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Fútbol

La nula confianza de Íñigo Vélez en la segunda unidad del FC Cartagena

El entrenador del FC Cartagena refuerza su idea con un once asentado y pocas oportunidades para el banquillo

El vasco no ha agotado los cambios disponibles en cinco de sus diez encuentros

Íñigo Vélez, en la banda del Pepico Amat con sus jugadores reservas de fondo

Íñigo Vélez, en la banda del Pepico Amat con sus jugadores reservas de fondo / Pepe Valero

Alfonso Asensio

Alfonso Asensio

Hay un rasgo muy característico del actual entrenador del Fútbol Club Cartagena. Un rasgo que parece ir en contra de lo que dictaminan los tiempos. Más semejante a otra era del fútbol. Cada vez queda más clara la idea de un Íñigo Vélez que ha asentado un once ‘tipo’ en el cuadro albinegro desde su llegada. Lo ha perfeccionado mínimamente y ha sustituido piezas casi únicamente por obligación. Lo cierto es que el técnico vasco tiene su confianza depositada en un grupo reducido de futbolistas y no se sale del guion.

El FC Cartagena hace tiempo que volvió a pelear por entrar en el play off. Volvió desde abajo, cuando rozaba las posiciones de descenso, y lo hizo a base de competir desde la llegada de Íñigo Vélez. No todo han sido victorias, de hecho, sólo ha ganado cinco partidos de los diez que ha dirigido. Pero a penas ha perdido. Ha caído sólo en dos ocasiones contra los mejores equipos de la categoría -Atlético Madrileño y Eldense- en los minutos finales. Este aumento de la competitividad del Cartagena puede achacarse a la continuidad de un once que ha crecido.

Vélez ha estabilizado al Cartagena desde su once inicial. Ya en su primer encuentro, contra el Real Murcia en la Nueva Condomina, alineó un equipo que dos meses después sigue manteniendo con pocas variaciones: Lucho García en la portería; Imanol Baz y Serrano en la defensa; Nil y Perejón en los laterales; Jean Jules y Pablo de Blasis en el medio; Luismi Redondo en la mediapunta; Yanis Rahmani y Kevin Sánchez en los extremos; y Chiki arriba. Muy poco ha cambiado desde aquel once hasta ahora.

El último equipo alineado por Vélez sólo tuvo dos cambios con respecto al primero. Aridane Hernández por Rubén Serrano y Alejandro Fidalgo por Jean Jules. Ambos obligados por lesión. Esa ha sido la única circunstancia que ha modificado al equipo desde finales de febrero en una idea futbolística totalmente contraria a la que se venía practicando con Javi Rey, obsesionado con las rotaciones masivas.

Reactivo

Íñigo Vélez se ha mostrado reactivo a las circunstancias en lo que respecta al once inicial. Sólo las lesiones y las sanciones le han hecho cambiar su esquema. Los primeros en caer lesionados a las órdenes de Vélez fueron Nil Jiménez y Dani Perejón, que obligaron al entrenador a dar minutos a Nacho Martínez y Marc Jurado en sus puestos. No obstante, el regreso de ambos laterales al once tras recuperarse vuelve a confirmar que son sus primeras opciones en las bandas.

Las sanciones de Nacho Martínez, Pablo de Blasis, Imanol Baz y Marc Jurado dieron entrada a Ander Martín, Pablo Larrea, Aridane y Edgar Alcañiz. Todos ellos con buen rendimiento, pero sólo el central canario ha sobrevivido en el once. Y no fue por su desastroso debut, sino por la reciente indisposición de Rubén Serrano. Ahora parece imposible sacarlo del equipo titular. La ausencia más reciente es la de Jean Jules, que ha cedido su lugar a Fidalgo. No obstante, parece claro que el camerunés volverá cuando esté recuperado.

El entrenador vitoriano ha defendido en más de una ocasión que es el nivel de los entrenamientos lo que ha aumentado la competitividad del equipo. Y que en ello tienen gran parte de culpa los menos habituales. Pero lo cierto es que muchos han quedado relegados al ostracismo. Iván Martínez, Eneko Ebro, Pablo Larrea, Alcañiz, Ander Martín, Willy Chatiliez o Alfredo Ortuño casi no han tenido oportunidad. Benito Ramírez, quien sí contaba con la confianza del entrenador, se ha visto frenado por sus constantes lesiones.

Aunque por el momento le ha salido bien la jugada al técnico de Vitoria, el cansancio en el tramo final de la temporada puede marcar la diferencia. Como lo ha marcado en algunos partidos como el de Alcalá de Henares o el de Elda. Y es que Íñigo Vélez prioriza la calidad de sus jugadores por encima del agotamiento físico. Prefiere mantener a futbolistas de peso cansados sobre el césped antes que dar refresco con un jugador de menor entidad.

Esto ha quedado reflejado en sus movimientos desde la banda. En cinco de los diez partidos que ha dirigido, Vélez no ha agotado los cambios. Con más énfasis en las últimas jornadas. En varias ocasiones ha realizado únicamente 3 cambios de los 5 disponibles pese a tener opciones. El tiempo dirá y el fútbol dará o quitará la razón a un Íñigo Vélezque se mantiene firme en su idea.

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