19 de julio de 2018
19.07.2018
Circo

Las sonrisas murcianas del 'Cirque du Soleil'

Tres payasos del prestigioso espectáculo cuentan su relación con el mundo artístico y la compañía circense

19.07.2018 | 04:00
Las sonrisas murcianas del 'Cirque du Soleil'

Los tres han pasado por la ESAD de Murcia, los tres son amigos y los tres trabajan como payasos para el prestigioso Cirque du Soleil. Aunque en distintos espectáculos y distintos lugares del mundo, tres murcianos salen de gira con el circo. El ciezano Antón Valén, el alicantino afincado en Murcia Pablo Gomis y el murciano Pablo Bermejo atesoran cada uno una larga trayectoria artística relacionada con la comedia. Se formaron en prestigiosas escuelas internacionales y ahora alternan su trabajo en la compañía canadiense con labores pedagógicas por todo el mundo, dirección escénica e interpretación en distintos ámbitos.

Antón Valén nos cuenta cómo empezó su relación con el circo: «En un taller de Commedia dell´Arte en Italia con Antonio Fava conocí a un compañero que posteriormente trabajó en el departamento de casting del Cirque du Soleil. Le encargaron que buscara un perfil para sustituir a uno de los payasos del espectáculo ´Alegría´ y se acordó de un trabajo en el que me había visto haciendo de Arlecchino y le había gustado mucho. Tardó cuatro o cinco meses en localizarme, hasta que lo consiguió y me pidió que le enviase un vídeo. Luego vinieron meses de negociaciones y pruebas y finalmente entré. Fue una experiencia tremendamente positiva. En aquella primera etapa en el espectáculo ´Alegría´ estuve cinco años (2002-2007) después de un período de descanso entré en un nuevo espectáculo, ´Kurios´, en el que participé en el proceso creativo y pasé cuatro años más (2013 – 2016). Ahora vuelvo con ellos tras un paréntesis de dos años.

Después de cinco años con ´Alegría´ llegó un momento que quería cambiar un poco y probar otros ámbitos profesionales. Para sustituirme me propusieron dos candidatos a los que tenía que formar y no estaba contento con el resultado y a la tercera dije que elegía yo mi compañero o lo dejaba. Propuse la opción de que fuera Pablo Gomis, lo invitaron a unas pruebas, se presentó y aquí está, ya me sustituyó".

Tras dejar el circo Antón se volvió a centrar en la docencia de forma independiente, viajando e impartiendo cursos por toda España y Latinoamérica. Así durante 6 años. Cuenta que cuando ya empezaba a cansarse un poco casualmente le volvió a llamar El Circo del Sol con una oferta que no podía rechazar. Y así descansó un tiempo también de la pedagogía. Pero en los periodos en los que no ha estado vinculado a un espectáculo concreto del circo se ha dedicado también a otras cosas además de la docencia, como la dirección de espectáculos teatrales y de calle. También ha coprotagonizado las dos últimas películas de Juan Manuel Chumilla-Carbajosa, pero lo considera algo puntual «porque Juan Manuel que me llamó. El cine es algo por lo que no me he preocupado, yo no me he movido en Madrid, ni hago castings ni nada, es sólo una exclusividad para Juan Manuel Chumilla, pero ya está. No es lo mío. Yo hago lo que me gusta y lo que me inspira más. Si tengo que elegir entre la pedagogía, la actuación ante el público y el cine elijo primero la pedagogía y después la actuación, el cine lo tengo en último lugar, no me muevo, no lo busco».

Por su parte, Pablo Gomis relata cómo fue su entrada en el circo. «Primero, te llevan a Montreal, Canadá, donde está la sede del circo, allí ensayas, te miden la cara, la cabeza€ y todo tipo de probaturas para vestuario, maquillaje y esas cosas. Allí ensayas un poco y te vas al espectáculo al que te incorporas. Yo estuve una semana la primera vez y luego fui a Londres donde estuvimos ensayando durante el tiempo que la compañía actuaba en el Royal Albert Hall, un edificio precioso, después fui a Barcelona donde iba a debutar, pero justo el día que iba a estrenar me caí por unas escaleras y me lesioné, por lo que tuvo que seguir Antón unos días más». A esto Antón comenta: «Yo que estaba libre para ver el espectáculo con el público me tuve que poner de nuevo la peluca. Pero el cabreo se me pasó porque creo que fue uno de mis mejores shows, una gran despedida».

Pablo Gomis estuvo en ´Alegría´ desde 2007 a 2013 entrando y saliendo. Luego en 2013 necesitó a un compañero nuevo porque su pareja cómica iba a abandonar el circo. En ese momento dijo: «Tengo un amigo que es muy gracioso, mira a ver qué tal». Y así apareció Pablo Bermejo. «Sí, yo había hecho un casting en Barcelona como dos años antes –cuenta Pablo Bermejo–luego de que Pablo Gomis dijera que le gustaría trabajar conmigo, me pidieron más vídeos, más información. Después, aprovechando unas vacaciones de Pablo Gomis aquí en Murcia nos vestimos con una ropa cutre que tenía por ahí, preparamos los números, los grabamos, los enviamos y dijeron: ´Vale, eres lo suficientemente idiota como para hacer este personaje´ y fuimos a ´Alegría´ los dos. Estuvimos por Europa, fueron los últimos seis meses de ´Alegría´. El último show fue en Navidad de 2013 en Bélgica».

De ahí se fueron a ´La Nouba´, un espectáculo que tenía el circo en Orlando de forma permanente, no itinerante, dentro del complejo de Disney. Allí crearon e hicieron algo nuevo con respecto a lo que había, partiendo de números creados por Antón para ´Alegría´, aportaron elementos propios, pero con la misma pareja de personajes-payasos. En los que se incorporaron algunos guiños murcianos, que este cronista tuvo ocasión de ver: «Sí, en nuestro número hablamos un idioma incomprensible, lleno de onomatopeyas para que lo pueda seguir un público de múltiples nacionalidades. Antón ya incorporó ´Acho acho acho´ y nosotros un baile que decía con acento murciano ´y tal y cual y tal y tal y cual´.

Pablo Gomis estuvo dos años en Orlando, Pablo Bermejo cinco. «Al final se te hace duro. El espectáculo era una maravilla, y los compañeros también. Pero es una ciudad que está orientada a los parques temáticos, no es la ideal para vivir. Lo importante es que el espectáculo ´La Nouba´ estuvo allí diecinueve años; un espectáculo dirigido por Franco Dragone, el mismo que dirigió ´Alegría´; que era uno de los más bonitos y potentes a nivel visual y nosotros formamos parte de ello».

La Nouba se ha terminado, el Cirque du Soleil ha cerrado temporalmente su edificio en Orlando y lo está adaptándolo para un nuevo espectáculo, y ellos han sido llamados para incorporarse de nuevo a la reposición de ´Alegría´. «Básicamente lo que van a hacer es recuperar un icono de la compañía Cirque du Soleil con motivo de que cumple 25 años e incorporará alguna novedad». De nuevo en gira van a pasar los próximos dos años en Canadá y Estados unidos.

La duración de la estancia en cada ciudad depende del espacio en el que se muestra el show, si es en carpa el circo está un mes como mínimo, aunque según la ciudad puede ser hasta cinco meses. Luego hay una versión que es en Arena, en pabellones, en ese caso es menos tiempo, puede ser una semana o dos, no hace falta estar un mes. En este sentido comenta Bermejo: «´Alegría´ va a volver a carpa, es más bonito, vuelve al origen y a mí me apetece bastante. Por una parte la experiencia de carpa, que yo no la he vivido, ellos sí, y estar un mes o dos meses en una ciudad es más llevadero, te da tiempo a conocerla. Además vas cambiando, pero sin tanto estrés. Es una vida más€, es una vida más vida» –apostilla Gomis.

Ahora por primera vez va a haber tres actores murcianos trabajando simultáneamente como payasos en el Circo del Sol. Antón se incorpora la semana que viene de nuevo al espectáculo Kurios en Osaka. «Ya estuve en este espectáculo hace tres años, de hecho, el personaje que represento lo creé yo. Hice una pausa y ahora me incorporo de nuevo por periodos de seis meses, eso me permite seguir con mis cursos, porque no quiero dejar la pedagogía. Ahora estaré seis meses en Japón, seis meses de pausa con respecto al circo y luego otros seis meses en Australia, y así sucesivamente».

Preguntado por el personaje que representa Antón en Kurios nos comenta: «No es clown. En ´Kurios´ hago el carácter principal, un personaje que guía y hace de hilo conductor del espectáculo. Es un científico loco que busca hacer posible lo imposible, hacer visible lo invisible a través de su curiosidad. Transcurre la historia y da lugar a las apariciones de otros artistas, acróbatas y tal, que buscan. Es un personaje que no hace números de clown, pero sí es un tipo simpático que guía el espectáculo. El no estar buscando la risa, me permite trabajar desde otro ángulo, en otro registro, cuento otra historia», concluye.


«Buscamos conmover y transmitir»

Profesionalmente definiría el trabajo de los tres como ´comediantes´. «Somos comediantes, porque en realidad no hacemos solo payasos. Podemos hacer cine, hacemos tragedia o melodrama, podemos hacer comedia, podemos ser clowns, podemos hacer bufones. Yo me adapto a la oferta del mercado en cada época, y a lo que me gusta, por supuesto, cuando puedo elegir. Yo quería ser mimo, es lo primero que quería estudiar, mimo clásico. Por circunstancias de la vida no lo conseguí entrar en una escuela de mimo con Marcel Marceau, y el destino me llevó a otro lado. A fin de cuenta lo que buscamos siempre es conmover y transmitir, bien sea por la risa o por otros estímulos. Se trata de convencer, de buscar la autenticidad».

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