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Baloncesto

El UCAM Murcia se queda sin épica tras otro asalto del Barça al Palacio

El conjunto universitario cierra su temporada en la Liga Endesa tras caer ante los azulgranas en el tercer y definitivo partido de cuartos de final

Los de Sito Alonso, que acusan la ausencia de DeJulius, acaban derrotados en un encuentro similar al del pasado martes al romperse en el segundo cuarto

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José Pablo Guillén

José Pablo Guillén

El UCAM Murcia CBse graduó hace tiempo como un experto en todo lo complicado. Pero hay un momento en el que tantas astillas acaban haciendo daño. Y eso es lo que le ha ocurrido ante el Barça en el tercer y definitivo encuentro de los cuartos de final de la Liga Endesa (75-100). Un partido con el que los universitarios han puesto el cierre a una histórica temporada en el cuarenta aniversario de la fundación del club, pero que finalmente no ha podido acabar con la proeza que se buscaba.

Porque el UCAM Murcia no ha podido plantarse en las semifinales de la ACB por segunda ocasión, pero no ha dejado de remar a contracorriente para que eso sucediera. Porque si a mediados de abril logró rehacerse de la baja de Dylan Ennis, que iba camino de arrebatarle a Campazzo el puesto de máximo asistente del club en la Liga Endesa, durante estos casi dos meses también ha debido sobreponerse a varios contratiempos. Aún así, firmó un balance de 25-9, algo que tan sol nueve clubes han logrado en los últimos 30 años, y contó con el factor cancha a favor en el play off.

Sin embargo, el UCAM se ha topado con el examen de resilencia más exigente. Porque si en el primer partido se quedó sin Howard Sant-Roos por un esguince de tobillo, en el segundo perdió a David DeJulius, el mejor base de la competición esta campaña, al romperse el quinto metatarsiano de su pie derecho. Y aún así, la fe se mantuvo intacta por tratar de eliminar al Barça.

Un Barça que, ante la eliminación ya conocida del Real Madrid, todavía saltó con una motivación más en la mochila. Los de Xavi Pascual calcaron, prácticamente en números, el partido del pasado martes en el Palacio para sellar el billete a semifinales. Trató de pelear contra viento y marea el conjunto universitario, con Forrest asumiendo más minutos y con un Sant-Roos reapareciendo para ejercer un rol del que esta campaña ha contado con descanso.

Aún así, el UCAM no bajó los brazos. Pero no le dio para romper el maleficio que parece tener el Palacio en play off. Y es que los universitarios, con su presencia en las eliminatorias por tercera vez, sigue sin ganar en casa en la post-temporada desde 2016. No lo hizo en 2024, donde alcanzó las finales ante el Real Madrid, ni tampoco en este 2026 con el factor cancha a su favor.

Con todo eso, supo mantener su gen competitivo, en un partido en el que Sito Alonso buscó revolucionarlo de todas las maneras. Saltó con una defensa totalmente distinta a la que le dio la victoria en el Palau, y buscó agitar su quinteto tras el descanso, sin embargo, el segundo cuarto acabó marcando las diferencias como ya ocurriera el pasado martes.

Porque el UCAM se atascó al no encontrar el acierto desde el triple, no pudo anotar ningún lanzamiento exterior en este periodo, y eso llevó al Barça a tomar una autopista en la que manejaba un Will Clyburn que tan solo falló un lanzamiento en todo el encuentro (23 puntos). Al alero se sumaron los 14 de Kevin Punter, siempre incisivo ante los universitarios, mientras que en el UCAM los máximos anotadores fueron Forrest (20 puntos) en un día en el que todo el mundo mostró su confianza sobre el norteamericano sin DeJulius y Cacok, con 16 puntos y 5 rebotes.

Por detrás, un Jonah Radebaugh con 15 puntos y con unos intagibles que le han permitido demostrar por qué fue escogido como capitán hace un año, con la salida de Nemanja Radovic, para sacar a relucir todo el carácter y la competitividad de un equipo que seguro está deseoso de arracarle las hojas al calendario para tratar de superarse a sí mismo de nuevo.

Así ha recibido la afición del UCAM Murcia a los jugadores antes del partido decisivo ante el Barça

José Pablo Guillén

Un arrranque efervescente para el UCAM

Tenía el UCAM Murcia la difícil papeleta de tener que suplir a David DeJulius, pero lo hizo con garantías desde el principio. Todos los jugadores llamados a ser importantes en el partido encontraron su hueco en los primeros minutos de un encuentro en el que los universitarios arrancaron con una defensa diferente a la del Palau. Encontraron el acierto lo de Sito Alonso con los triples de Radebaugh, Raieste y los primeros puntos de Forrest, clave en la ausencia de DeJulius, frente a un Barça liderado por Clyburn (10-10). No se arrugó el equipo azulgrana ante un Palacio entregado en este inicio, mientras que el UCAM peleaba por no intentar salirse del guion.

Y así lo hizo con las rotaciones, donde Sant-Roos volvía a tener la llave al desempeñar el rol de generador de juego desde el base y fue capaz de anotar en sus primeros ataques (17-19). No obstante, Shengelia comenzó a hacer daño en la pintura, demostrando la solidez azulgrana, y un triple de Santoransky provocó el tiempo muerto de Sito Alonso a 50 segundos para finalizar el cuarto (17-25). Aunque el UCAM no pudo dar el arreón que buscaba y cerró este cuarto con diez de distancia (17-27).

Sander Raieste, del UCAM Murcia, celebrando un triple.

Sander Raieste, del UCAM Murcia, celebrando un triple. / ACB Photo/JM Casares

Mismos números que el martes

Parecía no empezar del todo bien un segundo cuarto con el que el UCAM se acabó agarrando definitivamente al partido. Shengelia continuó castigando en la pintura, pero los universitarios lograron cambiar el chip rápidamente. Sobre todo gracias a un Devontae Cacok que fue letal cuando su equipo pudo correr más que en el anterior periodo (24-33). El Barça entró en bonus por faltas a los tres minutos, y el UCAM olió la sangre. Subió el listón en defensa y con un parcial de 10-3 se reencontró con las buenas sensaciones (34-36). Fue aquí clave la electricidad de Forrest a la hora de subir el balón, aunque el Barça logró sacar alguna falta en ataque por las revoluciones, junto a un Kelan Martin acertadísimo en ataque y fiable en defensa. Sin embargo, los azulgranas acabaron tomando aire con un triple de Laprovittola (34-41).

No surtió efecto el tiempo muerto solicitado por Sito Alonso, al recuperar los azulgranas de nuevo su ventaja con las visitas de Vesely al tiro libre a dos minutos para el descanso (34-44), y su equipo perdió todo el fuelle al no conseguir anotar un triple durante estos diez minutos. De hecho, los de Xavi Pascual continuaron haciendo mucho daño por dentro, sacando valiosos tiros libres adicionales, y Parra cerró la primera mitad convirtiendo un rebote ofensivo para casi calcar en números lo ocurrido al primer partido (36-52).

Michael Forrest, del UCAM Murcia, peleando por un balón ante Brizuela.

Michael Forrest, del UCAM Murcia, peleando por un balón ante Brizuela. / ACB Photo/JM Casares

Sito Alonso busca una revolución

Quiso darle un giro radical a la situación de Sito Alonso al contar con un quinteto muy ofensivo en la segunda parte. El técnico optó por Raieste de ala-pívot para hacerle hueco a una línea exterior con Forrest, Hands y Radebaugh junto a Cacok. Buscaba el UCAM paliar su falta de acierto desde el triple, y después de los primeros fallos, apareció Forrest. Sin embargo, el Barça no daba tregua alguna con los puntos de Clyburn y Fall (39-57). De hecho, el alero azulgrana, con solo un tiro fallado en sus veinte minutos en pista, mantuvo el colchón frente a un UCAM algo más combativo y que por momentos pudo romper el ritmo de partido para darle una marcha más (47-62).

Sin embargo, el Barça volvió a repetir la fórmula con un parcial de 0-5, tras un triple de Laprovittola, para alcanzar ahora los 20 puntos de ventaja en el partido (47-67). A pesar de las cuatro faltas de Cacok, al UCAM le quedaba todavía un empuje más. Lo buscó con un nuevo triple de Forrest para encender al Palacio, pero Clyburn lo silenció poco después repitiendo la jugada (52-73). Un triple de Nakic y una técnica sobre Punter, al protestar una falta, parecía ser el punto de inflexión que necesitaban los universitarios. De hecho, Sito Alonso aprovechó la coyuntura para dar entrada a Diagne, aunque poco cambió hasta que Radebaugh cerró el cuarto con un triple (61-79).

Una montaña muy alta por escalar

El intercambio de canastas, algo que no beneficiaba para nada al UCAM, continuó en un último cuarto que Laprovittola quiso cerrar bien pronto desde el triple (64-86). Un último tramo en el que Sito Alonso fue castigado con técnica al protestar una falta no señalada sobre Nakic y fue entonces cuando los azulgranas se comenzaron a aliar con el reloj. A cinco minutos para el final, la distancia de 20 puntos se mantuvo después de dos canastas consecutivas de los universitarios (68-89) y la sensación era de no llegar nunca a la cima de la montaña que el UCAM debía escalar. La impotencia de los jugadores era tal que el Palacio no dudó en arrancar un cálido aplauso con un tiempo muerto solicitado por Sito Alonso antes de que Kelan Martin tuviera que ser atendido por un problema en el dedo anular de su mano derecha (68-92). A partir de ahí, en vez de venirse abajo, el Palacio se puso en pie en cada acción hasta despedir a los suyos con un constante aplauso durante el último minuto para ponerle el broche final a una temporada histórica en su cuarenta aniversario (76-100).

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