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Primera RFEF

El Real Murcia se empeña en hacer saltar las alarmas tras no pasar del empate en Teruel

Tostonazo del cuadro grana, que se ha desinflado después de cuatro jornadas sin ganar y tres partidos sin marcar (0-0)

Cristo Romero

Cristo Romero / CIERZO VISUAL

Ángela Moreno

Ángela Moreno

Tostonazo. Esa es la palabra que mejor define el partido que el Real Murcia disputado esta mañana en Teruel, un partido en el que los granas no han podido pasar del empate a cero. Tampoco es que los de Adrián Colunga hayan acumulado muchos más méritos para desnivelar la balanza en un choque decepcionante y que alarga las dudas sobre un equipo que ha perdido la poca chispa que le permitió reactivarse tras la salida de Joseba Etxeberria.

No encuentra el Real Murcia los chispazos ofensivos, y sin chispazos ofensivos no hay más recursos. Y es que, algo que ya es más que habitual, los granas no juegan a nada. Sin nadie en defensa que saque el balón jugado y con un centro del campo inexistente, el Teruel vivió un partido completamente plácido. De hecho, en la primera parte, los murcianistas solo llegaron una sola vez con peligro. Un disparo de Ekain que fue sacado con la pierna por Rubén Gálvez.

Cambios en el once, mismas sensaciones

Poco más se puede contar de 45 minutos en los que el Real Murcia poco notó los cambios. Y es que Colunga intentó cambiar la dinámica tocando un once en el que no aparecían ni Flakus ni David Vicente. Fue Ekain el encargado de hacer las funciones de delantero, pero por tercera jornada el Real Murcia no pudo ver puerta. Por su parte, Jorge Mier volvía a la derecha y Cristo Romero aparecía en la izquierda. La otra novedad era la presencia de Palmberg en el centro del campo. No aprovechó esta nueva oportunidad un futbolista brasileño que se ha ido diluyendo como un azucarillo, pese a todas las expectativas que se habían generado a su alrededor.

Ni con cambios ni sin cambios, el Real Murcia pasó de puntillas por La Pinilla en la primera parte. Y si alguien confiaba en un cambio en la segunda se equivocó. El tostonazo se fue alargando y alargando. De hecho, a los 70 minutos ni los más optimistas confizaban en una victoria para los de Colunga.

Reaparece Moyita

Con Cristo Romero como única alternativa ofensiva, sus centros eran un oasis en medio del desierto, la defensa del Teruel iba salvando todas las situaciones, hasta el punto de no dejar rematar a los granas ni una. Y eso que Colunga puso en el campo todo lo ofensivo que tenía en el banquillo. Vimos incluso la reaparición de Moyita después de tres meses ausente por lesión. También Flakus y Álvaro Bustos entraban al campo en ese segundo tramo del partido.

Ni con mil cambios ni alargándose el partido tres días hubiera sido capaz el Real Murcia de sacar algo positivo. Un Real Murcia, lento, que conduce demasiado ante la falta de criterio en el centro del campo; un Real Murcia decepcionante, que solo pudo conformarse con mantener su portería a cero, y lo hizo gracias a un par de intervenciones de Gazzaniga, que bajó los ánimos de un conjunto local que tampoco vive un momento demasiado boyante.

Pero aún así, se llegó al final del partido con el Teruel intentando apretar y con el Real Murcia conformándose con no perder el punto que tenían asegurado. Al final, lo que se veía venir, sucedió. El 0-0 no se movió del marcador, un 0-0 insuficiente para un Real Murcia que se ha desinflado completamente en este 2026, un Real Murcia que se ha frenado en su lucha por estar en el play off. Un Real Murcia que da muchas muestras de preocupación y que ahora mismo no encuentra ni alivio en los fichajes invernales.

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