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Fútbol

El Cartagena, ante un final de mercado invernal angustioso

El cuadro albinegro sigue con los derechos federativos bloqueados y esta noche a las doce termina el plazo para inscribir futbolistas

Víctor Alonso

Víctor Alonso / Ivan urquizar

Paco Sarabia

Paco Sarabia

El FC Cartagena vive uno de los finales de mercado invernal más angustiosos que se recuerdan en el Cartagonova. Lejos de un cierre tranquilo, el club albinegro afronta las últimas horas con más frentes abiertos de los que imaginaban Alejandro Arribas y su equipo directivo cuando asumieron el mando de la entidad. La situación es límite y el margen de error, inexistente.

El principal problema no está en la planificación deportiva ni en la falta de negociaciones avanzadas, sino en un bloqueo administrativo que ha dejado al club completamente paralizado. La denuncia interpuesta por Ríos Reina mantiene intervenidos los derechos federativos del FC Cartagena, lo que impide a la entidad fichar e inscribir futbolistas. Sin resolver ese conflicto, que asciende aproximadamente a 80.000 euros, cualquier movimiento es papel mojado.

Por ello, la prioridad absoluta en estas últimas horas pasa por alcanzar un acuerdo con el lateral sevillano. El club necesita levantar ese veto para poder operar con normalidad en el mercado. Sin ese primer paso, el resto de gestiones carecen de sentido. La dirección general, que encabeza Víctor Alonso, trabaja contrarreloj para cerrar un pacto que permita desbloquear la situación antes de que el reloj marque la medianoche. Hay optimismo relativo en las oficinas del Cartagonova, pero sobre todo prudencia.

Víctor Alonso

Víctor Alonso / Ivan urquizar

En paralelo, el Cartagena también debe resolver dos salidas clave. Nacho Sánchez y Ander Martín no entran en los planes para la segunda vuelta y el club ya les ha comunicado su intención de prescindir de sus servicios. El objetivo es llegar a un acuerdo con ambos jugadores para liberar fichas senior, un requisito imprescindible si se quiere reforzar la plantilla. Sin esas bajas, por lo menos la de uno de ellos, incluso con el veto levantado, el margen de maniobra seguiría siendo mínimo. Si tuviera que quedarse uno sería Ander Martín al tener contrato hasta 2027.

Si se consiguen resolver esos dos capítulos, el club podrá centrarse en los refuerzos. La hoja de ruta está clara: se busca un central que aporte solidez defensiva, un delantero que mejore las prestaciones ofensivas y se trabaja en la llegada de Willy Chatiliez, extremo chileno de la SD Huesca que gusta en la comisión deportiva. Todo ello, en menos de 24 horas y con una presión máxima.

El mercado se cierra a las doce de la noche y en el Cartagena saben que ya no hay tiempo para dilatar negociaciones ni para cometer errores. Cada minuto cuenta en una jornada que puede marcar el devenir deportivo de la temporada.

El banquillo, en el aire

La incertidumbre no se limita a la plantilla. El banquillo también sigue sin una solución definitiva. La idea del club es que Raúl Guillén continúe como técnico interino y se siente en el banquillo en el próximo partido liguero, siempre y cuando se desbloqueen los derechos federativos. El cartagenero ya dirigió al equipo desde la grada en el Rico Pérez ante el Hércules, pero no pudo ejercer como primer entrenador de forma oficial.

Mientras tanto, en las oficinas del Cartagonova se siguen valorando distintas opciones para incorporar a un nuevo técnico que lidere el proyecto lo que resta de segunda vuelta. El tiempo apremia y el reloj sigue corriendo en contra del Cartagena.

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