El deporte, en primera persona
"El tenista chino es técnicamente muy bueno, pero no gestiona bien las emociones"
Juan David Cano Carrillo (Cieza, 10 de octubre de 1979) es entrenador de tenis. Hace año y medio se lanzó a la aventura y se marchó a Shanghai, donde acaba de abrir su propia empresa. Además, hace carreras de ultradistancia

Juan David Cano Carrillo, en su última visita a Murcia / Juan Carlos Caval
¿Cómo empezaste en el tenis?
Mis orígenes deportivos están en el Club Cordillera de Murcia. Fui tenista profesional hasta los 24 años, que me retiré. Me desarrollé en Cieza, llegué a Murcia y luego me fui a Barcelona a entrenar. Entonces empecé a sacarme todos los cursos de docencia para poder enseñar tenis, que es mi vocación.
¿Hasta dónde llegaste en la ATP?
Tuve un punto ATP cuando antiguamente se jugaban torneos satélite, pero bueno, yo sabía que no iba a ser ni top 100 ni 300, pero sí tenía claro que me encantaba transmitir la enseñanza del tenis. Entonces me saqué todas las titulaciones y gestiono desde hace 25 años una escuela de tenis en Archena.
¿Cómo surgió irte a Shanghai?
En 2018 entrené a una jugadora profesional de Londres que estaba 140 del mundo. Allí conocí a un chico de España que me escribió por una red social y me hizo una oferta para irme Shanghai. Él montó allí una empresa y de primeras le dije que no porque la cultura es diferente y está muy lejos, tenía que dejar muchas cosas aquí. También estaba trabajando con la Federación Murciana.
¿Qué te hizo cambiar de opinión?
Me dijo que yo pusiera las condiciones laborales y las aceptó.
¿Pero te conocía de antes?
Sí, él me conocía porque hizo de sparring de mi jugadora en Londres. Tenía referencias mías a nivel docente porque he hecho cosas con la Federación Española y Murciana. Me dijo que necesitaba una persona como yo, con mi experiencia, y al final me fui.
¿Y no da vértigo eso?
Muchísimo. Estuve como tres meses llorando cada día. Además, yo llegué el 13 de septiembre y pasó el tifón más grande que se ha vivido en China. Estuve un mes en casa sin poder salir porque destrozó las instalaciones y todo. Estuve fatal, preguntándome si había tomado la decisión correcta. También la cultura me impactó muchísimo porque no te saludaba nadie, no te ayudaba nadie, y me planteé que aguantaba o me volvía, y aguanté.
Tan bien te ha ido que ahora has montado tu propia empresa.
Se me acabó el contrato con esta empresa este verano pasado y decidí montar la mía. Mediante un agente chino, me informé e invertí. Hay gente que invierte en pisos, en coches o lo que sea, y yo he invertido en mi futuro. Creé una escuela de tenis, una consultoría, y aparte trabajo como autónomo dando clases. Y qué quieres que te diga, pero estoy encantado de la vida.
¿Cómo te ha ido desde que empezaste?
Estoy encantado porque la abrí hace cuatro meses y pese a que los chinos son infieles, que si te vas de un sitio se van con otro entrenador, en mi caso no ha sido así porque todos los clientes que tenía anteriormente me han seguido. Por eso ha sido sencillo, entre comillas. Eso quiere decir que hemos hecho un buen trabajo durante un año
Pero el idioma, ¿cómo lo llevas con el chino?
Mira, a raíz de estar viviendo en Minghan, fuera del centro de Shanghai, me tuve que aliar con el enemigo porque en ese sitio nadie habla inglés. Contraté clases de chino y ahora hablo algo. No puedo mantener una conversación, pero la clase de tenis sí la puedo dar en chino. Puedo sobrevivir porque sé pedir un café, la comida en un restaurante o un taxi. Como hablo inglés y con el chino que sé, me desenvuelvo bien.
¿Y cómo es el tenista chino?
Allí hay muy buenas infraestructuras, mucho dinero, pero el tenista chino es muy cuadriculado; técnicamente es muy limpio porque son muy repetitivos, pero para jugar al tenis necesitas no solo técnica, también tener un buen desarrollo táctico, estratégico y, sobre todo, que para mí es lo más importante, a nivel de alta competición. Es tener mentalidad positiva y ganadora, y sobre todo de gestión para controlar bien las emociones, y los chinos no son de mostrar sus emociones. De hecho, no sabes si están tristes o felices, no lo expresan. Y en una pista de tenis, cuando te viene un problema, tienes que solucionarlo, y ellos no saben. En conclusión, es como que la gente piensa por ellos, los padres piensan por ellos, el entrenador piensa por él, pero el tenis es un deporte individual, tienes que pensar en la pista. Cuando tienen un problema táctico o estratégico, les viene una bola profunda, por ejemplo, no saben qué hacer con ella, siempre juegan de la misma manera y, eso, bajo mi humilde opinión, es lo que le falta a China, pero es algo que vendrá en un futuro.

Juan David Cano Carrillo, con uno de sus pupilos / L.O.
¿En qué nivel puedes decir que están?
China está como 30 o 40 años por detrás de España técnicamente hablando. Ellos utilizan la instrucción directa, el mando directo, el entrenador ordena y el jugador ejecuta. La metodología española gusta mucho allí porque aquí vamos más con el descubrimiento guiado, el porqué de las cosas y, sobre todo, el trabajo con sensaciones y con el feeling. O sea, cómo te sientes cuando has pegado un golpe, cuando has hecho un ejercicio y cuando has hecho el entrenamiento. Ese es mi trabajo allí.
¿Y te ves mucho tiempo allí?
Pues no lo descarto. Ahora mismo me quiero quedar un año más, pero claro, con la empresa nueva me está saliendo bastante bien la cosa y no descarto quedarme un par de años más. Mi idea después es tener mi empresa allí en China y poder trabajar con chinos aquí en España e ir allí durante épocas.
Lo que pasa es que los viajes...
Son caros e interminables, entre 15 y 18 horas de vuelo.
¿Siempre has tenido claro que querías ganarte la vida como entrenador?
Siempre he querido ser profesor de tenis. De hecho, cuando me retiré con 24 años, pensaba que quería ser de los mejores en la Región de Murcia como entrenador porque la gente necesita un buen docente. A los 19 años le dije a mis padres que me quería dedicar a la enseñanza del tenis, pero también ser buen jugador de tenis.
¿Pero por qué el tenis y no otro deporte?
Pues porque yo soy muy competitivo conmigo mismo e individualista. No quería compartir mi victoria. Cuando era pequeño no me gustaban los deportes de contacto. Hice fútbol, baloncesto y voleibol, pero veía que el éxito era compartido. Yo quería que el éxito y el fracaso fueran míos.
¿Por eso también te dio por correr?
Todo empezó porque hice una carrera, una San Silvestre de seis kilómetros en 2015, y terminé muy mal. Y a partir de ahí, un amigo que era atleta profesional, me invitó a hacer los 90K del Camino de la Cruz en junio del año siguiente. Cuando terminé esa prueba con él estuve tres semanas con fiebre y con los pies inflamados, muy mal. Soy una persona que o abandono, que no lo hago mucho, o entreno para hacer otra carrera idéntica y terminar en las mejores condiciones posibles. Y eso es lo que hice.
Pero has corrido pruebas importantes.
En 2016 empecé a correr pruebas del UTMB, del circuito del Mont Blanc, y he hecho todas las que organiza, que son de 100, 150 y 170 kilómetros. La más larga recorre todo el macizo del Mont Blanc, pasando por Italia, Francia y Suiza, donde gasté 40 horas en dar la vuelta sin dormir. Y en noviembre de 2023 me fui a Katmandú a correr la Everest Trail Race, que fueron 180 kilómetros por etapas, donde llegamos a mucha altitud, casi al campamento base del Everest.

Juan David Cano Carrilo, en la Everest Trail Race / L.O.
Volvamos al tenis. Entrenando en la Federación Murciana has conocido a muchas generaciones, entre ellos a Carlos Alcaraz.
Así es. He conocido a Nico Almagro, que fue un top ten del mundo y, obviamente, a Carlos Alcaraz. De hecho, tengo relación con su padre y su equipo. Pero también a otros jugadores como Andrés Fernández, Pedro Cánovas y Antonio Alcaraz, que son de mi quinta.
¿Se veía desde pequeño que Carlos era un fenómeno?
Lo veíamos todos. Al final, un chaval con 8 o 9 años, con las habilidades que Carlos tenía ya a esa edad, no puedes predecir lo que puede pasar en el futuro, pero se veía que tenía habilidades para ser número uno del mundo.
¿Para tanto?
Es que Carlos siempre ha tenido mucho desparpajo en la pista, siempre ha sido muy descarado jugando. Le ha gustado jugar con presión, con la gente…
Yo le vi jugar por primera vez con 12 años y me impactó.
Es que la gente no quería jugar con él y ahí es cuando empiezas a construir tu personalidad, tu carisma, que es lo que le pasó a Nadal. Cuando coincidí con Nadal en algún torneo y pasaba por la sala de jugadores, todo el mundo se le quedaba mirando sin él decir nada. Son jugadores con carisma, con mucha personalidad que sabes que van a hacer algo grande.
¿Pero esperabas una explosión tan rápida de Alcaraz?
En tenis siempre digo que hay que diferenciar entre la capacidad y la habilidad. La capacidad es genética, y Carlos la tiene para jugar a tenis, pero desde muy pequeño. Sin embargo, la habilidad se trabaja, no es innata, pero la capacidad sí se tiene. Al final, el esfuerzo tiene su recompensa y la constancia, ser constante, es la clave del éxito.
De hecho, cuando tenía 12 años, un buen amigo me dijo que ganaría Roland Garros.
Fíjate que no solo ha ganado Roland Garros y lo que le queda.
Ahora, desde la distancia, ¿cómo ves su evolución?
Tengo mi opinión personal. Carlos y Sinner están por encima de todos los jugadores ahora mismo. Están un escalón por encima, pero no me preguntes por qué ya que todo el mundo trabaja lo mismo. Pero sí que veo una diferencia bastante importante. Ahora, con el cambio de entrenador, yo creo que seguirá en su línea, que seguirá cosechando buenos resultados en 2026. Y ojalá que siga siendo el número uno muchísimo tiempo.

Juan David Cano Carillo, dando clases a un joven tenista chino / L.O.
¿Hay veces que un jugador necesita cambiar de técnico?
Yo me he dedicado más al tenis femenino, donde sí te puedo decir por qué hay tanto cambio de técnico. En el masculino, realmente, no tengo esa experiencia. He trabajado con Fajing Sun, que ahora está 200 ATP, y en hombres no se cambia mucho de entrenador. Pero al final creo que los cambios siempre vienen bien, traen aire fresco al equipo, y eso creo que viene bien.
¿No te ha sorprendido la ruptura?
Sí, nos ha sorprendido a todos. Pero bueno, yo creo que ellos tienen sus motivos personales o profesionales. Y todo lo que hagan, lo harán por el bien de Carlos.
Por último, ¿cuándo te ves entrenando en los grandes torneos a algún tenista chino?
Ahora mismo estoy trabajando con jugadores que están en el Shanghai Team, a los que subvenciona el gobierno chino y están entre los 14 y los 18 años. Juegan muy bien y no descarto que alguno pegue el salto y yo pueda estar allí. Allí valoran el trabajo que estoy haciendo porque no es técnico, es táctico y mental, que es lo que ellos necesitan. Además, como el tenis español tiene tan buena imagen, también recurren a entrenadores españoles. Ellos también asocian que yo soy de Murcia a Carlos Alcaraz, que allí es un icono brutal, y quieren entrenar conmigo. Considero que mi trabajo lo hago bien, pero no porque conozca a Carlos Alcaraz, sino porque tengo años de experiencia.
- Arde el Parque Natural de la Sierra de la Muela y Cabo Tiñoso en Cartagena y obliga a desalojar a más de medio centenar de personas
- El viento seguirá sin dar tregua: activan la alerta amarilla para el domingo y el lunes en la Región de Murcia
- Murcia estrena la primera ordenanza del país que regula las actuaciones en la red histórica de riego
- El ángel de la guarda de Salma: 'Llegó a mi casa toda llena de sangre, no hay un centímetro de su cuerpo en el que no tenga un golpe
- Cabo de Palos y La Azohía tendrán los dos primeros canales de nado
- La paradoja de la línea con Chinchilla: más de 700.000 euros para renovar el drenaje en un tramo de 630 metros pese a seguir cerrada
- En directo: Alcorcón-Real Murcia
- Adiós al viento, la Aemet confirma el regreso del calor sofocante: Murcia rozará este lunes los 30 grados
