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El deporte, en primera persona

"Me aficioné de niño a las botas de fútbol de gama alta y ahora tengo unas cien"

Alberto Brocal López (Murcia, 7 de junio de 1989) trabaja en el departamento de compras de Tahe. Cuando era un adolescente comenzó a coleccionar botas de fútbol de gama alta y ahora mismo tiene unos cien pares que son una joya.

Alberto Brocal, en su domicilio mostrando las botas que tiene

Alberto Brocal, en su domicilio mostrando las botas que tiene / Juan Carlos Caval

Dioni García

Dioni García

¿Fuiste futbolista?

Sí, he jugado toda mi vida. Pasé por todas las categorías, empezando en benjamines, y en senior estuve en Tercera y Preferente. Jugué en el Plus Ultra de Llano de Brujas, con el que debuté en 2009 en Tercera recién salido de juveniles con Cholo de entrenador.

¿De qué jugabas?

De mediapunta. Se me daba bien, con bastante calidad, pero poco comprometido en defensa. Era de los que le gustaba correr para adelante pero no hacia atrás.

¿Por qué lo dejaste?

Estuve unos años entre Tercera y Preferente, pero sufrí una lesión en la rodilla que no fue muy grave pero que me dejó muchos meses fuera. Cuando me recuperé, ya fue complicado entrar en el equipo y me lo fui dejando. Luego estuve metido en el pádel y sí que es verdad que volví al fútbol como segundo entrenador del Montecasillas con Ángel Lizán. Ahí me tiré cuatro años hasta que un día me dijeron que por qué no me hacía la ficha y volví a jugar. Antes de la pandemia estuve en Primera Autonómica, pero cuando nació mi hijo hace cuatro años ya lo dejé.

¿Sigues jugando pachangas con los amigos?

Rara vez juego. Sí que me cuido mucho, voy al gimnasio, pero el fútbol, desde que nació el crío apenas lo he tocado. Antes de nacer él estuve un año jugando en veteranos en el Ranero, pero me lo he dejado por completo.

¿Y esa afición por coleccionar botas, desde cuándo?

Cuando era pequeño la mayoría de niños solo pensaba en comprarse camisetas, pero a mí me llamaban la atención las botas de jugadores como Beckham, Roberto Carlos, Raúl, Totti, Zidane… Dejaron de ser las clásicas Adidas para incorporar mucho marketing. Recuerdo el Mundial de Francia 98, viéndolo con mi abuelo en la playa, y fue ahí cuando empecé a fijarme en los modelos. Luego se afianzó y se intensificó mi afición en el Mundial de 2002. La verdad es que ese fue el comienzo. Después, en 2004, en mi etapa juvenil, en la que había muchos campos de tierra, mi padre me regaló unas botas de gama alta. Yo ahora colecciono botas de gama élite, pero en ese momento fue cuando comenzó mi fanatismo por las botas profesionales.

¿Cuántas tienes ahora?

Las cien unidades las paso ya.

¿Dónde las guardas?

En la parte de abajo de mi casa he creado mi propio museo. Al margen de las botas, tengo fotografías y alguna camiseta, pero no soy fanático de las camisetas, solo tengo alguna reliquia.

¿Cuáles son tus preferidas?

Soy gran coleccionista de la gama Adidas Predator, y dentro la misma tengo la Predator Acelerator del 98 con la que Zidane ganó el Mundial de Francia, la Predator Manía 2002 con la que hizo la famosa volea de Glasgow, y la Predator Manía con la que David Beckham fue presentado en el Real Madrid. También tengo la Nike Mercurial Vapor R9 con la que Ronaldo perdió la final de Francia 98, las Adidas F50 Tunit de Messi en su primer Mundial de Alemania 2006, y unas Nike Tiempo blancas y doradas de Ronaldinho que son espectaculares. También tengo una bota firmada por Ronaldo Nazario, una Nike Mercurial Vapor que se la compré a un reportero de Radio Marca tras una rueda se prensa del brasileño en la etapa de los galácticos del Real Madrid.

¿Cómo consigues esas joyas?

Es un mercado que es muy complejo de llegar, pero a través de mis redes sociales e instagram tengo contacto con los mejores coleccionistas del mundo, y algunas veces hacemos intercambio de algún pack. Después de la pandemia mucha gente sacó cosas de los trasteros.

Pero es un hobby caro el tuyo.

Sí, es bastante caro. Sí que es cierto que he tenido alguna oportunidad de ir a algún evento de Adidas, como uno al que me invitaron con Xavi Hernández, pero esto es caro. Las botas, en precio de lanzamiento, cuestan a partir de 300 euros. Es una inversión cara, no te voy a engañar.

¿Has sacado las cuentas de lo que te has gastado?

No las he sacado y mejor que no lo haga. Piensa que puede haber un par de lanzamientos de ediciones limitadas al mes, que es lo colecciono actualmente. Tengo una colección de botas retro y otras de lanzamientos limitados que siempre hay una o dos por mes y me gasto unos 300 euros mensuales. El tema de vender botas no lo suelo tocar, solo lo hago si hay alguna posibilidad de cambio y alguna vez he vendido algo, pero lo normal es que no. Más que nada porque le vas cogiendo cariño y si eres un amante de un modelo, si lo pierdes quizás no vuelvas a encontrarlo. Hay veces que levanto el pie y decido comprar un mes y otro no.

Alberto Brocal, en el museo que tiene en su domicilio

Alberto Brocal, en el museo que tiene en su domicilio / Juan Carlos Caval

¿Y haces exposiciones de lo que tienes?

En redes sociales sí y mucha gente se interesa por algunas botas y me escribe. Expongo un poco por hobby, porque hay gente que le da gusto verlas y hago muchos videos en instagram.

¿Hay alguna bota que nunca has podido conseguir?

Hay una bota de David Beckham de la que siempre he sido muy fanático, aunque mi ídolo siempre ha sido Guti y tengo la suerte de que un gran coleccionista, Cristian@billyelbotas, me regaló unas propias del jugador, que fueron creadas en una fábrica especial y tuvo el placer de regalármelas. Ese era uno de mis objetivos, y también una camiseta de Guti firmada que me la consiguió Fernando Martinez, el portero del Almería, que viene mucho por el bar de mi suegro, la Cafetería Bóveda de Zarandona. Y sí hay un modelo que lleva Beckham en el Mundial de Corea y Japón del 2002, que es la Predator Manía Champagne que aún no he podido conseguir porque estaríamos hablando de que cuestan entre 2.500 y 3.500 euros nuevas con caja y etiquetas.

¿Hasta cuánto han pagado por unas botas?

Lo máximo que he visto pagar son unas de edición limitada de Ronaldo Nazario que solo había quince unidades en el todo el mundo y por las que se pagaron 36.000 dólares. Además, conozco al coleccionista, que es muy fuerte. También tengo contactos con los mejores coleccionistas del mundo, como de Tailandia, Irlanda, Estados Unidos, México, donde son unos apasionados, Inglaterra y aquí en España.

¿Cómo llegaste a exponer tu colección en Barcelona?

Me llamaron a través de Ander Torres, de Fútbol Emotion. Me explicaron que Adidas iba a grabar un video especial de Adidas Predator 70 Aniversario y me dijeron si estaba dispuesto a dejar mi colección, que el invitado especial era Xavi Hernández. Me llevé cerca de veinte pares para un video que tuvo millones de visualizaciones en Instagram. Conocí a Xavi, con quien pasé un día muy bueno grabando, y ahora, a través de un cliente de ellos, seguramente va a salir otra colaboración. A nivel coleccionista fue el mejor momento, porque me planté delante de un campeón del mundo, que ha jugado en mi posición, que era un pelotero, y encima mostrando mi modelo favorito, porque yo lo colecciono casi todo de Adidas Predator.

¿Y cómo una persona llega a entender tanto de botas de fútbol?

Pues fue en la época del instituto. Yo estudiaba en el Cascales y al lado había una tienda muy mítica, Euroestadio, cuando había muy pocas especializadas. En algunos recreos me cruzaba a ver las botas de gama alta y mi primer trabajo fue en Fair Play, con Javier Muiña, un apasionado de las botas del fútbol. Estuve trabajando allí un tiempo con 17 años y nos pasábamos tardes enteras viendo botas para saber diferenciar si eran botas de gama alta o no. Ahí fue cuando me especialicé, empecé a comprar y él también me regalaba. No era coleccionista todavía porque empecé después, pero ahí empezó el grueso gordo.

Aunque estuviste con Xavi Hernández, me da la impresión de que eres madridista.

Yo soy madridista, muy madridista, y mira que estuve con Xavi y con Messi cuando Argentina jugó en Nueva Condomina, pero yo soy del Madrid.

¿Y tienes algún otro contacto especial para conseguir botas?

Sí, mi suegro, que es muy amigo de Miguel Sánchez, que jugó en el Real Murcia y otros equipos, y tiene muchos conocidos. A veces se junta con Iván Campo y Fernando Varela por la amistad que tiene Miguel con ellos, y me ha conseguido algunas botas. Cuando va a Mallorca siempre me trae de futbolistas del equipo y también una vez me consiguió unas a través del utillero de la selección española.

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