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Fútbol sala

El Jimbee Cartagena ya vela armas en Pesaro

La expedición cartagenera rebosa ilusión en busca de su primera Champions League

La expedición del Jimbee Cartagena en Bolonia

La expedición del Jimbee Cartagena en Bolonia / Jimbee Cartagena

Paco Sarabia

Paco Sarabia

El Jimbee Cartagena ya respira aire italiano. Tras un viaje que comenzó ayer por la mañana con el último entrenamiento en Cartagena y que discurrió por carretera hasta Alicante, luego por el cielo hasta Bolonia y asfalto de nuevo hasta Pesaro, el conjunto cartagenero pisó por fin la tierra que desde mañana viernes acogerá la Final Four de la UEFA Futsal Champions League. Un día largo, algo agotador, pero que el vestuario afrontó con la ilusión de quien sabe que tiene la oportunidad de escribir una de las páginas más grandes de la historia del club.

La expedición cartagenera se instaló en Pesaro en la noche de ayer, con el tiempo justo para descansar y preparar el día previo a las semifinales de mañana ante el Sporting Clube de Portugal. Y lo hace, además, con la noticia de que Duda recupera efectivos.

Lucas Farias y Motta, fuera

Si algo inquietaba en los últimos días al entorno cartagenero era el estado físico de dos de sus piezas más importantes. El técnico de Florianópolis despejó ayer cualquier duda con contundencia: «Sí, seguro. Cortés y Juninho entrenando desde el lunes y vamos a contar con ellos». Una confirmación que vale oro de cara a un partido de semifinales en el que cada hombre cuenta, y más aún si se trata de jugadores de la categoría de ambos.

Las malas noticias, inevitables tras un calendario que ha exigido al máximo a la plantilla, llegan con los nombres de Lucas Farias, Motta y Renato, que no podrán disputar la Final Four aunque viajarán con el grupo a Italia. Tres bajas de peso que Duda asumió con honestidad, sin dramatismos: «Estamos entrenando menos de una hora cada día», reconoció el técnico hispanobrasileño, dejando en evidencia la exigencia física que han supuesto los cinco partidos disputados en apenas quince días.

Waltinho, optimista

Uno de los referentes del grupo en el vestuario, el brasileño Waltinho, transmitió ese estado de ánimo colectivo con la naturalidad de quien lleva años en este deporte y sabe distinguir cuándo un equipo está realmente preparado. «Las sensaciones son las mejores posibles. Nos hubiera gustado ganar el partido de Manzanares para llegar con más confianza, pero hicimos un partidazo y salimos de ahí con un empate en una pista muy dura», señaló.

Un empate que, lejos de interpretarse como un tropiezo, el vestuario guarda como muestra de carácter y solidez. El Jimbee llega a Pesaro sin haber ganado su último partido, sí, pero habiendo demostrado que puede competir de tú a tú en cualquier escenario.

El Sporting, rival sin fisuras

Quien espera al otro lado del partido es uno de los clubes más exigentes y laureados de la historia de esta competición. El Sporting Clube de Portugal, con una presencia casi permanente en las fases finales de la Champions y una plantilla plagada de internacionales, se presenta como el rival más duro que puede cruzarse en el camino europeo. Duda no se engaña: «Es un equipo muy completo, con mucha riqueza táctica y muy difícil de afrontar. Preparar bien tácticamente y buscar las soluciones para minimizar sus virtudes es lo primero».

Las imágenes del Jimbee Cartagena-Industrias Santa Coloma

Waltinho / Iván Urquízar

Waltinho, por su parte, aportó una lectura más cercana de lo que supone enfrentarse a un equipo portugués en una competición de máximo nivel: «Sabemos de los duros que son los portugueses en ese tipo de competición porque en Portugal se juega así todas las semanas, con mucho contacto. Pero también estamos ya un poco más adaptados». Y señaló con precisión las claves que podrían desequilibrar la balanza: «El balón parado y los minutos finales serán decisivos. Somos dos equipos que trabajamos muchísimo esas situaciones».

Una oportunidad histórica

Más allá de análisis tácticos y partes médicos, lo que flota en el ambiente de la delegación cartagenera son las ganas de hacer historia. Duda lo resumió bien: «No somos conscientes de lo complicado que es llegar a una oportunidad así. Estar en una final de Champions no pasa todos los días, y alcanzar una competición de ese nivel tiene muchísimo mérito». Y puso un ejemplo que lo dice todo: «El FC Barcelona lleva dos años sin jugar Champions, lo que demuestra la dificultad que es».

Para Waltinho, la dimensión personal del momento es aún más profunda. «Es un título que a mí me hace mucha ilusión, que estoy peleando desde que empecé mi carrera, un sueño de niño. Mi mujer me vio esta mañana y me dijo que se alegra muchísimo de vivir este momento conmigo porque sabe lo especial que es para mí», explicó.

El propio Duda apeló al factor intangible como arma diferencial: «La parte táctica es fundamental, pero en este caso el corazón, las ganas, la ilusión y la fe es lo que nos puede marcar la diferencia y darnos el pase a la final de la Champions». Mañana es el día. El Jimbee está preparado y quiere su primer título europeo.

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