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Fútbol

El Real Murcia de Colunga tiene su peor día en Ibiza

Los granas, después del empate ante el Hércules, pierden en Can Misses en un partido que ya en la primera parte su puso muy cuesta arriba (2-0)

David Vicente conduce el balón en el duelo de este domingo

David Vicente conduce el balón en el duelo de este domingo

Ángela Moreno

Ángela Moreno

Los primeros síntomas de que la vida en el Real Murcia no puede ser perfecta se vieron hace una semana en Nueva Condomina frente al Hércules. Con todo a favor, los granas dejaron escapar dos puntos. Y, aunque no se puede poner un 'pero' a la trayectoria del equipo de Colunga, el pinchazo frente a los alicantinos era un aviso, especialmente si el objetivo sigue siendo alcanzar el primer puesto. Un aviso que vino acompañado de dos fichajes de nivel. Porque justo unos días después llegaban el central Óscar Gil y el extremo Víctor Narro, demostrando que el Real Murcia no va de farol en esta segunda vuelta. Pero, una semana después del aviso del Hércules, llegó un aviso todavía más preocupante. Y es que en Can Misses, el Real Murcia firmó el peor partido de la 'era Colunga', un partido que ya en el descanso se había puesto muy cuesta arriba por los goles de Davo en el minuto 13 y de Iago Indias al borde del descanso (47), un partido en el que el marcador en contra se mantuvo hasta la conclusión (2-0=.

Lo peor es que lo que el marcador mostraba justo lo que se estaba viendo en el terreno de juego, porque en el terreno de juego el Real Murcia se parecía más al Real Murcia de Etxeberria que al Real Murcia de Colunga. Justo el día en el que se estrenaban en el once dos de los fichajes invernales -Jorquera y Óscar Gil aparecían entre los titulares-, el Real Murcia se tornó a gris en todas las líneas. A la falta de protagonismo en el centro del campo, algo que ya no sorprende a nadie y que parece que no va a tener solución si no llegan refuerzos de garantías, se unió la ausencia de chispa en ataque y la baja intensidad de una defensa que se lo puso muy fácil al Ibiza. También es verdad que en esa defensa faltaban tres de los cuatro titulares habituales. A las bajas ya conocidas de Jorge Mier y Héctor Pérez se sumó la de Alberto González, por lo que Colunga apostó por Jaso y por Óscar Gil, y aunque éste último está llamado a ser un primer espada en la zaga, en su estreno pagó la novatada -apenas se ha ejercitado dos días con los murcianistas- y la inactividad a la que estaba condenado en el Castellón por su falta de minutos.

No desaprovechó el Ibiza el mal día del Real Murcia, y más teniendo en cuenta que al Ibiza siempre le suelen salir bien las cosas contra los granas, como ya se vio en la primera vuelta, cuando los celestes salían ganadores de Nueva Condomina solo unas horas antes de que despidieran a Paco Jémez. Pues los celestes ganaron en Murcia y los celestes hicieron los deberes para al descanso tener encarrilado el choque de Can Misses. Sin necesidad de brillar, sin necesidad de avasallar, los de Miguel Álvarez en dos golpes de inspiración pusieron patas arribas al conjunto grana. Y eso que la primera ocasión fue para los visitantes. Porque en el minuto 7, Jorquera lanzaba a Flakus para que este superase por arriba a Ramón Juan, sin embargo Kembo aparecía para evitar el gol de los murcianistas.

Fue la primera y casi única ocasión de los granas, que en toda la primera parte apenas sumaron un tiro a puerta, un tímido disparo de Ekain, que acabó sin problemas en las manos de Ramón Juan.

La defensa se desactiva

Pero no solo flojeó el Real Murcia en ataque, es que en la primera parte el Real Murcia vivió desactivado en todas las líneas. Incluso esa presión que tanto resultado le ha dado, tampoco apareció en ningún momento. Y, esas facilidades, permitieron que el Ibiza jugara con toda la comodidad del mundo, y más cuando en el minuto 13 Davo aprovechaba un gran pase de Castillo para ganar la espalda a la defensa y batir a Gazzaniga. No se había llegado ni al cuarto de hora y el Real Murcia ya perdía en Can Misses. Si el Real Murcia quiso reaccionar, no pudo. Sekou no era suficiente en el centro del campo e Isi Gómez andaba desaparecido. Intentaba bajar Ekain, pero tampoco fue el día del ex del Racing de Santander.

Parecía el Real Murcia en manos del Ibiza. No necesitaban los de Miguel Álvarez ni pisar el acelerador para tener el control del partido, metiendo miedo cuando entraban en acción jugadores como Bebé, Unai Medina o Davo.

Estocada antes del descanso

En el 42 consiguió acercarse el Real Murcia al área rival con un remate de Pedro Benito a centro de Jorquera que se marchó fuera por muy poco, pero el que volvió a dar un golpe sobre la mesa fue el Ibiza. Justo cuando el primer tiempo ya llegaba a su fin (47), los celestes firmaron una jugada casi perfecta, iniciada con un balón largo de Ramón Juan y acabada con un remate de Iago Indias que volvía a dejar en entredicho a la defensa visitante para poner el 2-0 antes del descanso.

Tres ocasiones en apenas cinco minutos

No le quedaba a Colunga otra que mover fichas. Dos cambios hizo el técnico grana en el intermedio. Dejó en el vestuario a Sekou y a Jorquera y puso en acción a Jorge Sánchez y Víctor Narro, adelantando la posición de Óscar Gil al pivote. Prácticamente sin entrenar, Narro, cuyo fichaje se confirmaba el viernes por la tarde, ya sumaba sus primeros minutos con la elástica murcianista. Y la primera que tocó el jugador cedido por la Sampdoria pudo ser gol. Tocó arrebato el Real Murcia en la vuelta al terreno de juego, y en apenas tres minutos del segundo tiempo ya había hecho más méritos que en todo el primer periodo. La tuvo Víctor Narro en una acción que sacó a con la pierna Ramón Juan y la tuvo Pedro Benito tras un gran pase al hueco de Isi Gómez, sin embargo de nuevo el portero del Ibiza demostró por qué es uno de los mejores de la categoría. Incluso Óscar Gil la mandó arriba en un saque de córner.

Pero la agitación del Real Murcia duró muy poco. No consiguieron los granas aprovechar esas ocasiones consecutivas, y el Ibiza logró frenar los ánimos de los granas, consiguiendo que volviera a correr el reloj sin que sucediera nada en Can Misses. Y, para revertir otra vez las cosas, Colunga hizo el tercer cambio, apostando por Pedro León y eliminando de la partida a un Ekain que no estaba demasiado acertado (60'). Solo ocho minutos después entraría Palmberg, sustituyendo a Óscar Gil. Da igual las teclas que tocara Adrián Colunga, porque no había fórmula posible para sacar al Real Murcia del trance. Las tímidas llegadas, especialmente con centros laterales, no eran suficientes, de hecho era el Ibiza el que daba más sensación de peligro, aunque tampoco acumulara grandes ocasiones.

Al final, el 2-0 al descanso no se movió del marcador, firmando el Real Murcia su segunda derrota en la era de Adrián Colunga, una derrota en la que nadie se salvó.

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