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Fútbol

La Deportiva Minera logra una victoria de pico y pala

Vence al Atlético Antoniano en un encuentro bronco y con pocas ocasiones

Paco Sarabia

Paco Sarabia

Hay victorias que no se cincelan con el bisturí del fútbol técnico, sino a golpe de pico y con los pies bien hundidos en el barro. La Deportiva Minera volvió a ser fiel a su nombre y ofreció, ante un Atlético Antoniano incómodo y conocedor de sus secretos, una mañana de trabajo duro, de esfuerzo sin brillo pero con recompensa (1-0).

Un autogol del centrocampista visitante Adri Peral, que intentó despejar de cabeza y acabó introduciendo el esférico en su propia portería, fue el único pero suficiente zarpazo de un partido que no recordarán los amantes del espectáculo, pero sí quienes entienden que el fútbol, como la minería, también se gana con sudor y sacrificio.

El equipo de Checa salió al terreno de juego con la intención de imponer su ley local, pero el Antoniano, que había hecho los deberes y conocía bien las costuras del cuadro de Llano del Beal, plantó cara desde el primer silbato. Los visitantes desactivaron los circuitos habituales de la Minera, cortaron líneas de pase y convirtieron el encuentro en una batalla táctica de escasa vistosidad.

Ficha técnica

DEPORTIVA MINERA: Lázaro, Galán, Mirapeix, Macías, Paco Torres, Kamal (Javi Vera, 61), Pitu (Petcoff, 84), Alarcón, Perdomo (Holgado, 84), Rubén Mesa (Fedior, 73) y Carrasco (Viñuela, 73).

ATLÉTICO ANTONIANO: Árbol, Guti, Cortijo (Villar, 89), Otero (Arreola, 71), Caro, Carrascal, Peral (J.García, 81), Jesuli (Nacho, 81), Rojas (Pana, 71), Álex Fernández y Diego Rodríguez.

GOL: 1-0. Min. 59: Adri Peral.

ÁRBITRO: Alejandro Noguera (C. Andaluz). Amonestó a los locales Mesa y Fedior; y a los visitantes Otero y Diego Rodríguez.

CAMPO: Ángel Celdrán.

Así transcurrió una primera parte con apenas dos tímidos acercamientos locales que no llegaron a inquietar en exceso al guardameta visitante. El partido, honestamente, no era para un espectador de palco, sino para el aficionado que sabe de sacrificio: para el minero de verdad, para el trabajador que madruga y no espera aplausos.

Fue precisamente en ese contexto de lucha y disputa cuando llegó la jugada que decidió el encuentro. Adri Peral, con la mejor intención, trató de alejar el peligro con la cabeza una falta lateral, pero el balón besó la red propia y dejó sentenciado un duelo que ya no levantó más cabeza. Tras el tanto, el Antoniano solo fue capaz de generar un disparo tímido de Diego Rodríguez desde la frontal, lejos de poner en aprietos a la portería local.

La Deportiva Minera suma tres puntos de oro, tan costosos de extraer como en su día el mineral que da nombre a esta tierra de la Sierra Minera. Checa y sus hombres entendieron el mensaje: a veces ganar también es un arte de resistencia. El sueño del ascenso sigue vivo.

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