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Fútbol

Hércules-Real Murcia: el clásico de las decepciones

Dos rivales históricos afrontan mañana un partido con escenarios menos alentadores de los que tenían hace solo ocho jornadas

Ekain trata de llegar a un balón en el Real Murcia-Hércules de la primera vuelta

Ekain trata de llegar a un balón en el Real Murcia-Hércules de la primera vuelta / ISRAEL SANCHEZ

José Gómez/Alfonso Asensio

El Real Murcia y el Hércules reeditan, por vez número 115, el clásico del sureste (domingo, 18.15 horas; La 7). Lo hacen sólo 63 días después del último -por eso del calendario asimétrico-, que acabó en empate en la Nueva Condomina. Un empate con el que se cortó el ‘efecto Colunga’ y que tampoco auguró nada bueno para los herculanos. Ahora se miden en contextos bien distintos, y menos esperanzadores, a los que se les planteaban hace tan solo nueve semanas.

El conjunto grana, entonces dirigido por Adrián Colunga, llegaba al primer clásico del curso el 11 de enero convertido en una apisonadora que sumaba siete victorias en nueve jornadas, lo que le situaba cuarto en la liga. Los de Beto Company venían de una dinámica positiva, asentados ya sobre mitad de tabla y con la oportunidad de dar un salto adelante en la clasificación. Ninguno se llevó la victoria con aquel postrero gol de Samu Vázquez y ambos comenzaron a caer.

Para los alicantinos, lo ocurrido desde entonces puede calificarse de frustrante. Ocho partidos, cinco empates, dos victorias y una derrota. Ni mucho menos un desastre, pero de ningún modo suficiente para aspirar con seriedad al ascenso, que con el pasar de las jornadas ha ido diluyéndose como objetivo real.

En el Real Murcia, en cambio, las últimas ocho jornadas han sido una debacle que ha transmutado la euforia de un posible ascenso en el pánico por un cada vez más probable descenso. Después de aquel empate en casa contra el Hércules, los murcianistas no han vuelto a conocer la victoria. Cinco derrotas y tan solo tres puntos gracias a sendos empates ha sido el saldo de lo que va de segunda vuelta de competición para el Murcia.

La vorágine incluso se cobró la cabeza de Adrián Colunga, que como el yin y el yang, enlazó una de las mejores rachas de la categoría con otra totalmente lamentable y que tuvo, para él, su punto final en la derrota del derbi contra el Cartagena. Desde el 23 de febrero, su lugar lo ocupa Curro Torres.

La destitución de Adrián Colunga y la llegada de Curro Torres al banquillo grana no es un simple cambio de cromos. Además de suponer el tercer técnico en la misma temporada, este nuevo giro de timón responde a un modelo y al proyecto que Felipe Moreno tiene preparado para el Murcia: prisa, ansiedad y humo. Un modelo que también se ve reflejado en los 36 jugadores utilizados durante este mismo curso.

En este escenario, la victoria se convierte en un resultado obligatorio para ambos. No obstante, sigue siendo insuficiente para ambos. Para el Murcia, los tres puntos no le sacarían de la zona baja cuando su objetivo sigue siendo ascender. Para el Hércules, la victoria no acabaría de tranquilizar a un equipo que encuentra en las lesiones otro escollo más para creer en la posibilidad de entrar al play off.

Dos gradas sin aliento

En las últimas dos campañas, como tantas veces lo han hecho en 95 años de rivalidad, las aficiones grana y blanquiazul han protagonizado grandes desplazamientos y enardecidos cánticos. De cara a este domingo, sin embargo, el hartazgo y la desafección entre los murcianos, por un lado, y el vacío en la grada de animación del Rico Pérez, por otro, vaticinan un encuentro inusualmente silencioso. El capitán murcianista Pedro León pidió este viernes «unión» a la afición grana ante el reto de salvar la categoría.

Hermandos también por las plagas de lesiones

Si el de este domingo ya iba a ser uno de los clásicos más descafeinados entre el Real Murcia y el Hércules, la plaga de lesiones que sufren ambas escuadras frena aún más a un partido que hace no tanto seguía manteniendo esa alta tensión. El conjunto grana, que ha sufrido contratiempos físicos durante todo el año, sigue arrastrando lesiones. No parece que vaya a poder recuperar Curro Torres a ninguno de los efectivos que se perdieron el encuentro del miércoles frente al Marbella, por lo que tendrá bastantes problemas, sobre todo, en los extremos. Álvaro Bustos no entró en la última convocatoria acusando una lesión muscular y se unió en la enfermería a Sergio Moyita y Héctor Pérez, quienes continúan en proceso de recuperación. Además, Víctor Narro y Pedro Benito son duda. No afronta un mejor escenario el Hércules, que sufrió una triple lesión el pasado domingo. Roger Colomina, quien permanecerá fuera de los terrenos de juego durante nueve meses; Alejandro Sotillos, cuyo pronóstico es, en el caso más conservador cuatro meses de baja; y Unai Ropero, con una baja que apunta a unas tres jornadas, han significado el enésimo mazazo para el vestuario blanquiazul en lo que va de curso. Estos tres futbolistas, fundamentales en el esquema de Beto Company, se unen a las dudas que sobre el delantero exmurcianista Alberto Toril; el mediapunta Mehdi Puch; o el defensa Monsalve, quienes llegan entre algodones. No llega Soldevila, quien vio truncada su temporada al romperse el ligamento cruzado anterior, la misma lesión que sufrió Colomina este pasado domingo.

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