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Fútbol

¿Qué le ha faltado al FC Cartagena para entrar en el play off?

La inestabilidad institucional durante meses y mala planificación de la anterior dirección deportiva han sido un lastre excesivo

Nacho Martínez y Pablo DeBlasis, jugadores del FCCartagena, al  término del último partid ode la temporada en el Cartagonova.

Nacho Martínez y Pablo DeBlasis, jugadores del FCCartagena, al término del último partid ode la temporada en el Cartagonova. / Alex Moreno

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Alfonso Asensio

Alfonso Asensio

El pensamiento que atormenta la cabeza de todos los seguidores del FC Cartagena un día después de finalizar la temporada es lógico y normal: ¿Qué le ha faltado al equipo para acceder al play off? La respuesta es mucho más compleja, pues no hay un único motivo que haya privado a los albinegros de la fase de promoción. Son muchos los factores que afectan a un conjunto durante un curso completo. En el caso del Cartagena, además, existen causas que van más allá de las deportivas.

La situación económica previa de la entidad marcó decisivamente la temporada que acaba de terminar. De hecho, hasta la entrada de Alejandro Arribas peligraba incluso la inscripción del club en Primera RFEF y sobrevolaba el Cartagonova la posibilidad del descenso administrativo a Segunda RFEF. El peligro se cortó de raíz con el nuevo capital. También se dio un impulso a la confección de la plantilla, en manos del antiguo director deportivo albinegro, Manolo Breis.

No obstante, el músculo económico del equipo se vio muy mermado tras el descenso de categoría. Las deudas con la administración y jugadores del curso anterior hicieron desaparecer la ayuda por descenso, de más de un millón de euros. Con ese montante, el Cartagena habría podido renovar y fichar jugadores diferenciales para la categoría con la intención de buscar el ascenso. No lo pudo hacer.

Las mejores imágenes del partido entre el FC Cartagena y el Betis Deportivo

Pablo De Blasis, del FC Cartagena, en el duelo ante el Betis Deportivo. / Alex Moreno

Una "transición ordenada"

Los fichajes estuvieron a cargo de la anterior comisión deportiva. A pesar de la entrada en el club de Arribas, Breis continuó fichando con el beneplácito de Paco Belmonte, quien no abandonó la silla de presidente. Esa "transición ordenada" que terminó estallando por los aires en noviembre también marcó la confección del equipo, que ya contaba con Javi Rey con anterioridad. Una confección a todas luces deficiente como demostraron las salidas invernales: Carlos Calderón, Chuca, Fran Vélez, Nacho Sánchez y Diego Gómez representaron la mala planificación deportiva.

Alejandro Arribas tomó el control total del club durante los primeros días de 2026 y, con Javier Hernández de la mano, rehízo al equipo en busca de un giro de timón. La idea era asegurar el play off de ascenso, pero entonces comenzó a caer el equipo en la tabla. La plantilla, sumida en las rotaciones masivas de Javi Rey, perdió la confianza en el entrenador.

La directiva reaccionó a tiempo con el cambio en el banquillo, aunque fue el ridículo con Federico Arias lo que acabó trayendo a un Íñigo Vélez que ha demostrado mucha madera de técnico. El cambio de entrenador, aunque necesario, tampoco fue una situación fácil de afrontar para los jugadores. Comenzaron a entrar en el equipo los fichajes de invierno y los métodos cambiaron por completo. Corrección de básicos, orden, estructura y pocas rotaciones fueron los principios innegociables de Vélez.

Íñigo Vélez revisa sus notas durante un entrenamiento

Íñigo Vélez revisa sus notas durante un entrenamiento / Prensa FC Cartagena

Los jugadores, quienes representan al club en el césped y quienes tienen que buscar los objetivos deportivos, comenzaban a tener por fin una estabilidad. No obstante, las condiciones de trabajo y la situación de impagos que han sufrido durante varios tramos de la temporada no pasan por alto. Sin agua caliente, sin calefacción en el gimnasio y con retrasos en los cobros. Así jugaron los futbolistas albinegros manteniendo una profesionalidad digna de mención.

Con todo lo mencionado, los aspectos deportivos quedan en un segundo plano. Si bien, no son menos importantes para analizar el resultado final de la temporada. Al equipo cartagenero siempre le faltó gol. De hecho, su rendimiento ofensivo en nada se parece al del resto de conjuntos de la zona alta de la tabla, ya que es el sexto equipo menos goleador de todo el grupo 2 de Primera RFEF. La solidez defensiva que sólo tuvo por momentos pudo significar la diferencia en varios partidos como los de Alcalá, Elda, Algeciras o Ibiza.

Dani Perejón, en un partido con el FC Cartagena

Dani Perejón, en un partido con el FC Cartagena / Iván Urquízar

Varios errores

Sobraron errores individuales, tanto en ataque como en defensa, que lastraron al equipo. Goles errados y encajados quitaron puntos directos, así como varias expulsiones mermaron la capacidad en varios encuentros. En el tramo final, se repitieron los malos inicios de partido.

La preparación física, primero a cargo de Paco Imbernón y que después recayó en Jeríah Benjamín, de la cantera, también dejó mucho que desear. Las lesiones mermaron al grupo, sobre todo en el tramo final de competición cuando los esfuerzos se acumularon. Perder a Nil Jiménez, Dani Perejón, Jean Jules, Aridane o Chiki ha restado opciones al FC Cartagena, que se queda a un paso de lograr su meta.

Es tiempo de analizar, valorar y tomar decisiones en el Cartagonova. Este es el comienzo de una nueva era y la siguiente será la primera temporada con la directiva de Alejandro Arribas desde el inicio. Ordenar el aspecto institucional del club y potenciar la economía son las tareas del presidente y su equipo antes de buscar nuevos horizontes deportivos.

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