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Fútbol

El FC Cartagena ajusta la plantilla, pero no logra completar el puzle

Los albinegros, tras múltiples problemas por el bloqueo federativo, cierran el mercado con cinco fichajes y cinco bajas, ocupando todas las posiciones, pero con carencias estructurales que no han sabido corregir

Willy Chatiliez, último fichaje del FC Cartagena durante este mercado invernal.

Willy Chatiliez, último fichaje del FC Cartagena durante este mercado invernal. / FC Cartagena

Paco Sarabia

Paco Sarabia

Tras un mercado invernal tan convulso como condicionado por los despachos, el FC Cartagena ha cerrado enero con la sensación de haber hecho lo que ha podido, no necesariamente lo que necesitaba. El último día de mercado, con la negociación contrarreloj con Ríos Reina para desbloquear la inscripción de futbolistas, fue el fiel reflejo de semanas de tensión económica y movimientos forzados.

Cinco bajas y cinco altas después, la plantilla queda equilibrada en cuanto a número y demarcaciones, pero el análisis en profundidad deja una conclusión clara: faltan al menos dos piezas clave para elevar el nivel competitivo. El factor económico ha sido determinante y ha llevado a la dirección deportiva, encabezada por Javier Hernández y Jerónimo Barrales, a apostar por futbolistas sin ritmo de competición, con el objetivo de que Cartagena sea el escenario de su reivindicación. Una apuesta tan necesaria como arriesgada.

Portería: continuidad y confianza total

Antes de entrar en los problemas defensivos, conviene detenerse en una de las pocas líneas donde el club ha optado por la continuidad absoluta. En la portería no se ha tocado nada, tal y como ya se avanzó durante el mercado. La confianza en Lucho García e Iván Martínez es total, y el cuerpo técnico considera que la competencia interna está bien resuelta.

Además, el club entiende que, en caso de necesidad, Jhafets, el guardameta del filial, puede dar el salto y ayudar al primer equipo. Una decisión conservadora, sí, pero coherente, teniendo en cuenta que los problemas económicos que hay.

Defensa: laterales solventes y un centro que sigue cojo

El análisis defensivo obliga a separar claramente los costados del eje central. En los laterales, el Cartagena acertó en verano y no tenía motivos para rectificar en invierno. Por la derecha, Dani Perejón y Marc Jurado; por la izquierda, Nacho Martínez y Nil Jiménez. Cuatro perfiles fiables, con nivel para la categoría y que han ofrecido un rendimiento acorde a lo esperado.

Donde aparecen los problemas, y no son nuevos, es en el centro de la zaga. Se mantienen en plantilla Imanol Baz y Rubén Serrano, junto al lesionado Marco Carrascal, y se marcha Fran Vélez, un veterano que aportaba experiencia y liderazgo. La llegada de Eneko Ebro, cedido por el Bilbao Athletic, es la gran apuesta del mercado… y también la mayor incógnita.

Benito Ramírez y Eneko Ebro, en su presentación

Benito Ramírez y Eneko Ebro, en su presentación / Iván Urquízar

El Cartagena buscaba un central dominante, un futbolista que elevara el nivel y mejorara claramente lo que había. Ese perfil no ha llegado. Ebro apenas ha tenido protagonismo en el filial vasco y su fichaje suena más a oportunidad de mercado que a refuerzo estructural. Una apuesta de alto riesgo que deja la sensación de que el equipo sigue sin un central que marque diferencias.

Medio: una pieza más, pero sin salto de calidad

En la medular, el club ha tratado de completar una línea que ya contaba con Álex Fidalgo, Edgar Alcañiz y Pablo Larrea. La llegada de Jean Jules, mediocentro camerunés, responde a esa necesidad de fondo de armario más que a la de un titular indiscutible.

Se marcha Chuca, un futbolista prácticamente inédito en la primera vuelta, y llega un jugador sin ritmo de competición, pero en el que el club deposita confianza. Jean Jules aporta físico y recorrido, pero necesitará tiempo para adaptarse y entrar en dinámica. De nuevo, el patrón se repite: fichajes condicionados por la economía y pensados más a medio plazo que como soluciones inmediatas.

El centro del campo queda poblado, pero no necesariamente reforzado en calidad. No hay un perfil creativo nuevo ni un mediocentro que marque el tempo del juego. El Cartagena suma efectivos, pero sigue dependiendo en exceso de lo que ya tenía.

Extremos y mediapunta: el mayor movimiento del mercado

La zona de tres cuartos es, sin duda, donde más se ha movido el mercado albinegro. Han salido futbolistas que llegaron para ser importantes, como Diego Gómez, rumbo al Pontevedra, o Carlos Calderón, que pone destino a la Ponferradina. En el último día de mercado también se marcha Nacho Sánchez, tras llegar a un acuerdo con el club.

El caso de Ander Martín es paradigmático: descartado deportivamente, pero sin encontrar acomodo y con contrato hasta 2027, finalmente se queda. Una situación incómoda que refleja las dificultades del club para maniobrar.

Jean Jules y Yanis Rahmani en su presentación

Jean Jules y Yanis Rahmani en su presentación / Iván Urquízar

A cambio, llegan tres futbolistas. Janis Rahmani ha sido la gran noticia: debutó con dos goles y ha generado ilusión inmediata. Benito Ramírez aporta desborde y experiencia en banda, mientras que Willy Chatiliez, procedente del Huesca, llega en el último día para completar la plantilla, con la esperanza de que su talento termine apareciendo. Aquí sí hay renovación y perfiles diferentes, aunque también incertidumbre sobre la regularidad y la adaptación de varios de ellos.

Delantera: El ‘9’ que nunca llegó… y la puerta aún entreabierta

En ataque, el diagnóstico es tan evidente como preocupante. El gran objetivo del mercado era reforzar la punta de lanza con un delantero centro de nivel. No ha sido posible. Chiki, Kevin Sánchez y Alfredo Ortuño siguen siendo las únicas referencias ofensivas, sin que llegue ese ‘9’ que eleve la competencia y el rendimiento.

Las razones vuelven a ser económicas. El Cartagena no está sobrado y la contratación de un delantero contrastado estaba fuera de su alcance. El mejor ejemplo es el de Juanto Ortuño que acabó firmando por el Real Murcia. El resultado es una delantera continuista, que deja dudas y obliga al equipo a exprimir al máximo recursos ya conocidos.

Ander Martín, Nacho Sánchez y Alfredo Ortuño celebran un gol. | IVÁN URQUÍZAR

Ander Martín, Nacho Sánchez y Alfredo Ortuño celebran un gol. / | IVÁN URQUÍZAR

Eso sí, el club no ha completado todas las fichas y mantiene abierta la opción de acudir al mercado de jugadores en paro. La idea de la dirección deportiva es clara: mirar de nuevo a la delantera e intentar encontrar ese ‘9’ entre los futbolistas sin contrato. Es un mercado complicado, lleno de incógnitas, pero ante las limitaciones económicas, es el único camino posible.

El Cartagena cierra el mercado con una plantilla equilibrada sobre el papel, reforzada en los extremos y sin tocar una portería que ofrece garantías. Pero también con carencias evidentes en el centro de la defensa y en la delantera. El rompecabezas está armado… aunque le siguen faltando piezas. Y en una categoría tan exigente, eso rara vez sale gratis.

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