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Primera RFEF

El Real Murcia también se va a negro ante el Algeciras

Los granas se ven superados en Nueva Condomina por los gaditanos (0-2) y salen del play off tras sumar su tercera jornada sin ganar

Ángela Moreno

Ángela Moreno

Ni el Real Murcia de Adrián Colunga escapa de la cuesta de enero. Y eso que el conjunto grana, a diferencia del resto de los mortales, sí está dándose caprichos en el primer mes del año. Pero cuando se esperaba que los fichajes significaran el impulso que faltaba para poder redondear la remontada y empezar a pensar en el liderato, el resultado ha sido completamente el contrario. Porque el 'efecto Colunga' ha empezado a diluirse en el Real Murcia. O esa impresión da después de encadenar tres jornadas sin ganar. Y es que este domingo, ante el Algeciras, los murcianistas, como ocurriera en Ibiza, tampoco fueron capaces de asegurarse los tres puntos. Derrota por 0-2 que, además, le baja de los puestos de play off.

Si en la primera vuelta el Algeciras ganaba a los granas con un solitario gol logrado en el minuto 3; este domingo, en Nueva Condomina, los de Javi Vázquez volvieron a conseguir que el Real Murcia hincara la rodilla, y lo hicieron convirtiendo fácil lo que parecía difícil. Cuando no se había llegado a la media hora ya ganaban con un gol de Manín, y cuando se confiaba en la reacción del equipo de Colunga, el Algeciras dio un golpe sobre la mesa con un tanto de Dani Garrido en el 57 que significaba el 0-2.

De jornada que podía ser perfecta, a salir del play off

Se presentaba la jornada perfecta para los granas. Los múltiples empates que se habían dado en los distintos enfrentamientos le daban ventaja en caso de conseguir la victoria. Podía abrir distancia en el play off y acortar brecha con el Sabadell y el Atlético B, pero, como tantas veces ha ocurrido años atrás, cuando llega la hora decisiva, el Real Murcia pincha, y el pinchazo de este domingo además le cuesta el quinto puesto.

Es verdad que cuenta Colunga con múltiples bajas, especialmente en defensa, sin embargo, el problema que está frenando al conjunto grana en las últimas semanas poco tiene que ver con las ausencias en la zaga. Y es que lo que no funciona es el motor. Y aunque durante un buen tramo esas carencias quedaron en un segundo plano por la efectividad y los buenos resultados, cuando las cosas no funcional, de nuevo queda claro que sin un centro del campo que empuje, hay más posibilidades de ceder puntos que de sumarlos.

Demasiado previsible

Si alguien todavía no ve el fallo o no quiere verlo, ante el Algeciras se hizo más que evidente. Incluso queriendo el Real Murcia tener la posesión en los primeros minutos, la falta de creatividad le convierte en un equipo demasiado previsible, un equipo que sobrevive a base de centros, una fórmula que no le dio el resultado esperado ni con Víctor Narro ya en el once titular. El jugador cedido por la Sampdoria fue la gran novedad en un once titular donde se quedaba fuera Joel Jorquera y en el que reaparecía Jorge Mier después de superar sus problemas físicos. Sin Alberto González, Antxón Jaso y Héctor Pérez, los centrales eran Óscar Gil y Jorge Sánchez. Lo que no cambia es el centro del campo. Sekou e Isi Gómez repetían, y por más que Colunga insista, las sensaciones son las mismas.

Por mucho que el Real Murcia quisiera ser protagonista ante su afición, la incapacidad de sus jugadores de sacar el balón desde atrás le limita. Ni con Ekain dando un paso atrás es suficiente. Y así era imposible hacer daño a un Algeciras que llegó a Nueva Condomina con la lección aprendida, haciendo un trabajo muy serio atrás y aprovechando cualquier posibilidad de salida. Y le salió muy bien a los visitantes.

Flakus falla; Manín marca

Sin embargo, en el inicio, pocos esperaban que la primera parte se complicara tan pronto como se complicó. Porque, a falta de inspiración, Pedro Benito intentó tirar de los suyos. De hecho, protagonizó la ocasión más clara de la primera parte. Después de una gran jugada por la banda derecha, metió un centro que era un regalo para Flakus, pero Flakus, posiblemente demasiado forzado por los defensas, remató por encima del larguero.

Esa ocasión del minuto 12 fue de lo poco que se vio del Real Murcia en ataque. Y es que los granas se diluyeron muy pronto, metiéndose en un callejón sin salida tras el gol del Algeciras. Fue en el minuto 22 cuando llegaba el jarro de agua fría en Nueva Condomina. Centraba Víctor Ruiz y Manín, ganándole la partida a Óscar Gil, batía a Gazzaniga. El gol visitante dio paso a un tramo del partido en el que el Real Murcia permitió que sucediera todo lo que menos le interesaba. Tanto unos como otros elevaron las revoluciones, y el juego dio paso a faltas e interrupciones, lo que daba ventaja a los foráneos.

Solo en una falta en la frontal pudo hacer daño el Real Murcia en ese tramo antes del descanso, sin embargo el disparo de Víctor Narro se marchó alto. El resto fueron sobre todo centros-chuts sin ningún peligro.

Ekain, en el punto de mira

Llegó el descanso y llegó el primer cambio del Real Murcia, y curiosamente ese cambio fue para reactivar el centro del campo, dejando claro dónde falla el Real Murcia. Como casi siempre, Colunga eliminó de la partida a Sekou y dio entrada a Juan Carlos Real. Es verdad que en esos primeros minutos del segundo tiempo, el Murcia embotellaba al Algeciras, sin embargo, el conjunto visitante iba salvando situaciones con demasiada facilidad. Que el mayor peligro de los granas fuera David Vicente también lo decía todo de la desconexión de los futbolistas que deberían marcar diferencias en ataque.

Fue tan efímera la reacción, que en el 56 los aficionados confirmaron que no iba a ser una noche plácida en Nueva Condomina. Y es que en ese minuto, el Algeciras abría brecha, poniendo un 0-2 dejaba poco margen para la esperanza. Un 0-2 que dejó más que en entredicho a Ekain. Porque Ekain se empecinó con el balón y lo perdió, y esa pérdida se convirtió en el inicio de la acción del gol, un gol en el que Obeng hizo un traje a Jorge Sánchez para meter un balón que sería rematado en el segundo palo por Dani Garrido.

A la desesperada hacía Colunga dos cambios. Palmberg y Sylla saltaba al campo en sustitución de Jorge Mier y Ekain. Fue Víctor Narro el que en el 56 intentó acortar distancias, pero ahí estaba Iván Moreno para hacer una gran parada que desesperaba más a los aficionados murcianistas.

Entra el VAR

Ya que las cosas no salían en el terreno de juego, lo intentó Colunga con el VAR. Pedía el técnico grana que se revisara un posible penalti a Palmberg, sin embargo, el colegiado consideró que en la acción con Mayorga no había ocurrido nada punible (73).

Le tocaba al Real Murcia seguir intentándolo. Y fue Víctor Narro el que más confió. Desde la banda derecha tras la entrada al campo de Joel Jorquera, el ex del Nástic intentaba cambiar el guion con centros a sus compañeros. No lo consiguió, y tampoco estuvo fino cuando tuvo en sus botas el 1-2 (77'). Con todo a favor, Narro la enviaba fuera, confirmando que el Real murcia ha entrado en un tramo de la competición en el que las cosas ya no salen tan fácil como en el cierre de 2025.

Ese error de Narro fue como el golpe definitivo para los granas. Viéndose incapacitados para sacar algo positivo, desesperados al no encontrar la fórmula para ver puerta, el Real Murcia bajó un poco los brazos a la vez que el Algeciras intentaba hacer daño. Y pudo hacerlo. Hasta dos ocasiones clarísimas tuvieron para conseguir el tercero, pero Gazzaniga, en el segundo intento, salvó a los suyos de un naufragio absoluto.

Fuera de juego de Palmberg

Evitó Gazzaniga el 0-3 y pudo conseguir Palmberg el 2-1 a falta de tres minutos para el final, pero el gol del brasileño fue anulado por un claro fuera de juego.

Hasta once minutos añadió el colegiado. Y, a trancas y barrancas, el Real Murcia siguió intentándolo. Pero cuando más lo intentaban más se desesperaban, al ver cómo la defensa del Algeciras siempre salía ganadora en cada centro de los granas al área. Y es que, pese a la necesidad de sacar algo positivo, los de Colunga no fueron capaces de aportar algo más que centros laterales. Incluso viendo que esa opción no les llevaba a ningún sitio, decidieron morir con esa idea en un partido en el que el 0-2 ya no se movió.

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