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Primera RFEF

Cuando la realidad pone en jaque a un Real Murcia de ficción

El miedo al descenso y la deuda devuelven al club grana a una realidad que había quedado silenciada por el derroche económico de Felipe Moreno y los cantos de sirena de dos Planes de Reestructuración disparatados y fuera de la ley

Felipe Moreno e Higinio Pérez en la intervención del pasado miércoles.

Felipe Moreno e Higinio Pérez en la intervención del pasado miércoles. / Israel Sánchez

Ángela Moreno

Ángela Moreno

Felipe Moreno vive posiblemente los días más complicados desde que hace tres años aterrizara en el Real Murcia. Pero es el riesgo que tiene confiar plenamente en un abogado como Higinio Pérez incluso cuando los batacazos judiciales se acumulan al mismo ritmo que las derrotas en el césped. Porque si el Real Murcia se acerca de nuevo al abismo deportivo y económico es por apostar el todo por el todo a una política de ciencia ficción, una política irreal que poco tiene que ver con el discurso ofrecido por Felipe Moreno en aquella rueda de prensa del hotel Amistad en febrero de 2023.

Pero de la sensatez y la cordura de aquella comparecencia junto al abogado Andrés López, con objetivos deportivos y económicos ajustados a una deuda de casi treinta millones, y con el propósito principal de solucionar la batalla judicial con Mauricio García de la Vega, se pasó en apenas unos meses a un proyecto completamente distinto, basado principalmente en los cantos de sirena del disparatado Plan de Reestructuración diseñado por Higinio Pérez.

Hacienda y nada más

Solo mantuvo Felipe Moreno el guion respecto a las administraciones públicas. Sabedor de que ahí no valían triquiñuelas, y no olvidando la necesidad de quitarse de encima a Hacienda para empezar a hacer negocio con la llegada de jugadores extranjeros, el cordobés puso toda la carne en el asador. Y, después de pagar ocho millones de euros a la Agencia Tributaria y otros dos a la Seguridad Social, conseguía lo que parecía imposible, dejando a cero la deuda pública que tantos años había estrangulado a los murcianistas. Pero a la vez que el murcianismo volvía a ilusionarse, Felipe Moreno empezaba a perder los papeles, posiblemente deslumbrado por los focos.

Convencido completamente de que el ‘Cuento de la lechera’ de Higinio Pérez se iba a hacer realidad, Felipe Moreno sacó el champán antes de tiempo para celebrar primero la victoria ante los acreedores, a los que condenaba a una quita del 95%; y para imaginarse después subido en un autobús descapotable para celebrar el ascenso a Segunda por la Gran Vía. Y esa visión, que no dudó incluso en hacer pública, era tan real en su cabeza que decidió tirar la casa por la ventana, metiendo al Real Murcia en presupuestos millonarios que hasta no hace mucho parecían cosa de un pasado que era mejor no recordar.

Explota la burbuja

Y de esa burbuja, estos lodos. Porque este mes de marzo ha bajado a la tierra a un Real Murcia de ciencia ficción. Porque la realidad grana es la que muestra la clasificación de Primera RFEF, con un equipo de cinco millones de euros más cerca del descenso que del ascenso; y porque la realidad es la que reflejan las cuentas, unas cuentas en las que vuelven a aparecer los quince millones de euros que se iba a ahorrar el club gracias al Plan de Reestructuración.

Porque esos 15 millones que en junio de 2024 desaparecían de golpe después de que el Juzgado de lo Mercantil homologara el primer Plan de Reestructuración del Real Murcia, volvían a las cuentas solo un año después, cuando el abogado se veía obligado a rehacer todo el balance después de que la Audiencia Provincial destrozara el planteamiento de los granas. En una sentencia histórica a nivel nacional, los magistrados no daban puntada sin hilo, reflejando claramente que el único acometido del proceso era beneficiar a un acreedor por encima del resto, y ese acreedor es Felipe Moreno.

Nueva oportunidad, nuevo fracaso

Mientras muchos despachos de abogados expertos en derecho concursal se leían de arriba abajo la sentencia, a Felipe Moreno no debió interesarle mucho la exposición de los magistrados de la Audiencia Provincial, porque el presidente del Real Murcia no dudó en reforzar su apuesta por Higinio, dejando en sus manos el desarrollo de un segundo Plan y dándole total libertad para aumentar su apuesta por la ciencia ficción.

Pero esta vez ni el Mercantil ha dado un respiro al Real Murcia. Porque el pasado miércoles María Dolores de las Heras, titular del juzgado número 1, atendía las impugnaciones de los acreedores y no daba validez a este segundo Plan, lo que no solo mantiene la deuda de 2024 sino que además la engorda, hasta el punto de que, según palabras del propio Felipe Moreno, ahora mismo la deuda se eleva ya a los 26 millones.

De Hacienda a Felipe

Porque, lo que ya no se le debe a Hacienda y a la Seguridad Social, ahora se le debe a Felipe Moreno, que puso de su bolsillo el dinero para saldar la deuda con las administraciones públicas y por eso ahora es el principal acreedor del club, un acreedor que quiere que el resto perdonen, pero que él no está dispuesto a perdonar.

Y en ese repunte también tiene mucho que ver otra decisión de Felipe Moreno a consejo de Higinio Pérez. Porque en la nueva cifra ya se incluyen como acreedores a los accionistas del ‘Hazlo tuyo’, despojados de su títulos después de que el Supremo declarara nula la ampliación de 2018.

Los cerca de 800.000 euros que se recaudaron, ahora son deuda, como posiblemente ocurrirá con lo ingresado en las ampliaciones posteriores, y todo porque el presidente del Real Murcia, asesorado de nuevo por Higinio Pérez, decidió no cumplir con el acuerdo que tenía firmado con Mauricio García y que hubiera puesto fin a este litigio, pasando página sin necesidad de intervención judicial.

Un Higinio Pérez que también erró el tiro con los intereses de la deuda con Hacienda, unos intereses conocidos por todos, pero que el letrado pensó que, por obra y gracia del espíritu santo, quedarían en el limbo. Nada más lejos de la realidad, hasta 4 millones reclama ahora la Agencia Tributaria.

El abogado no se cambia

Pero en los despachos de Nueva Condomina no ocurre lo mismo que en el banquillo. Ya lleva Felipe Moreno tres entrenadores esta temporada, y ya suma en total siete, y todo porque los resultados no llegan. Sin embargo, en lo económico y en lo judicial tampoco se ha cumplido ninguno de los objetivos prometidos por Higinio Pérez, pero el abogado sigue mandando en plaza en el club. De hecho, apenas unas horas después del guantazo recibido por parte del Mercantil, el abogado ya hablaba de intentar un tercer Plan. Lo más curioso es que después de dos fiascos, legalmente no puede volver a presentar otro en un año, lo que abre de nuevo el riesgo del concurso necesario.

Y mientras que Felipe Moreno sigue pendiente de la nueva ocurrencia de Higinio Pérez para intentar ganar tiempo, en el terreno de juego la realidad también se está imponiendo a la ciencia ficción. Porque el Real Murcia construido a golpe de talonario para ser «primero, primero o primero», acumula ya diez jornadas sin ganar, lo que le ha metido de lleno en el lío del descenso.

La futura Ciudad Deportiva tampoco escapa de la fantasía

Se mostraba Felipe Moreno desolado tras conocer que el juzgado de lo Mercantil había negado la homologación del Plan de Reestructuración. No fue capaz el presidente grana ni de garantizar la continuidad a la vez que subrayaba que, tras este varapalo, la deuda es de 26 millones de euros. Pero pese a una deuda de 26 millones, que no es muy diferente a la que había cuando Felipe Moreno aterrizó en Nueva Condomina, el cordobés no dudó en presentar en mayo de 2024 un proyecto de Ciudad Deportiva cuya inversión asciende a 10 millones de euros. Y es que la ciencia ficción también envuelve a este proyecto. Nadie sabe cómo se va a financiar, y más ahora que Felipe Moreno no es capaz de saber cómo va a afrontar la deuda del club, pero sí se sabe que tendrá 6 campos de fútbol, dos de césped natural y cuatro de césped artificial, más un complejo residencial, más un parking subterráneo... Por no faltar no faltará ni un helipuerto. Y es que en el Real Murcia, como con los últimos proyectos deportivos o como con los disparatados Planes de Reestructuración, todo se hace de forma excesiva.

Porque Felipe Moreno no piensa, por lo menos mientras no se ascienda y no mejore la situación económica, en un par de campos de entrenamiento o con rehabilitar Cobatillas para dar servicio a la primera plantilla y evitar los desplazamientos a Pinatar Arena, Felipe Moreno quiere sí o sí su proyecto faraónico.

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