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Baloncesto

El Hozono Global Jairis sufre la venganza de una ex

Claudia Contell ajusticia a un Jairis que roza la felicidad y la deja escapar entre dudas

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Galiano Iniesta

Como en todo gran culebrón de sobremesa, hubo traición, orgullo herido y una protagonista incapaz de ser feliz sin pedir perdón por ello. El pulso entre Hozono Global Jairis e Ingeniería Ambiental CAB Estepona se resolvió tras una prórroga afilada como un reproche antiguo (76-79), con Claudia Contell consumando la venganza de la ex y dejando al Jairis abrazada a sus errores en el tiro exterior.

El primer acto fue un ajuste de cuentas. Contell encendió el ventilador y empezó a sacar los colores a un Jairis que se ahogaba en sus pecados: mal rebote defensivo, posesiones cortas y un ritmo acelerado que confundía pasión con ansiedad. Gretter manejó el partido como quien mueve los hilos de una intriga familiar, y el 5 de 8 en triples visitante, abrió una herida prematura (5-13) que olía a abandono.

Morgan Bertsch, del Hozono Global Jairis, en el partido ante el Estepona

Morgan Bertsch, del Hozono Global Jairis, en el partido ante el Estepona / ISRAEL SANCHEZ

El Jairis parecía esa heroína que quiere rehacer su vida pero sigue atrapada en los errores del pasado. Canut agitó el banquillo con Mané, Gil y Berstch para frenar los reproches. Solo el músculo y la determinación de la interior californiana evitaron que la herida se hiciera hemorragia. El primer acto se cerró con un 16-22 que dejaba la sensación de que el drama apenas comenzaba.

Reacción: cuando el amor vuelve a florecer

Entonces apareció Mataix desde el 6,75 como almendro en febrero, desafiando el frío de la duda. Tres triples consecutivos, acompañados de una canasta interior de Berstch, activaron la reconciliación con la grada. Parcial de 11-0 (27-22) y el guion cambiaba de rumbo. El pabellón recuperaba la fe como quien vuelve a creer en una promesa de amor eterno.

Fue un segundo cuarto de fe y orgullo: 24-8 de parcial, defensa solidaria cuando el ataque se atascaba y una máxima renta de +10 al descanso (40-30). Mataix y Berstch sostenían el triángulo imposible entre talento exterior, poder interior y una afición dispuesta a perdonarlo todo. En ese instante, Jairis parecía haber elegido por fin su propia felicidad. Pero en toda telenovela la dicha siempre tiene cláusulas ocultas.

Ficha técnica

CB Hozono Global Jairis: Ayuso (12), Alarcón (15), Prieto (3), Ekh (7), Massey (7)-cinco inicial-; Mané, Mataix (14), Gil (3) y Berstch (15).

Ingeniera Ambiental CAB Estepona: Contell (16), Conner (18), Koné (3), Gretter (9), Rodríguez (11) - cinco inicial-; Dongue (14), Muhate (6), Atkinson y Lekovic.

Marcador cada cuarto: 16-22, 40-30 (descanso); 55-52, 65-65 (final); 76-79 (prórroga).

Árbitros: Lezano, Francesca Vázquez y Pinela García. Eliminaron a Dongue por cinco faltas personales en el minuto 38.

Cancha: Pabellón Fausto Vicent. 800 espectadores.

Giro de guion: la culpa regresa

Con Mataix y Berstch en el banquillo, Estepona regresó como antagonista paciente, esa que nunca desaparece del todo. Canastita a canastita, presión asfixiante en cada ataque y un triple de Contell que devolvía el empate (47-47). La ex reclamaba su espacio en la historia.

Ekh (1 de 6 en triples) y Mané, sin acierto, no encontraron respuestas. El parcial de 15-22 confirmó que el drama estaba lejos de resolverse (55-52 al final del tercer acto). Jairis ya no jugaba con alegría; jugaba con miedo a perder lo que había conquistado. Y cuando el miedo entra en escena, el talento duda.

Último cuarto: nadie quiere dar el paso definitivo

El choque llegó igualado a los últimos cinco minutos (57-57). El contacto se hizo áspero, la intensidad subió como discusión en salón familiar. Solo Berstch parecía iluminada para perforar el aro visitante. Cada canasta era un reproche; cada defensa, un intento de redención.

Gretter y Dongue otorgaron una mínima ventaja visitante (64-65). Jairis tuvo la última palabra, pero el guionista eligió tragedia: aclarado para Ayuso sin premio, rebote de Laura Gil y un único tiro libre convertido. 65-65. Prórroga. Como esas relaciones que se estiran cuando ya todo duele y nadie se atreve a romper.

Prórroga: la venganza consumada

El Estepona golpeó primero (0-5, 65-70) y marcó territorio. Ayuso asumió responsabilidades con valentía, pero el equipo jugaba con la losa del remordimiento. Contell, en el enésimo capítulo de este melodrama, firmó los momentos decisivos: anotaciones clave, un robo de balón quirúrgico y un rebote defensivo que selló la sentencia.

Un triple de Alarcón (76-78) devolvió el suspense y puso al Estepona contra las cuerdas. Pero el desenlace ya estaba escrito. El pulso más firme, la mente más fría y el corazón menos culpable se impusieron. 76-79.

En la última jugada, Jairis tuvo la felicidad entre las manos, pero dudó cuando debía abrazarla sin pedir permiso. Canut apostó por una Ekh desacertada y jugó la última bola para la sueca. En el baloncesto como en la amor, las dinámicas no cambian y el triángulo entre talento, carácter y destino eligió mirar atrás, y el pasado -encarnado en Contell- no perdona y en una historia peleada con los finales ajustados, hizo el resto

Porque en los culebrones y en el baloncesto, quien juega con miedo a perder acaba perdiendo incluso cuando ama más.

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