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Fútbol sala

El Jimbee se despide de la liga a las primeras de cambio

Un gol de Pirata a falta de 13 segundos y envuelto en la polémica tumba al cuadro cartagenero tras un partido vibrante

Cortés, en una acción del Inter Movistar - Jimbee Cartagena

Cortés, en una acción del Inter Movistar - Jimbee Cartagena / Prensa Inter Movistar

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Paco Sarabia

Paco Sarabia

El Jimbee Cartagena abdicó de su corona de campeón de la Primera División de la forma más dolorosa posible tras caer derrotado por 3-2 en la pista del Movistar Inter. Un gol del interista Pirata, cuando apenas restaban 13 segundos para la conclusión y el duelo parecía abocado irremediablemente a la prórroga, sepultó de golpe todas las ilusiones del conjunto cartagenero. El choque, vibrante, durísimo y repleto de alternativas, se cerró además con indignación en la expedición cartagenera, que reclamó con insistencia una falta previa en la acción del definitivo tanto madrileño. La decisión arbitral, pese a ser revisada, no se movió y el Jimbee queda apeado a las primeras de cambio de la pelea por el título. Un adiós traumático que arrastra una consecuencia colateral durísima: el equipo portuario no podrá disputar la próxima edición de la UEFA Futsal Champions League.

El desenlace fue desgarrador, especialmente por la puesta en escena de un Jimbee que saltó al parqué del Jorge Garbajosa conjurado para forzar el tercer partido. Los de Duda arrancaron de manera formidable, adueñándose de la posesión y coleccionando las mejores aproximaciones de los primeros minutos. Los rojiblancos dispusieron de hasta tres situaciones clarísimas para haber inaugurado el electrónico, pero entonces emergió la figura imperial del guardameta local, Jesús Herrero, para sostener a los suyos. Cuando mejor estaba el Jimbee, la pizarra interista dictó sentencia. En una jugada ensayada a balón parado, Raúl Gómez cazó el esférico para batir a Chispi y firmar el 1-0. Un premio excesivo e inmerecido para lo que se estaba presenciando sobre la pista, marcador con el que ambos bloques enfilaron los vestuarios.

Cruel desenlace

Tras la reanudación, el Jimbee Cartagena sacó a relucir el orgullo de campeón y encontró, por fin, la efectividad que tanto se le había resistido. El encargado de iniciar la remontada fue el de siempre: Motta. Convertido en la auténtica pesadilla del Inter, el italo-brasileño armó una rápida transición y su potente disparo, tras tocar levemente en Carlos Bartolomé, terminó en el fondo de las mallas para instaurar el empate. La inercia positiva espoleó a los de Duda, que solo unos minutos después firmaron una contra de tiralíneas culminada por Juninho para obrar la remontada con un esperanzador 1-2. El billete de vuelta a Cartagena parecía estar más cerca.

Sin embargo, el Movistar Inter reaccionó con el orgullo de su escudo y embotelló al Jimbee. Emergió entonces la figura de Chispi, soberbio bajo palos, realizando un catálogo de paradas de muchísimo mérito que impidieron el empate madrileño. Pero cuando mejor defendía el cuadro cartagenero, un error grueso en la salida de presión condenó a los visitantes. Lucas Farias extravió el esférico en una zona prohibida y Harrison no perdonó, tras una jugada de tiralíneas para anotar el empate a dos tantos.

El tramo final fue un intercambio de golpes con sabor a prórroga, hasta que a falta de 13 segundos la moneda cayó cruz de la manera más amarga. En un robo interista en la medular, que el Jimbee entendió como una clara falta no señalada, los locales montaron un demoledor contragolpe de tres para uno que Pirata se encargó de materializar en el 3-2. Duda solicitó de inmediato la revisión de la jugada en la pantalla del soporte de vídeo, pero los colegiados mantuvieron su decisión original entre las protestas de los cartageneros. No hubo tiempo para la épica, pese a que Gon Castejón se colocó de portero-jugador. El Jimbee entrega su corona antes de lo previsto y cierra una temporada notable con otro título, el de la Supercopa, en las vitrinas, pero que deja una tremenda espina clavada por el tramo final de campaña.

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