07 de julio de 2018
07.07.2018
Músicas

Con alma de marinero

Joan Manuel Serrat regresa a ´Mediterráneo´ cuarenta y siete años después de la publicación del disco

07.07.2018 | 04:00
Joan Manuel Serrat, durante uno de sus conciertos
Serrat 
  • Lugar: Auditorio V. Villegas, Murcia.
  • Fecha y hora: Mañana, a las 21.00 horas.
  • Precio: 50/75 euros.

El cantautor repasará los temas de este álbum y otros de sus grandes éxitos este domingo en el Auditorio Victor Villegas de Murcia.

El album Mediterráneo es el más reconocido de Joan Manuel Serrat, uno de nuestros mejores y más queridos cantautores. El disco, imprescindible en la música hecha en español, editado en 1971 por la compañía discográfica Zafiro/Novola, contiene algunas de sus canciones más populares. Con arreglos de Juan Carlos Calderón, Gian Piero Reverberi y Antoni Ros-Marbà y con dirección musical de los dos primeros. Todos los temas -letra y música- fueron compuestos por Joan Manuel Serrat excepto la letra de Vencidos, basada en un poema de León Felipe.

La melodía que dio nombre al disco fue elegida en 2006 mejor canción popular española en un programa-encuesta de TVE, y mejor canción de la historia del pop-rock español en otra encuesta de 2006 de la revista Rolling Stone. Su letra refleja la idea del Mediterráneo como lugar común, de intercambio cultural, de puentes que han hecho que las civilizaciones se integraran y se complementaran. Coincidió con acontecimientos de calado, tanto sociales (Praga, Mayo del 68, revueltas en Latinoamérica...) como musicales (consagración de los Beatles y el pop británico).

Serrat no se planteó Mediterráneo de forma unitaria, sino que surgió como consecuencia de haber escrito las canciones que lo acabaron integrando que fueron Tío Alberto, Vagabundear, Lucía... Fue resultado del tiempo que nos había tocado vivir. Las canciones son de finales de los 60 y principios de los 70, se había producido el Mayo del 68, y en América muchos artistas ligaban la canción protesta y la social. «Influyeron en el proceso de liberación de la mujer, la libertad sexual, los hippies... Era un tiempo en que pasaban muchas cosas, y sobre todo en relación a un mundo joven que se extendía» dijo Serrat, que lleva más de cincuenta años escribiendo canciones y es uno de los embajadores más importantes de la historia de la canción de autor, ya no española o catalana, sino universal: sus canciones son prodigios en muchos casos insuperables, y muchos de sus álbumes son clásicos que no sólo sobreviven al paso del tiempo, sino que se resignifican, y resignifican la vocación de cantor.

Además de las diez canciones de aquel disco básico, también otras ilustres de su repertorio suenan en una gira con la que mañana llegará al Auditorio Víctor Villegas de Murcia en un concierto para el que apenas quedan entradas. A sus 74 años, El Noi Del Poble Sec no tiene ninguna intención de dejar los escenarios.

A ciertas alturas de la vida, todo son aniversarios y echar cuentas de los veinte años transcurridos. Ya quisiéramos que de todo hiciera 20 años, como dijo -hace mucho- Gil de Biedma. Hace más de 20 años que hizo otros tantos de que Serrat cantara Ara que tinc vint anys. Como en una incesante balada de otoño, ahí sigue Serrat -fatalmente crepuscular, como algunas buenas películas, pero no decadente-, desde Paraules d'amor, Cançó de matinada y La tieta. Tampoco mueren nunca los viejos cantautores. En su espectáculo Mediterraneo Da Capo Serrat canta, por primera vez, en delicado desorden con respecto al del disco, las 10 canciones de aquel LP fundamental donde joyas como Lucía, Aquellas pequeñas cosas, Pueblo blanco, Barquito de papel y la mítica Mediterráneo, escrito en 1971 en un hotel de la Costa Brava, junto a lo mejor de su amplísimo repertorio y alguna sorpresa musical de nuevo cuño.

El 47º aniversario de Mediterráneo, es una cifra que, según bromeó el autor durante la presentación hace unos meses, «no es muy redonda», pero no ha querido esperar a los 50 años de la publicación para llevar a cabo la gira. Serrat regresa al Mediterráneo que nunca abandonó. En tiempos de visados, fronteras y alambradas, el artista ha tenido la feliz ocurrencia de considerar que, además de ciudadano del mundo, de catalán, español y europeo, lo es sobre todo de su mar de cada día, de esa patria líquida que une, más que separa, continentes, tradiciones, creencias, colores de piel e incluso hombres y mujeres que nadan en sus playas, navegan en sus yates y naufragan en sus pateras. El joven Aristóteles lo dejó muy claro que hace veinticuatro siglos cuando dijo: «Existen tres clases de personas: los muertos, los vivos y los que van por mar» Serrat pertenece a esta última estirpe.

Hay canciones, momentos, imágenes que se nos quedan clavadas en el alma por más tiempo que transcurra, por más que nuestra vida haya cambiado tanto que apenas si nos reconocemos en el blanco y negro de viejas fotografías. Con independencia de los caprichos del azar, Serrat sigue jugando en la playa. Se presenta en esta ocasión, con un sexteto liderado por Ricard Miralles (piano) -su alma gemela- y Josep Mas Kitflus (teclados). Lo completan David Palau (guitarra), Vicente Climent (batería), Tomás Merlo (bajo) y Uxia Amargós (viola). Cerca del mar.

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