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Fútbol sala

El Jimbee Cartagena se reencuentra con su mejor versión en casa

Merecida victoria ante Inter Movistar por 4-2 que sirve como revancha de lo sucedido hace unos días en la Copa de España y le afianza en la zona de play off

Paco Sarabia

Paco Sarabia

Había algo en el aire antes de que sonara el pitido inicial. Una mezcla de revancha contenida, de deudas pendientes y de orgullo herido que planeaba sobre el pabellón cartagenero como una tormenta anunciada. Y cuando el colegiado dio inicio al choque, esa tensión acumulada entre Jimbee Cartagena e Inter Movistar estalló en forma de fútbol sala de alto voltaje, intenso, bronco en ocasiones, pero dominado de principio a fin por un equipo local que recuperó la mejor versión de sí mismo justo cuando más falta hacía.

Las cuentas pendientes eran numerosas. Ahí estaba el reciente duelo de Copa del Rey, en el que los cartageneros habían sellado su pase a la Final Four. Y ahí, más fresca aún en la memoria, la herida abierta de hace apenas nueve días, cuando los madrileños eliminaban al Jimbee en los cuartos de final de la Copa de España. Con ese telón de fondo, el encuentro prometía ser mucho más que tres puntos de liga ordinaria, y así fue

La bronca se instaló pronto en el partido. Ya en la primera acción del choque, Cecilio reclamaba una agresión sobre su persona, y Mellado veía la cartulina amarilla en lo que fue un aviso de hasta dónde podía llegar el ardor competitivo de ambos conjuntos.

El Jimbee salió con una seriedad y una determinación que puso en evidencia desde el primer minuto que los suyos no habían venido a gestionar, sino a imponerse. La primera acción de peligro la protagonizó Cortés con un disparo que se marchó al palo, presagio de una tarde en la que el acierto y la fortuna terminarían sonriendo al equipo local. No es que el Inter Movistar fuera un convidado de piedra, pues Raúl Gómez puso a prueba a Chemi con un disparo que el meta mazarronero resolvió con autoridad, pero la superioridad del Jimbee era manifiesta.

En ese ambiente encendido, el Jimbee encontró el camino del gol en el minuto 13, en una acción tan caótica como efectiva: primero probó Mellado, luego tiró Osamanmusa y finalmente Chaginha, en un gesto involuntario de generosidad, introdujo el esférico en su propia portería para inaugurar el marcador.

Al filo del descanso, el guion se antojaba ya escrito. Un córner precedido de un disparo de Pablo Ramírez que besó el poste fue la antesala de la jugada que sentenciaría el primer tiempo: Darío Gil prolongó de cabeza y el propio Pablo Ramírez, siempre oportuno, firmaba el 2-0 con el que ambos equipos se marcharon al descanso. La pizarra de Duda había vuelto a funcionar a la perfección.

Pablo Ramírez celebra el 2-0 ante Inter Movistar

Pablo Ramírez celebra el 2-0 ante Inter Movistar / Prensa Jimbee Cartagena

La segunda parte comenzó con el Jimbee dominando con comodidad, aunque el partido estuvo cerca de complicarse. Jesús Herrero realizó una intervención providencial para mantener la renta, y en el minuto 24 llegó el momento más delicado del encuentro: Mellado veía su segunda amarilla y dejaba a los suyos con un hombre menos durante dos minutos. El Inter Movistar olfateó la sangre, pero no consiguió marcar con superioridad. El tanto llegó en el 30, cuando Carlos Bartolomé, en una acción iniciada y alentada por Chaginha, recortaba distancias poniendo el 2-1 en el marcador.

Pero los equipos grandes no se doblan. Y el Jimbee lo hizo de manera inmediata y con una clase que cortó el partido de raíz: Cortés, en un alarde técnico de nivel, mató un balón que llegaba llovido desde las alturas y, con delicadeza, le sirvió en bandeja el esférico a Tomaz para batir al portero madrileño y firmar el 3-1. Genialidad pura en el momento más necesario.

El Inter Movistar lo intentó hasta el final. Una acción de Cecilio acabó con un disparo que Pani logró rechazar la trayectoria del esférico para anotar el 3-2 en el último minuto. La agonía, sin embargo, duró apenas unos instantes. Juninho, frío y listo como un zorro, se aprovechó del portero-jugador rival y desde el propio campo lanzó un disparo inapelable que estableció el 4-2 definitivo.

El Jimbee Cartagena ha vuelto. La versión de los días grandes, la que ilusiona

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