25 de julio de 2018
25.07.2018
La Mar de Músicas

Totó la Momposina es la cumbia

La cantante colombiana, que tuvo que marcharse de su pueblo natal para huir de la violencia, recibe el Premio La Mar de Músicas 2018 por seguir cantándole al mundo las canciones con las que venció al miedo y se ganó el respeto de todos

25.07.2018 | 04:00
Totó la Momposina es la cumbia

La cantante colombiana Totó La Momposina recibió en la noche del lunes el Premio La Mar de Músicas 2018 en el Auditorio El Batel, donde agradeció un reconocimiento que «se ha ganado la música ancestral». Ante un patio de butacas con medio aforo, la maestra de la cumbia colombiana explicó, tras recoger el premio de manos del concejal de Cultura del Ayuntamiento de Cartagena, David Martínez, que la música es «el verdadero sentimiento de Colombia».

La escritora y periodista Lara López, encargada de presentar a la galardonada antes de un vídeo que recogió la trayectoria de La Momposina, calificó a la premiada como la «risa que ilumina el mundo» y una «innovadora inquieta impulsada por la pasión y la alegría». López recalcó que la organización de La Mar de Músicas premió a la colombiana, que sucede en el palmarés al cubano Pablo Milanés, por «seguir cantándole al mundo las canciones con las que venció al miedo y se ganó el respeto de todos», en alusión a cómo tuvo que huir de su pueblo natal a causa de la violencia.

«Que viva Colombia, Francia y España, nuestra madre patria», proclamó Totó La Momposina antes de incidir en que la manera de «entregar la cultura y el porvenir de unos muchachos rectos se consigue a través del sentido de la pertenencia a nuestra música, nuestros árboles y nuestros indígenas».

El concierto comenzó con un dueto con la tibetana Yungchen Lhamo, puesto que La Momposina quiso reunir las principales influencias de la música colombiana y sus orígenes, asegurando que los «primeros conquistadores» que llegaron a América fueron los asiáticos. Posteriormente cantó con la guineana Djanka Diabate, que representa la etnia africana y, junto a los indígenas, representan las principales influencias de la cultura latinoamericana, según explicó.

La actuación se convirtió en una auténtica representación etnográfica, cultural y musical de los ritmos de la costa caribeña colombiana, en la que le acompañaron gran parte de su familia, como varios hijos y nietas, y que han pasado en el clan en las últimas cuatro generaciones. Porros, cumbias, zambaplos, abozaos, merengues, afros y sextetos palenqueros constituyen los ritmos de sus discos que recorrió en la más de hora y media de concierto, con los que La Momposina quiso resumir el más de centenar de ritmos existentes en las diversas regiones.

Uno de los momentos más especiales de la actuación ante un auditorio con presencia de compatriotas de Totó fue cuando interpretó Yo soy la cumbia, composición de Mario Gareña. La cuarta jornada de La Mar de Músicas ha comenzó en la Plaza del Ayuntamiento con la rapera Nathy Peluso.

Además, el cantautor murciano Moy Gomar abrió el ciclo Somos de aquí en la plaza de San Francisco. Y el jazz de Cécile McLorin Salvant sonó en el edificio del antiguo CIM.

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