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Primera RFEF

Real Murcia: Demasiados milagros para Colunga

Pese al buen hacer del técnico para relanzar al Real Murcia con unos números sobresalientes, la herencia de Etxeberria, el nulo rendimiento de los fichajes veraniegos, las carencias en el medio y las lesiones son una losa demasiado pesada

Adrián Colunga

Adrián Colunga / Israel Sánchez

Ángela Moreno

Ángela Moreno

Cuando Adrián Colunga se hizo cargo del Real Murcia a finales del mes de octubre, pocos hubieran apostado su dinero a que el asturiano iba a sobrevivir a su periodo de prueba en uno de los banquillos más calientes del fútbol español. Y más teniendo en cuenta las difícil situación en la que se encontraba un equipo grana que era penúltimo en la clasificación del Grupo II, con solo siete puntos sumados cuando ya se habían completado nueve jornadas. Sin embargo, como si entrenar al Real Murcia fuera un juego de niños, Adrián Colunga solo necesitó cinco jornadas para convencer hasta a los más pesimistas de que el objetivo del ascenso volvía a estar sobre la mesa. Y es que en la jornada 14, los murcianistas, tras sumar 13 puntos de 15, ya saboreaban la zona de privilegio.

Hizo despegar Colunga a un equipo hundido con Etxeberria y consiguió el asturiano hacer creer al murcianismo. Y, lo más difícil, ha logrado alargarlo en el tiempo. Si alguien pensaba que el ‘Efecto Colunga’ era cosa de un día, se equivocó. Porque el Real Murcia cerró el 2025 goleando al Europa (3-1) en uno de sus partidos más completos, y puso fin a la primera vuelta en quinta posición con 30 puntos, cuando en la jornada 9 solo tenía 7.

Pero solo dos semanas después, Adrián Colunga vive su momento más complicado en el banquillo del Real Murcia. Dos derrotas consecutivas (Ibiza y Algeciras) sumadas al empate con el Hércules han supuesto un frenazo para un equipo que iba lanzado, pero que arrastraba la herencia del penoso inicio liguero.

Aunque esos tres pinchazos no emborronan los números sobresalientes del técnico asturiano -ha sumado el 63,9% de los puntos disputados-, las derrotas ante el Ibiza y el Algeciras han vuelto a poner de relieve problemas del pasado que superan la capacidad para hacer milagros del entrenador grana.

Porque aunque Colunga consiguió poner un poco de orden en el desordenado planteamiento de Etxeberria, dotando sobre todo de cierta seguridad defensiva al equipo y aprovechando los chispazos ofensivos para decantar los partidos a su favor, lo que no ha logrado Colunga es solucionar problemas estructurales que están fuera de su control.

Ahí aparecen las lesiones, una losa muy pesada esta temporada pero que viene de mucho más atrás. Y ahí aparecen las carencias de la plantilla confeccionada por Asier Goiria, y eso que el asturiano ha sido capaz de sacarse a un central titular de la chistera con el ascenso de Héctor Pérez y de parchear el lateral izquierdo cambiando de banda a Jorge Mier.

Incluso ahí aparece el nulo rendimiento de los ‘primeras espadas’ de Goiria, fichajes que llegaron en verano para elevar el nivel y que superada ya la primera vuelta siguen sin aparecer. Y no será por falta de oportunidades.

Bustos, Ekain, Antonio David...

Cuando el Real Murcia despidió a Joseba Etxeberria, una de las asignaturas pendientes del nuevo técnico era lograr que los grandes fichajes veraniegos despertaran tras un inicio decepcionante. Porque futbolistas como Ekain, Álvaro Bustos, Antonio David, Cristo Romero, Moyita... fueron firmados por Goiria para dar el salto definitivo para poder luchar por el ascenso directo, pero, completados dos meses de competición apenas se habían dejado ver.

Ekain intenta un centro en el duelo ante el Algeciras

Ekain intenta un centro en el duelo ante el Algeciras / Israel Sánchez

Fue Colunga el elegido para el banquillo y fue Colunga el que tenía esa misión, sin embargo, aunque el técnico asturiano ha logrado despertar al Real Murcia, ha sido incapaz de conseguir que esos primeros espadas marquen el ritmo de los granas en los partidos. Y no es por falta de oportunidades. Ekain, al que los aficionados ya tienen crucificado, apenas ha dejado dos chispazos pese a ser titular indiscutible; en Álvaro Bustos ya ni se confía, como se ha demostrado con los fichajes invernales; y Moyita lleva en la enfermería desde no se sabe cuándo. Por no hablar de Antonio David, al que el asturiano otorgó la batuta nada más llegar, para posteriormente darlo por imposible.

Sin nadie al volante

La herencia dejada por Asier Goiria y que está pagando Colunga no acaba ahí. El técnico asturiano tampoco ha podido hacer milagros con el centro del campo. Sin Moyita disponible, el jugador al que el Real Murcia apostó todo en verano, y con Antonio David autodescartado, las opciones se limitan a Isi Gómez y Sekou, y ni Isi Gómez ni Sekou están al nivel que se necesita en un equipo que quiere pelear por el ascenso. Cada titularidad de ambos, subraya más las carencias, sin embargo en la comisión deportiva no parecen recibir el mensaje encriptado transmitido por el técnico, o eso parece cuando, a falta de una semana para el cierre de mercado, todavía no ha llegado ningún refuerzo para una línea que debería haber sido una prioridad.

Overbooking en la enfermería

Se aplaudió el pasado verano el capricho de Asier Goiria de apostar por una plantilla corta. Mientras le reían las gracias al director deportivo, pocos pensaron en los problemas en la losa de las lesiones, y eso que esa losa en un problema que año tras año se repite en Nueva Condomina. Pues ni unas semanas tardó el equipo grana en empezar a pagar la broma de la plantilla corta, una broma que sufrió Etxeberria, pero que se ha convertido en una pesadilla para Adrián Colunga. Y aunque el asturiano intentó sobreponerse a algo que no está en su mano -subió del filial a Héctor Pérez y Jorge Sánchez-, ha llegado un momento en el que, con la situación fuera de control, no hay capacidad para más milagros.

En manos de la Comisión

Sumar un punto de nueve cuando vienes de firmar más de dos meses sobresalientes no debería alterar a nadie en Nueva Condomina, pero viendo que los buenos resultados se sustentaron más en chispazos aislados que en un verdadero dominio, no debería la Comisión Deportiva desarprovechar los últimos días de mercado.

Óscar Gil en el duelo de este domingo

Óscar Gil en el duelo de este domingo / Israel Sánchez

Las llegadas de Óscar Gil y Víctor Narro deberían significar un alivio para un Colunga sin centrales y sin un extremo capaz de romper por banda o de poner un centro en condiciones, pero de momento las llegadas se quedan cortas si se quiere luchar por el ascenso. De ahí que Colunga esté ahora mismo en manos de la Comisión Deportiva. Del fichaje de un centrocampista y de un delantero -no puede pretender el Real Murcia sobrevivir con Flakus como única opción- dependerá y mucho que Colunga recupere su capacidad para hacer milagros.

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