29 de agosto de 2017
29.08.2017
Don de gentes
Hostelero y altruista social 

Juan Miguel Bernabé: "Debemos creer en el potencial de la Región"

Juanmi para los amigos, se ha dedicado toda su vida a la hostelería pero ha sabido encontrarle tiempo a otras mil actividades sociales y hasta políticas

30.08.2017 | 22:27
Juan Miguel Bernabé es un apasionado de Ucrania.
FICHA
  • Un color: Lila          
  • Música: Desde flamenco hasta rock, depende del momento.
  • Película: 'Más allá de los sueños', de Vincent Ward
  • Comida:  Pescado.
  • Libro: 'El elemento', de Ken Robinson.
  • Un deseo: La salud.
  • Chiste:  – No voto personas, voto ideas. – ¿Y si te doy un millón de euros me votas a mí? – Te votaría porque no me parece mala idea.

Churra. 1976. Abandonó sus estudios de Administrativo por irse a la Escuela Taurina, «que dejé al primer revolcón». Apasionado por Ucrania, a donde ha viajado más de 25 veces, y por Murcia. «Debemos creer en el gran potencial de la Región». Hostelero y activista social convencido, cuando le preguntamos por su profesión nos dice: «activista social, no. Pon mejor: altruista social». Con él conversamos, a vista de pájaro de Murcia, en lo alto del Cabezo de La Cruz.

Padre de cinco hijos: Inés Filipa Pepe Paulino Pereira (sí, es su nombre real), de 19 años; Alejandra, Álvaro, Daniel y Luka, de 4 años. Juan Miguel Bernabé, Juanmi para los amigos, se ha dedicado toda su vida a la hostelería pero ha sabido encontrarle tiempo a otras mil actividades sociales y hasta políticas como vocal en el Distrito Este de Murcia o mayordomo de las fiestas del Cabezo de Torres.

¿Desde cuándo tu pasión por Ucrania?
He colaborado con la Asociación de Ucranianos de Murcia desde 2005, con quienes participé en el hermanamiento con la ciudad de Ternopil. A través de la Fundación Antonio Campillo, se donó una escultura para el Museo de Arte Europeo de Lviv y en 2010 participé en la misión comercial con doce empresas agroalimentarias murcianas en la Cámara de Comercio de Kiev. He viajado más de 25 veces a Ucrania y colaboro con artistas ucranianos para que expongan su obra en Murcia, Valencia y Madrid y con políticos y empresarios en proyectos de intercambios culturales y comerciales. Estamos tratando de conseguir que se instale en España una importante empresa ucraniana de cosmética y complementos nutricionales.

¿Cómo está la situación allí?
Es una pena que conozcamos más de de Venezuela que de Ucrania estando más cerca. Siguen estando en guerra. Es un país que ha sido invadido por el vecino. Viven una situación económica límite, pero el pueblo ucraniano no baja la guardia ni se rinde.

¿Cuándo comenzaste en la hostelería?
Con 12 años, fregando vasos. Después trabajé un año en Ginebra, en un restaurante, junto a la mansión de la hermana de Bin Laden. Luego vino La Buchara, La Cúpula de San Lorenzo, el Lebeche de La Manga y el Campanille que luego fue Vicoletto. En la actualidad, el restaurante Los Bichitos en Cabezo de Torres.

También has hecho alguna incursión en política ¿no?
Fuí vocal en el Distrito Este, Vistabella, La Fama y La Paz y no me fue mal. En año y medio conseguimos instalaciones deportivas de las que carecían, cursos para los más jóvenes, y el futuro Festival de Flamenco de la Ciudad de Murcia, una especie de Cante de las Minas o Lo Ferro, por el arraigo que tiene esta música en el barrio, uno de los más olvidados de Murcia.

¿Hostelería o política?
En las dos cosas hay que tener mucha mano izquierda. Mis políticos favoritos son los que pisan la calle.

¿Te ves más como presidente de la Comunidad o como alcalde del Cabezo de Torres?
Por supuesto presidente, (risas) en breve seré responsable en Murcia de un proyecto político con un nuevo partido a nivel nacional.

¿Te queda tiempo para algo más?
También soy mayordomo de las fiestas del Cabezo y colaboro con la Asociación Juan de la Cierva.

¿Cómo ves a la Región hoy?
Debemos creer en el gran potencial de la Región de Murcia, que no hemos sabido dar a conocer en el extranjero. Fuera no saben dónde estamos si no decimos junto a Alicante. Tenemos el mejor producto del campo, del mar, de la huerta, una gran industria en expansión, pero también nos hemos cargado el Mar Menor y la huerta de Murcia.

DE PUÑO Y LETRA
La concordia fue posible. Epitafio de la tumba de Adolfo Suárez.


Grafoanálisis. En sociedad especialmente, Juan Miguel es muy posible que considere que mantiene bien delimitadas y contenidas sus manifestaciones emotivas y sentimientos, evitando cualquier tipo de desbordes o actos espontáneos que rompan el ´molde´ que él mismo se ha creado para darse a conocer. Generalmente, no se deja impresionar ni presionar por superiores, pero también mantiene una respetuosa distancia de aquellas personas a las que puede dirigir, imponer o influenciar. Pablo Alzuagaray (www.consultoresgrafologos.com)
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