30 de agosto de 2017
30.08.2017
Los Nuestros
La Colección de Ángel Fernández Saura 

Bluesfalos, 1990

La permanente creencia en su estilo le hace a Manuel Slim merecedor de todos los elogios y el éxito de su nueva edición

31.08.2017 | 21:40

La música de la rebeldía legendaria

Me gusta escribir esta página dedicada a la banda de rock murciana Bluesfalos cuando se cumple el cuarenta aniversario de la muerte de Elvis Presley, el Rey, como le llamaron a pesar de que algunos puristas del rock and rock le afearan sus baladas. Lo cierto es que el mundo musical cambió a partir de sus esencias y de sus movimientos de cadera, de su voz y sus componendas de imagen.

En la fotografía del maestro Saura podría decirse que se trata de una foto de familia rockera autóctona nuestra; se hizo el día de una grabación – Mi guitarra y el blues-, en La Puerta Falsa, para Camboya Records. En el centro, como líder indiscutible de Bluesfalos, Manuel Slim Gómez, guitarra y voz; de izquierda, detrás, a derecha, Santi Campillo (artista invitado para la ocasión), guitarra rítmica; Pedro 'Pere' Pastor, bajo; Fiti Espejo, batería; Emilio Chicheri, voz imprescindible y Carlos 'Turbina', saxo tenor. No cabe duda del valor histórico de la fotografía.

Durante este verano he seguido las evoluciones de Bluesfalos, sus movimientos para sus conciertos. No tanto por mi afición al rock con la que no saco nota, pero sí por lo que representa en el mundo de la música y su impacto social, el espíritu libre y liberador, su rebeldía y su insumisión, su inconformismo que firmaríamos muchos en todo tiempo. He comprobado la reafirmación de su estilo motero y su carisma en Manuel Slim que ha anunciado, creo, grabación nueva en «Bluesfalos, siempre» y ha repetido su creación Nació una margarita. La permanente creencia en su estilo le hace merecedor de todos los elogios y el éxito de su edición.

No puedo evitar acordarme de aquel poster fantástico de Marlon Brando, motero en la película The wild one, en España la llamaron Salvaje, de 1953 y que dirigió Laszlo Benedek. Vestía chupa de cuero, de aquellas llamadas Perfecto Schott que se popularizaron en USA desde 1928, nada menos, al incluirlas en un catálogo de las Harley Davidson: una prenda de piel negra con sus cremalleras inclinadas, sus grandes solapas ideadas para la  velocidad de la gran cilindrada; una auténtica joya en el fondo del armario de un motero de corazón y  alto poder adquisitivo.

Después vinieron más ornamentaciones que completan la imagen deseada de un sonido único. La dureza de la película de Brando, que estuvo prohibida en Inglaterra, dejó un poso falso de 'malos chicos' a los usuarios de este look reivindicativo que casi llega a nuestros días y que afecta a cortes de pelo y afeitados. Hay gente que no se acostumbra nunca a nada.

El caso es que Bluesfalos sigue viva y que ha sonado, por suerte, a lo largo de toda la Región durante este verano, aunque con otros componentes actualizados y siempre liderados por Manuel Slim, ya de solera si contamos años vividos. Y por muchos más que lo sean.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine