Natación
Marco Martínez se hace mayor a golpe de récords
El nadador cartagenero Marco Martínez López, campeón de España infantil en cuatro pruebas en el último Nacional, ya es undécimo del ranking nacional absoluto de 1.500 libre y afrontará su salto a categoría júnior entrenando en casa junto a Alejandro Puebla. Sus marcas están al primer nivel europeo para un coleccionista de éxitos pese a su corta edad.

Marco Martínez, en la piscina de la Urbanización Mediterráneo con las medallas del último Nacional. | IVÁN URQUÍZAR
Marco Martínez López (Cartagena, 17 de mayo de 2011) es uno de sus prodigios que de vez en cuando surgen en la natación. Tiene un talento natural para deslizarse por la piscina, pero detrás del mismo existe mucho trabajo y dedicación. No es fruto de la casualidad que hoy en día, con quince años y tres meses, tenga marcas que le convierten en uno de los mejores de Europa en su edad. Y para hacerse una idea de su proyección solo hay que irse al ranking nacional absoluto de los 1.500 metros libre, donde ocupa el undécimo puesto.

Marco Martínez sigue atentamente las instrucciones de su entrenador, Chisco. | IVÁN URQUÍZAR
Los tres últimos veranos han sido espectaculares, sobre todo los dos últimos. En 2024, en el Campeonato de España alevín, logró dos medallas de plata y una de bronce. Fue solo un pequeño aperitivo de lo que estaba por llegar. En 2025 explotó al lograr medallas de oro en infantil de primer año en 400, 800 y 1.500 libre y 400 estilos, además de conseguir un bronce en 200 mariposa. Y ya en 2026, como infantil de segundo año, ganó las cuatro pruebas que nadó: 400, 800 y 1.500 libre, y 400 estilos. Pero lo más importante fue el valor de la marca que logró en 400 metros (3:57.64). En la natación, los registros, según su calidad, llevan aparejada una puntuación. Las habituales están en torno a los 750 puntos, y las sobresalientes rondan los 800. La que Marco Martínez obtuvo le valió para sumar 792, es decir, a un paso de la excelencia. Y la suya fue la mejor en cualquier prueba de todos los participantes en el Nacional que se celebró en Las Palmas de Gran Canaria, además de situarle en primer plano internacional.

Marco Martínez, en un entrenamiento en Cartagena. | IVÁN URQUÍZAR
Marco Antonio es un nadador de fondo, como también lo es Alejandro Puebla, otro cartagenero que a su edad marcó bastantes hitos y que se encuentra en el programa olímpico español. Este verano, tras estar en el CAR de Málaga, Puebla quiere volver a casa porque las condiciones para entrenar han mejorado ostensiblemente gracias a la piscina de 50 metros del CAR de Los Narejos, que permite trabajar también durante el invierno. Y lo hará para ponerse de nuevo a las órdenes de Francisco Javier Aledo ‘Chisco’, director técnico del Club Natación Cartagonova Cartagena. Además, ahora tendrá a un compañero de entrenamientos de nivel como Marco Martínez, quien incluso está mejorando las marcas que en su día logró Puebla.
Chisco sabe que tiene en sus manos un nadador con un futuro muy prometedor: «Las marcas que está logrando nos da un índice de la proyección que tiene», dice el cartagenero. Y se basa en hechos para argumentar su afirmación. Uno de ellos es que en solo un año ha rebajado en 22 segundos su mejor registro en 1.500 metros, que ha pasado de 16:17 a 15:54, que le habría valido para ser campeón de Europa infantil, un campeonato que este año no se ha disputado. También en tiempo récord rebajó en 10 segundos su marca en 400, un hecho insólito para Chisco, quien apunta que «no había visto nunca algo así» y ve capacitado a su pupilo de «acercarse en dos años a los 15:00, que es mínima olímpica».

Marco Martínez, en la piscina de la Urbanización Mediterráneo / Iván Urquízar
El técnico sabe que la edad que tiene en la actualidad Marco es crítica porque son muchos más lo que abandonan que los que siguen, pero para él hay una diferencia notable con respecto a otros chicos: «Es humilde y tiene una de esas familias que se necesitan en el deporte, que se mantiene al margen», dice. Pero también tiene una cualidad esencial: su capacidad de sufrimiento. Por ello, después de ganar los cuatro oros en el Nacional no decidió irse de vacaciones. Siguió entrenando durante todo el verano mientras su compañeros disfrutaban de las playas, y apenas descansó unos quince días antes de volver a las duras sesiones de entrenamiento, con jornadas interminables que empiezan de madrugada en invierno, antes de entrar en el IES Mediterráneo, y que por la tarde continúan, con muchas horas entre piscina y gimnasio.
La exigencia crecerá en 2027, udonde será júnior de primer año. Y quiere debutar en la categoría logrando la clasificación para el Campeonato de Europa, un reto que por su progresión está al alcance de su mano. Pero también ha tomado otra decisión trascendental, que es quedarse en Cartagena con el aliciente de poder entrenar diariamente con Alejandro Puebla. Mientras que otros chicos de su edad optan por irse a centros de alto rendimiento, Marco ha preferido seguir en casa. «Hace años teníamos que ir a Torrevieja en invierno para poder entrenar en piscina de 50 metros, pero ahora tenemos disponible la del CAR de Los Narejos durante todo el año. Además, también hay salas de hipoxia para hacer simulaciones en altitud. Tenemos todos los recursos que nadadores como Marco y Puebla necesitan», dice Chisco, quien seguirá tutelando a un nadador de la Urbanización Mediterráneo ambicioso.
