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Fútbol

El Unión Molinense se siente abandonado

El club denuncia la disparidad en las ayudas municipales respecto al Molina Basket, que recibe 140.000 euros frente a los 12.000 del fútbol

Nico González

Nico González / Unión Molinense

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Paco Sarabia

Paco Sarabia

La tranquilidad en el seno del Unión Molinense se ha visto quebrada por una doble preocupación que amenaza la viabilidad y la proyección del club. A la ya conocida frustración por la escasez de recursos económicos frente a otras entidades deportivas de la localidad, se suma ahora la inquietud ante la información, adelantada por Onda Regional, que apunta a contactos entre el Ayuntamiento y La Unión Atlético para que el equipo minero pueda jugar sus partidos de Segunda RFEF en Molina de Segura.

Nico González, director deportivo del club, no ha ocultado su malestar y ha analizado la delicada situación que atraviesa el equipo en este inicio de mercado: «Es un mercado, a priori, dentro de las facilidades que tiene el mercado de verano, porque siempre hay muchas más opciones. Hay una horquilla de futbolistas mucho más extensa, pero es complicado porque yo he comenzado tres semanas más tarde que el resto de los equipos. Y luego con todas las dificultades económicas que extraña un proyecto sujeto a ayudas falsas por parte de patrocinadores o de empresas. Ya que, en este caso, el Ayuntamiento, dentro de que ha podido ayudar, no está derivando mucha ayuda a que el proyecto continúe con incluso más ambición».

Sobre la presión competitiva, González es tajante: «Sería muy injusto pedirnos el ascenso directo. Al final, en todos los deportes, el dinero es lo más importante. Nosotros venimos haciendo un trabajo de crecimiento, terminando con dos temporadas seguidas haciendo play offs, y nos gustaría poder optar a algo más, pero no obviamente con las pretensiones de querer subir como primero porque, a nivel económico, no estamos a la par de equipos como Santa Cruz o Santomera».

El malestar aumenta al comparar el trato recibido por el consistorio con el de otros deportes: «Realmente es un poco triste que haya una diferencia a nivel de ayudas con respecto a un deporte y a otro. No terminamos de entender ni de comprender por qué hay tanta diferencia entre, por ejemplo, el Molina Basket y el Unión Molinense, y qué criterios se han seguido. Estamos hablando de que el fútbol se basa en plantillas de 20 jugadores o más y el Molina Basket no tiene tantas plantillas, además de tener menos partidos. Los criterios para esa diferencia en ayuda directa no los conocemos y seguimos sin entender por qué se da tanto a unos y a otros tan poco».

Finalmente, respecto a la sombra de La Unión Atlético, la postura del club es de defensa absoluta de su espacio: «Me parecería tirar por tierra todo el trabajo que nosotros llevamos adelante. Al fin y al cabo, meter a un equipo de superior categoría aquí ahora sería como preguntar: ¿para qué nos hemos estado esforzando para tener un equipo en una categoría superior si ahora se le va a conceder la oportunidad a otro equipo de fuera venir aquí? No entiendo si esa reunión se ha llevado a cabo porque no se nos ha notificado nada. Realmente nos veríamos muy afectados y tendríamos que valorar si seguir o no con nuestro proyecto, porque no tendría mucho sentido seguir buscando patrocinios y esfuerzos si el Ayuntamiento toma medidas de este tipo».

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