Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol sala

La maldición copera del Jimbee Cartagena se repite un año más

El conjunto dirigido por Duda cae goleado en un mal partido ante Inter Movistar por 8-3 en los cuartos de final y dice adiós a las primeras de cambio

Juninho intenta robar un balón

Juninho intenta robar un balón / Futsal RFEF

Paco Sarabia

Paco Sarabia

Para el Jimbee Cartagena, la Copa de España se ha convertido en una cita marcada a fuego, pero no precisamente por las alegrías que debería deparar. Un año más, los rojiblancos han hecho las maletas antes de lo previsto. Un año más, los cuartos de final han sido el muro infranqueable. Y esta vez, la derrota ante el Inter Movistar por un contundente 8-3. Sigue la maldición.

El Jimbee que se vio en Granada no fue el Jimbee de los días grandes. Fue, más bien, una versión que recordó al de la Liga. Y contra el Inter Movistar, esa versión no alcanza.

El técnico Duda, privado del banquillo por sanción y obligado a dirigir desde una cabina en lo alto del pabellón, ideó una propuesta que durante la primera mitad no careció de cierta lógica. El Jimbee no fue superior al conjunto madrileño, eso hay que dejarlo claro desde el principio, pero sí encontró el modo de llegar al descanso con ventaja en el marcador gracias a una acción ensayada de precisión quirúrgica. Darío Gil puso el balón en movimiento y Gon Castejón, con un latigazo seco y sin contemplaciones, batía al portero interista para firmar el 0-1 que ilusionó a los más de seiscientos aficionados rojiblancos desplazados.

La primera parte tuvo ocasiones para ambos conjuntos y el partido permaneció abierto, con la sensación de que cualquiera podía inclinar la balanza. El Jimbee sufrió, sí, pero sobrevivió al acoso del Inter y alcanzó el descanso con esa mínima pero valiosa renta. El guion parecía, si no favorable, al menos razonablemente controlable.

La segunda mitad comenzó como suelen comenzar los partidos cuando el Inter Movistar aprieta los dientes: con intensidad, con velocidad y con acierto. Harrison firmó el empate en una jugada ensayada nada más reanudarse el encuentro, y Cecilio hizo el 2-1 en la salida de un córner, poniendo en el marcador lo que ya se estaba viendo sobre la pista: el Jimbee sufría, y el Inter dominaba.

Sin embargo, en ese momento de aparente derrumbe, el equipo cartagenero sacó a relucir ese orgullo de campeón que tanto lo caracteriza. Motta igualó a dos mediante otra jugada ensayada, y Tomaz, con una volea, tras un saque de banda, firmó el 2-3 que devolvió al Jimbee a una posición de ventaja tan inesperada como meritoria. La pizarra de Duda había vuelto a funcionar. El milagro parecía posible.

Juninho intenta robar un balón

Juninho intenta robar un balón / Futsal RFEF

Pero los milagros, en el fútbol sala de élite, tienen una vida útil muy corta si no se acompañan de solidez defensiva y control emocional. Y el Jimbee, en ese momento de máxima exigencia, no pudo sostener lo que había construido.

La debacle del final

Lo que vino a continuación difícilmente podrá borrarse de la memoria de quienes lo vivieron, ya fuera desde la pista o desde la grada. En poco más de siete minutos, el Jimbee Cartagena encajó seis goles que transformaron una eliminatoria que aún podía haberse disputado en un naufragio sin paliativos.

Harrison abrió la veda del festival interista. Raúl Gómez, en una acción que merecería ser recordada en cualquier otro contexto, firmó un golazo sin ángulo de los que no se olvidan. Pani aprovechó un error de Cortés para hacer el 5-3 y dejar al Jimbee sin suelo firme bajo los pies. Jesús Herrero anotó el 6-3 cuando los rojiblancos, a la desesperada, habían optado por el portero-jugador, una apuesta que en esos minutos se convirtió en un arma de doble filo. Y ya con el partido sentenciado, Cecilio y Jaime, en el tramo final, pusieron la puntilla con el 7-3 y el definitivo 8-3 respectivamente. Seis goles. Siete minutos.

El Jimbee Cartagena es un equipo campeón, un conjunto que ha levantado títulos y que en otras competiciones sigue demostrando su calidad y su competitividad. Pero la Copa de España se ha instalado en el imaginario rojiblanco como una asignatura pendiente, como una cita que siempre termina igual y siempre duele de la misma manera.

Inter Movistar: Jesús Herrero, Raya, Chaguinha, Carlos Bartolomé y Cecilio -cinco inicial-. Raúl Gómez, Pani, Javi Mínguez, Jaime, Pirata y Harrison. Jimbee Cartagena: Chemi, Tomaz, Cortés, Mellado y Waltinho -cinco inicial-. Pablo Ramírez, Gon Castejón, Juninho, Motta, Darío Gil y Osamanmusa. Goles: 0-1. Min. 12: Gon Castejón. 1-1. Min. 27: Harrison. 2-1. Min. 28: Cecilio. 2-2. Min. 30:Motta. 2-3. Min. 31: Tomaz. 3-3. Min. 33: Harrison. 4-3. Min. 35: Raúl Gómez 5-3. Min. 36: Pani. 6-3. Min. 37: Jesús Herrero. 7-3. Min. 37: Cecilio. 8-3. Min. 40: Jaime. Árbitros:Alberto Sarabia y Antonio P. Navarro. Amarillas a Javi Mínguez; y a Cortés, Juninho. Campo:Palacio de los Deportes de Granada.

Tracking Pixel Contents