Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Baloncesto

DeJulius pone el brillo a un UCAM Murcia muy currante

El base norteamericano, con 35 puntos en su casillero, lidera una trabajada victoria del conjunto universitario en casa del BAXI Manresa para mantenerse en la cúspide de la clasificación

Radebaugh, con 20 puntos, también destaca en la anotación en duelo en el que los de Sito Alonso tienen que lidiar con la carga de faltas y varias ausencias

El base David DeJulius, máximo anotador del UCAMMurcia con 35 puntos, celebrando la victoria en el Nou Congost.

El base David DeJulius, máximo anotador del UCAMMurcia con 35 puntos, celebrando la victoria en el Nou Congost. / ACB Photo/Joaquim Alberch

José Pablo Guillén

José Pablo Guillén

El UCAM Murcia CB continuará una semana más en la cúspide de la clasificación de la Liga Endesa. Todavía existirá gente que no entiende ni cómo ni porqué lleva instalado ahí tanto tiempo, pero solo hay un secreto. Y es que este equipo trabaja más que ninguno para alcazar su objetivo. Con su victoria este sábado ante el BAXI Manresa (86-90), el conjunto universitario ya suma 16 triunfos en 23 jornadas. Unos números nunca antes vistos en su historia a estas alturas del calendario, pero que se entienden de mejor forma con actuaciones como las ofrecidas en el Nou Congost.

Porque cuando vienen mal dadas este equipo no se achanta. Pelea hasta el final, y luego contempla el marcador para ver si se encuentra cerca o lejos de la victoria. Pero si cuando pierdes el brillo en tu juego, los tiros no entran, las lesiones te merman y las faltas marcan las rotaciones mantienes la mentalidad y la concentración no puedes estar muy lejos de ganar.

Y eso es lo que ha hecho el UCAM Murcia en Manresa. En un partido en el que apenas se han visto pinceladas y chispazos del equipo que maravillaba hace tan solo unos meses, cometiendo hasta 22 pérdidas, los universitarios han logrado imponerse en un territorio que hasta hace bien poco acumulaba más caídas que victorias.

Con Raieste en Murcia lesionado, Ennis mermado, Nakic con una torcedura de tobillo que le dejó fuera en el tercer cuarto y con una gestión de las faltas que condicionó buena parte del encuentro, en parte por un segundo cuarto muy pantanoso y cargado de imprecisiones, apareció David DeJulius para ejercer de líder.

Dylan Ennis y David DeJulius, del UCAM Murcia, celebrando la victoria.

Dylan Ennis y David DeJulius, del UCAM Murcia, celebrando la victoria. / ACB Photo/Joaquim Alberch

Si hasta ahora el equipo murciano había funcionado como un colectivo en el plano ofensivo, el base norteamericano decidió tomar las riendas hasta que el UCAM encuentre de nuevo esa fórmula. Esa marcha que antes tenía pero que sin ella también es capaz de seguir ganando. Y es que DeJulius ofreció un auténtico recital, especialmente en el segundo y tercer cuarto, hasta alcanzar los 35 puntos en su casillero.

Se trata de la mayor cifra anotadora de un jugador del UCAM esta temporada en la ACB, que se quedó muy cerca de la máxima histórica de Duane Washington (41) y de Askia Booker (40) en 2019, precisamente también en Manresa.

El base no estuvo solo, el UCAM sigue funcionando como un colectivo. Porque Radebaugh completó su semana fantástica con 20 puntos, junto a una gran actuación defensiva, para ayudar a DeJulius a sostener una situación que solo los genios como Sant-Roos, haciendo fácil lo que resulta más complicado, pueden resolver de tal manera.

Un arranque muy impreciso

Dos minutos tardó en llegar la primera canasta en juego tras varios errores bajo los aros por parte de ambos conjuntos. Rompió la sequía Radebaugh desde el triple (0-3), quien volvió a partir de inicio junto a DeJulius, Falk, Nakic y Cacok, pero el UCAM no conseguía hacerse con el control del partido. Aún así, no perdió la concentración el conjunto universitario, mantiéndose muy activo en defensa e intentando desplegar su fluidez ofensiva tras la canasta de Falk y los primeros tiros libres de Cacok (2-7). A base de trabajo consiguió el UCAM dominar el marcador ante un rival bloqueado y quizás algo ansioso en este inicio ante la defensa visitante. No obstante, la ventaja pudo haber sido mayor si llegan a estar más acertados los de Sito Alonso.

David DeJulius, el máximo anotador del partido con 35 puntos, ante el BAXI Manresa.

David DeJulius, el máximo anotador del partido con 35 puntos, ante el BAXI Manresa. / ACB Photo/Joaquim Alberch

Emanuel Cate, en su regreso a Manresa, lideró las primeras rotaciones de un UCAM sólido y con Radebaugh como líder defensivo, pero especialmente desde el perímetro con su segundo triple (2-10), lo que provocó el tiempo muerto de Ocampo. El BAXI Manresa logró reaccionar con Brooks como referencia y un triple de Steinbergs, lo que le permitió acercarse en ese tramo ante un UCAM que bajó sus prestaciones con la segunda unidad al recibir un 10-5 de parcial (12-15). Fue entonces cuando un triple de Forrest intentó cambiar la tendencia, pero Reyes lo apretó todo en el tramo final (15-18).

Las faltas cambian el guion

David DeJulius abrió un segundo cuarto sin nada de brillo. Todo lo contrario, el ritmo de juego se vio interrumpido por las constantes faltas e interrupciones por parte de ambos conjuntos que finalmente acabó pasando factura tanto en las rotaciones como en el juego. Una técnica sobre el técnico Diego Ocampo, al protestar una falta sobre Sant-Roos, permitió al UCAM tomar siete puntos de renta en el marcador (17-24). Una distancia que se acabó esfumando cuando llegó la tercera falta de Falk, a pesar de estar defendiendo bien cerca del aro. A partir de ahí, Sito Alonso tuvo que desplegar diferentes variantes tácticas ante la ausencia por lesión de Raieste, pero sobre todo para proteger a Sant-Roos, también con dos personales en su casillero.

La primera opción fue mantener a Ennis y Radebaugh juntos en pista junto a un DeJulius que gracias a sus chispazos el UCAM se pudo mantener por delante. El base norteamericano fue el autor de 12 de los 14 puntos que hasta entonces acumulaba el equipo murciano en este cuarto ante un Manresa que también sufría en faltas con las tres de Bassas y Oriola (24-30). Pero el UCAM le faltaba algo, sus buenas defensas no eran recompensadas en ataque, llegando a cometer 15 pérdidas al descanso, y esa falta de chispa tan solo fue suplida con el buen momento de DeJulius. Sin embargo, tras un tiempo muerto de Ocampo, los triples de Benítez y Reyes dinamitaron el encuentro tras varios minutos sin anotar por parte de los murcianos. El UCAM acabó con Nakic y Kelan Martin juntos en pista para paliar la posición de alero, y una canasta en la que sacó el adicional Obasohan le hizo llegar a los vestuarios por debajo en el marcador casi sin explicación (37-36).

Jonah Radebaugh, capitán del UCAM Murcia, ante Brooks en el partido ante BAXI Manresa.

Jonah Radebaugh, capitán del UCAM Murcia, ante Brooks en el partido ante BAXI Manresa. / ACB Photo/Joaquim Alberch

DeJulius, desatado hacia el récord

El UCAM inició la segunda mitad con un Jonah Radebaugh desatado y con Sant-Roos de regreso a su quinteto. El capitán universitario lideró el arranque de su equipo con dos triples consecutivos que redondeaban su gran actuación al contar con 17 puntos en su casillero y un 6/7 en tiros de campo (cuatro triples). Sin embargo, Reyes se convirtió en la peor pesadilla visitante, respondiendo a todo intento de los de Sito Alonso por tomar distancia junto a Ubal (48-48). El brillo que parecía que volvía a ganar el UCAM lo perdió en cuestión de segundos. Porque el Manresa se creció de la misma manera que los murcianos se cargaban de faltas.

Además, perdieron a Nakic debido a una mala caída que le obligó a retirarse con gestos de dolor por la torcedura de su tobillo izquierdo. Con la tercera personal de Sant-Roos y la cuarta de Cacok, fue DeJulius el que se cargó de nuevo todo el peso ofensivo del UCAM. El base acabó este cuarto con 30 puntos en su casillero, 16 en este periodo, rozando a falta de diez minutos para la conclusión la marca histórica (41) de un jugador con la camiseta del UCAM en un mismo partido. Esto sirvió para mantener a rebufo a los de Sito Alonso, que llegaron a la fase decisiva igualados con una canasta de Martin sobre la bocina (68-68).

Michael Forrest, del UCAM Murcia, intentando entrar a canasta.

Michael Forrest, del UCAM Murcia, intentando entrar a canasta. / ACB Photo/Joaquim Alberch

Sant-Roos pone el broche sin hacer ruido

Si el último cuarto parecía que iba a convertirse en el 'show DeJulius' fue otro actor el que asumió el papel de protagonista. Porque irrumpió entonces Forrest con cinco puntos consecutivos para firmar un parcial de salida que tuvo que cortar Diego Ocampo con tiempo muerto (68-76). Parecía allanarse el camino para el UCAM, pero no se pudo quitar en ningún momento el mono de trabajo. Porque fue entonces cuando apareció su peor pesadilla en el Nou Congost, un Álex Reyes que con un 5/7 en triples apretó todo de nuevo a cinco minutos del final (75-76).

Los universitarios perdieron a Cacok, eliminado por faltas, y Radebaugh se convirtió en el mejor socio de DeJulius, 55 puntos entre ambos, para intentar cerrar el partido (81-84). Pero si alguien tiene la templanza suficiente, la calma para moverse en los mares más turbulentos, es un Sant-Roos que con dos simples acciones a ojos de los demás acabó por cerrando el partido con dos canastas bajo el poste y una buena acción defensiva (83-87). No obstante, tuvo que sudar el UCAM para amarrar su triunfo de manera definitiva, cuando una pérdida de Forrest con el 86-88 a 20 segundos del final, uno de los lastres del UCAM este partido al perder 22 balones, daba la alternativa al Manresa. Sin embargo, DeJulius redondeó su noche, y su cifra de anotación (35), desde el tiro libre (86-90).

Tracking Pixel Contents