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Fútbol

El gran agujero del Real Murcia: sin secretaría técnica ni rumbo médico

El club grana ya trabaja en el proyecto 26-27 con Manuel Sánchez Breis como director deportivo, pero sigue sin resolver la falta de una estructura deportiva estable y la crisis de unos servicios médicos muy cuestionados

Manuel Sánchez Breis y Pedro Asensio

Manuel Sánchez Breis y Pedro Asensio / Prensa Real Murcia

Ángela Moreno

Ángela Moreno

Con la contratación de Manuel Sánchez Breis como director deportivo quiso poner el Real Murcia la primera piedra del próximo proyecto. No esperó Felipe Moreno ni al término de la temporada para presentar al murciano, acabando con ese vacío generado tras la salida de Asier Goiria y dando a entender que la maquinaria ya está funcionando para la campaña 26-27. Ahora, solo falta que acabe definitivamente la liga para dar el siguiente paso lógico, que sería el anuncio del entrenador que asumirá el banquillo de Nueva Condomina. Así ha ido ocurriendo desde la llegada de Felipe Moreno a la entidad centenaria. Primero llega el director deportivo y después el entrenador, pero año tras año el cordobés se ha ido olvidando de cimentar la estructura del club, algo que está costando muy caro al Real Murcia.

Porque después de dos directores deportivos, de una comisión deportiva, de siete entrenadores y de más de 50 fichajes, el Real Murcia ya ha puesto la primera piedra del próximo proyecto con la contratación de Manolo Sánchez Breis, pero el Real Murcia, después de una de las temporadas más mediocres que se recuerdan, no ha movido todavía ni un dedo para intentar corregir la desprofesionalización de la estructura deportiva, una desprofesionalización que en estos momentos no tiene la excusa de la falta de recursos económicos con los que se justificaron los recortes antes de la llegada de Felipe Moreno a Nueva Condomina.

Mientras que el Real Murcia se ha convertido en estas últimas temporadas en el nuevo rico de la Primera RFEF, pagando lo que pocos pueden pagar a entrenadores y jugadores, el Real Murcia ha ido para atrás en cuanto a servicios médicos, hasta el punto de que esta temporada hay futbolistas que han estado más tiempo en la enfermería que en el terreno de juego. Pero, pese a la gravedad de la situación, a día de hoy, los responsables murcianistas todavía no han dicho ni mu sobre qué se va a hacer para profesionalizar ese departamento.

Sin hombres de club

Lo que tampoco sabemos en estos momentos es quién conformará la secretaría técnica o si por fin Felipe Moreno decidirá dotar al Real Murcia de una secretaría técnica, ese departamento tan importante en clubes profesionales y que anda prácticamente con la ventana bajada desde la llegada del cordobés a Nueva Condomina. Y otra de las dudas que nunca acaba de resolverse es cómo se va a definir el departamento de scouting, si es que existe después de varios bandazos.

Llama la atención de que cuando consultamos el organigrama del Real Murcia en su página web podemos poner nombre al encargado de la dirección general, al responsable de la gerencia o a los cabezas visibles de áreas como comunicación o como marketing. En cambio, cuando nos vamos al Área Deportiva el vacío es considerable, y es que nada más aterrizar en Nueva Condomina una de las primeras medidas de Felipe Moreno fue desmontar la secretaría técnica, encabezada por Ismael Garrido y en la que también aparecían Pedro López y David Sánchez.

Los amigos de Goiria...

Y a partir de ahí comenzaron los bandazos. Primero, con Javier Recio como director deportivo, se contrató a una consultora externa -Driblab- para que hiciera las funciones de scouting y análisis de rendimiento, y después, tras la salida del madrileño y la llegada de Asier Goiria, Felipe Moreno dio manga ancha al vasco para que convirtiera la secretaría técnica del Real Murcia en la ‘secretaría técnica de Goiria’. Así, Unai Zubiaur pasó a ser secretario técnico; Iban Markitz se convirtió en el responsable del área de scouting y Zigor Eguiarte ejerció de psicólogo del primer equipo.

Pero con una estructura deportiva personalizada al capricho del director deportivo y sin personas de club, el Real Murcia se encontró de nuevo sin organización tras el despido de Goiria. De hecho, cuando Pedro Asensio pasa a encabezar la comisión deportiva, al no contar dentro del organigrama con más técnicos con curriculum, al club no le queda otra que rellenar esa comisión con los nombres de José Miguel Almagro, uno de los consejeros que apenas pinta nada; o con el brasileño Juliano Camaro, recién llegado y sin conocimiento alguno del fútbol español. Sorprendió que el propio Sánchez Breis reconocía en su presentación que Asensio le había tenido que llamar en enero para buscar asesoramiento en los fichajes.

... ¿a los amigos de Breis?

Ahora con el técnico murcianista de vuelta a su trabajo en las bases, ahora es Manolo Sánchez Breis el que encabeza la dirección deportiva, sin embargo, ni el murciano supo dar información sobre si alguien le apoyaría en su trabajo. Si finalmente se confirma la llegada de Sivori, como se ha publicado, el Real Murcia descartaría una vez más desarrollar su propia secretaría técnica para, al igual que ocurrió con Goiria, firmar a ‘amigos de amigos’, lo que dejaría una vez más al club patas arriba si el exalbinegro no consigue cumplir los objetivos y tiene que salir antes de tiempo.

Servicios médicos, low cost

No es la estructura deportiva la única que ha pasado de profesional a amateur desde la llegada de Felipe Moreno. También los servicios médicos del Real Murcia han ido dando pasos para atrás, hasta convertirse esta misma campaña en un departamento casi ‘low cost’. Pero vayamos al principio.

Fue en 2023 cuando Felipe Moreno, en una de sus primeras decisiones estructurales, decidía dar un nuevo aire a los servicios médicos, encabezados hasta ese momento por Paco Martínez. En vez de mantener al traumatólogo como jefe del departamento y firmar a un médico que acompañara diariamente al equipo, decidió ahorrar costes. A la vez que el murciano salía, el club anunciaba la vuelta de Santiago Godoy -ya había trabajado en Nueva Condomina en 2014, curiosamente a las órdenes de Paco Martínez-.

Con Godoy en el club, el Real Murcia se aseguraba un médico 24 horas del día, y es que Paco Martínez casi nunca acompañaba al equipo en sus desplazamientos y tampoco estaba en los entrenamientos; pero con el cambio de modelo se perdía la opinión del reconocido traumatólogo, experto en lesiones deportivas. De hecho, después de su salida de la entidad grana, era reclutado como jefe de los servicios médicos del Elche en julio de 2024.

Dimite Santiago Godoy

Pero a principios de esta temporada la crisis de los servicios médicos del Real Murcia explotó, hasta el punto de que Santiago Godoy decidía dimitir de sus funciones, una salida que no se oficializó por parte del club grana, conociéndose a través de los medios de comunicación.

Con la enfermería llena y con Saveljich esperando un diagnóstico de su grave lesión de rodilla, el Real Murcia se quedaba sin médico. Y las soluciones por parte de Felipe Moreno tardaron en llegar. De hecho, los granas comparecieron en varios partidos sin médico, según reflejaban las actas de los colegiados. Incluso, días después de la salida del canario, el club utilizaba su licencia en el choque frente al Villarreal B para evitar cualquier castigo federativo por acumular distintos encuentros sin un doctor.

Un médico de cabecera

El 1 de octubre de 2025 el Real Murcia anunciaba al nuevo responsable del departamento médico. Lo que sorprendía es que Víctor Salas, el elegido, no tenía ningún tipo de experiencia en medicina deportiva. El mismo club grana explicaba que su conocimiento estaba relacionado con el ámbito de urgencias y emergencias en la Unidad Médica de Emergencia (UME). Poco después se conocía que era médico de cabecera.

Después de una temporada en la que las lesiones se han convertido en un quebradero de cabeza, desde el club todavía no se han pronunciado sobre cómo se va a actuar para volver a elevar el caché de los servicios médicos.

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