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FÚTBOL

Primer encontronazo del vestuario del Real Madrid con Arbeloa mientras Florentino se aferra a Pintus

El pasado domingo, después del triunfo ante el Rayo, los jugadores discreparon con el entrenador sobre sus decisiones, lo que provocó que tardase una hora en salir a rueda de prensa

Los jugadores del Real Madrid se ejercitan en hipoxia con las máscaras durante la pretemporada.

Los jugadores del Real Madrid se ejercitan en hipoxia con las máscaras durante la pretemporada. / Real Madrid

Fermín de la Calle

Fermín de la Calle

Madrid

La historia dirá que a Xabi Alonso lo echaron los jugadores con la complicidad de Florentino Pérez. El pulso público y privado que estrellas del vestuario como Vinícius, Valverde o Bellingham le echaron, terminó por hacerle perder la autoridad y hasta por renunciar a su idea de juego. Pero la realidad es que lo que le costó el puesto al tolosarra fue la imposición por parte del presidente del regreso de Antonio Pintus a la dirección de la parcela física. Xabi se negó en redondo a asumir esa orden y minutos después se levantó de la reunión que mantenía con José Ángel Sánchez despedido.

Desde noviembre, con Pintus

Desde que Xabi Alonso aterrizó en el club con su preparador físico, Ismael Camenforte-López, el presidente puso mala cara. Florentino siempre ha querido que esa parcela estuviera dirigida por uno de sus hombres de confianza: Antonio Pintus. Alguien con quien mantiene una relación muy estrecha y con quien despacha habitualmente. Algo que en una época pasada llegó a incomodar al vestuario, que lo señaló como un confidente del presidente. Florentino llevaba meses advirtiendo a su gente de confianza que no veía a los jugadores físicamente bien preparados. En noviembre, después de la derrota en Liverpool, el presidente comentó en público: "Necesitamos a Pintus para ponerles a tono". Era la vez desde que Xabi Alonso dirigía al equipo que Pérez sacaba el nombre de Pintus a la palestra.

Pintus llegó al Madrid de la mano de Zidane, que pidió expresamente su fichaje porque lo conocía de su etapa en la Juventus. Su etapa con Zidane dejó en las vitrinas del club 3 Champions consecutivas gracias al llamado 'método Pintus', un plan de trabajo que priorizaba los entrenamientos preventivos, para minimizar las lesiones, y dividía el calendario en fases para llegar a las fases clave de la temporada en los picos de forma de los futbolistas. Florentino quedó encantado con el preparador italiano y cuando Zidane se marchó, Pintus decidió desmarcarse del francés y se quedó en el Real Madrid. Un año después se terminaría marchando al Inter y cuando 'Zizou' regresó al club, el francés no volvió a contar con él. Sin embargo, 'El diablo', como le apodan cariñosamente los jugadores, regresó al Real Madrid el 4 de junio de 2021 en calidad de profesional independiente. Florentino lo recuperó como jefe de preparación física del primer equipo y de la metodología de todos los equipos del club, pero sin integrarse en el staff de un Carlo Ancelotti que se limitó a tenerlo como colaborador. Su deslealtad a Zidane le dejó marcado, al menos en la etapa de Carletto. Pintus tiene mejor prensa entre los jugadores que entre los técnicos.

Y ahora con el despido de Xabi Alonso, Pintus ha vuelto a ganar galones en el club haciéndose cargo del primer equipo de nuevo. Arbeloa lo conoce bien, porque también ha trabajado con el Castilla y con los juveniles a los que dirigía el salmantino. Además, Arbeloa no tiene intención de discutir ninguna decisión de Florentino y desde el primer momento elogió la figura de Pintus, que ha dirigido todos y cada uno de los entrenamientos del equipo desde que se produjo el despido del tolosarra.

Roce del vestuario con Arbeloa

Ahora Florentino vive días complicados, con la grada vuelta al palco enseñando pañuelos y pidiendo su dimisión mientras el equipo se descompone sobre el césped, Pintus se ha convertido en el salvavidas al que se aferra el dirigente. El presidente está resignado con Arbeloa, en el que nunca ha creído y del que ha sospechado siempre por la insistencia de su hijo 'Chivo' y su entorno. Solo han hecho falta seis partidos para confirmar que al técnico el cargo le queda grande, con dos demostraciones en Lisboa y ante el Rayo de su inconsistencia táctica y estratégica para gobernar los partidos. Hasta el punto que el pasado domingo, después del triunfo contra los vallecanos en un partido cáotico, los futbolistas mostraron sus discrepancias al técnico en el vestuario. Esto provocó que Arbeloa tardase más de una hora en salir a rueda de prensa. Preguntado por el motivo de ese retraso, se limitó a declarar: "Estoy bien, gracias por la preocupación. Gracias". Los jugadores asumen que Arbeloa es un técnico interino, lo que menoscaba su jerarquía en un vestuario que después de los partidos en Lisboa y ante el Rayo, dudan de su capacidad. Inmediatamente después de ese episodio, se conocía que los futbolistas dispondrían de dos días de vacaciones, pese a que el entrenador había advertido que necesitan más entrenamientos.

Así que mientras busca entrenador para la próxima temporada en el mercado, donde Klopp sigue esquivo y Unai Emery nunca ha sido una opción real, el presidente trata de ganar tiempo aferrado a Pintus. El Real Madrid está vivo en Liga y Champions, donde el 17 de febrero se medirá al Benfica de Mourinho de nuevo. Y hasta entonces Pintus ha diseñado una pretemporada para volver a poner a los futbolistas a punto de cara a la recta decisiva de la temporada. El italiano utilizará las máscaras para realizar entrenamientos en hipoxia, lo que permite disminuir la presión parcial de oxígeno y, en consecuencia, ofrece ventajas a nivel fisiológico. Pintus tratará de recuperar la mejor versión física de una plantilla que sigue siendo una de las que menos corre de la Champions. Con esa mejora y con la llamada al orden que está haciendo el propio presidente personalmente a los futbolistas, espera no acabar la temporada de vacío, como la anterior.

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