31 de julio de 2017
31.07.2017
Don de gentes

Bran Solo: "El hombre no puede crear, sólo componer"

Este ilustrador ha plantado cara a una deficiencia visual importante para dedicarse a lo que más le gusta: dibujar

31.07.2017 | 04:00
Bran Solo.
FICHA
  • Un color: El mar.
  • Música: Rosalía, El Niño de Elche, flamenco, pero también música electrónica y árabe.
  • Película: Eduardo Manostijeras, cualquiera de Tim Burton.
  • Comida: Dieta sana.
  • Libro: El romancero gitano, de Federico García Lorca.
  • Un deseo: Vivir de dibujar, siempre.
  • Chiste: Tengo muy mal humor: – Doctor, ¿Con diarrea me puedo bañar?– Sí, pero va a necesitar mucha.

Abarán. 1985.  Jesús Cobarro Yepes (Bran Solo) estudió y trabajó como informático durante siete años porque le convencieron de que del dibujo, su pasión, no podría vivir. Después de hacer un ciclo superior de Ilustración, hoy en día está considerado como uno de los dibujantes más representativos de España. Todo ello, a pesar, o gracias a, una importante deficiencia visual que descubrió por casualidad cuanto tenía 28 años.  «Veo como si tú mirases por un caleidoscopio», asegura.


Bran Solo logró hacer realidad su sueño de vivir de lo que más le ha gustado hacer durante toda su vida, dibujar. Después de estudiar y trabajar en la informática se matriculó en Ilustración en la Escuela de Arte donde sacó matrícula de honor. Después fue Eramus en Oporto y vivió en Madrid y Barcelona donde ha expuesto junto a los más grandes ilustadores en importantes galerías y hasta ha diseñado botellas de vodka para Absolut.


¿De dónde viene tu nombre artístico Bran Solo?
No lo busqué yo, el nombre me encontró a mí y no he tenido más remedio que llamarme así. Surgió en una época mística de mi infancia y tiene que ver con la mitología celta, mi época informática, La Guerra de las Galaxias y una historia que viví con mi padre. Todo confluyó. Además cuando voy a ver una exposición de un pintor que se apellide Sánchez o Martínez no me acuerdo de su nombre y sí cuando voy a ver una, por ejemplo, de Ouka Leele.

¿Eres más ilustrador que pintor?
Pinto, dibujo, escribo y hasta hago música. Lo que yo hago es expresarme. Me siento artista, pero a la hora de etiquetarme prefiero hacerlo como ilustrador.

¿Cómo definirías tu estilo?
Dibujo lo que necesito y de la manera que lo necesito. Mi estilo es deformar la realidad con lo que yo pienso que hay detrás de ella. Cuando hago un retrato deformo el rostro para que exprese emociones a través de la forma Mi inspiración viene de la música. Dibujo canciones. Mis temas favoritos son la noche, el mar, historias de marineros, de naufragios, de cosas que salen bien o mal. El hombre no puede crear, sólo componer.

¿Qué técnicas empleas?
Las que tengo a mano y puedo pagar, igual dibujo en un lienzo de lino de cien euros que en un cartón o una tabla recogidos de la basura. El valor está en el mensaje, no en el material.

Dibujando así no me creo que tengas un problema en la vista.
Tengo una lesión en la mácula, son como cicatrices en la retina, que descubrí cuando tenía 28 años. Yo creía que todo el mundo veía así. Es una especie de efecto caleidoscopio. Me gustaría hacer una exposición de fotografías para que la gente se haga una idea de cómo veo. En mí sí que se puede decir eso de que los artistas tienen una visión diferente de las cosas, yo la tengo sin lugar a dudas.

¿Te afecta a la hora de dibujar? ¿Cómo lo descubriste?
Claro que me afecta. Dibujar es lo que más me gusta pero también es lo que más me cuesta. Tampoco puedo leer, necesito alguien que me lea.

¿En qué estás trabajando ahora?
Estoy a punto de sacar la segunda edición de mi Tarot de Laguna.com, un proyecto de crowdfunding con el que le doy un nuevo significado al concepto del Tarot no como un medio para adivinar el futuro sino como herramienta para conocerse a uno mismo basado en los elementos del psicoanálisis. Consta de veintidós cartas.

¿Tienes más proyectos?
Participo en un libro de poesía con Rubén Tejerina que se llama Apnea para recaudar fondos en pro de refugiados sirios. Quiero editar dos libros, uno de ilustración y otro de narrativa para Navidad y en breve expondré en Barcelona sobre música.

De puño y letra

Las palabras se las lleva el viento

Grafoanálisis. En Bran, su tendencia naturalmente intuitiva puede manifestarse a través de actitudes impacientes y una sensibilidad siempre excitada por infinidad de estímulos que hacen variar notoriamente sus emociones. Dado que va siempre a su propio ritmo personal, sus ideas del orden, la continuidad y la estabilidad son bastante diferentes de lo convencionalmente aceptado. Como contrapartida, tal vivacidad mental le confiere una gran capacidad de improvisación creativa y originalidad inspirada. A veces, a los demás les es difícil seguir sus ideas dado que insinúa más que lo que dice. Pablo Alzuagaray (www.consultoresgrafologos.com)

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