerza que desprende, la valentía y el arrojo, y lo desarrolla en un espectáculo de casi dos horas de duración.

Los espectáculos de la laureada gaditana son siempre detallistas y bien estructurados, coloristas y vibrantes.

Sombras resume, como ella bien dice, el recorrido de una trayectoria de veinte años y así nos encontramos con un espectáculo de corte tradicional, vistoso, potente en lo musical, eficiente en lo compositivo, acertado en cuanto a bailarines, escenas elocuentes, transiciones cuidadas.

La gaditana es conocida por su gusto por sorprender siempre con algún detalle. En sus espectáculos no veremos innovaciones técnicas o coreográficas, pero sí pequeños detalles para lo escenográfico que sí aportan novedad, aunque ya se haya utilizado en otros creadores: hombres con faldas y abanicos, músicos dispares donde no sólo las voces y las guitarras son el acompañamiento tradicional de los bailaores sino la percusión y el saxo. Estos últimos aportaron al componente musical la idea de la búsqueda de las sombras del flamenco. ¿Qué hay de oculto tras los sonidos primitivos del flamenco, con qué se entroncan, cual es la raíz?

El diseño lumínico también recogió la búsqueda de sombras en cada rincón de cada retal de cada baile resaltando la fuerza interna que brota en cada gesto como dejó constancia José Serrano.

Sara asombró como siempre con su potente y virtuoso zapato llenando el escenario y haciendo guiños a sus sombras como con su vestido de flecos.

Entre aplausos y bravos al final del espectáculo, la concejalía de Cultura entregó el premio del 49 edición de Festival de San Javier de Música Teatro y Danza a la artista gaditana con una escultura de Juan José Quirós que agradecía con cariño, mientras daba las gracias a las muestras de afecto que le había proporcionado el público allí presente, que abarrotó el auditorio.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook