Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol

Álex Meca lidera la goleada del Imperial en Molina de Segura

Dos goles y una asistencia para el canterano murcianista en el triunfo 0-3 en el Sánchez Cánovas

Molinense - Real Murcia Imperial

Molinense - Real Murcia Imperial / Paco Sarabia

Paco Sarabia

Paco Sarabia

El choque entre el Molinense y el Real Murcia Imperial se resolvió con una victoria clara del filial grana (0-3), un resultado que supone un golpe de autoridad del conjunto murcianista y que confirma su crecimiento competitivo en este inicio de 2026. Un partido que, como ya ocurriera la semana anterior ante el Atlético Santa Cruz, quedó prácticamente sentenciado en una primera parte de enorme pegada visitante.

El Real Murcia Imperial salió decidido a imponer su ley y encontró pronto el premio a su ambición. Con ritmo alto, verticalidad y una eficacia demoledora, el filial grana castigó cada desajuste del Molinense. El gran protagonista volvió a ser Álex Meca, que firmó un doblete y continúa consolidándose, jornada tras jornada, como uno de los futbolistas más determinantes de la categoría. El centrocampista ofensivo marcó diferencias tanto por llegada como por lectura del juego, siendo el faro ofensivo de su equipo.

Al festival goleador se sumó Rubén Rubira, que culminó con un preciso disparo con la pierna izquierda una asistencia del propio Meca, en un libre directo, para establecer el 0-3 antes del descanso. Un marcador severo para el Molinense, que vio cómo en apenas 45 minutos se le escapaba un encuentro mucho más equilibrado de lo que reflejaba el resultado.

Porque el conjunto local también tuvo sus opciones. El Molinense generó ocasiones, llegó con peligro y por momentos discutió la superioridad territorial del Imperial. Sin embargo, la diferencia estuvo en las áreas. Mientras el filial grana mostraba una eficacia quirúrgica, en la portería visitante emergió la figura de Manu García, decisivo especialmente en la primera mitad con tres intervenciones de gran mérito, a las que añadió otra más tras el descanso. Paradas que apagaron cualquier conato de reacción local y terminaron por minar la moral del Molinense.

En la segunda parte, el ritmo decreció y el Real Murcia Imperial supo gestionar su ventaja con madurez, sin conceder espacios ni dar opciones reales de remontada. El Molinense lo intentó con orgullo, pero con el paso de los minutos asumió que el partido estaba cuesta arriba.

El triunfo permite al Imperial seguir creciendo en confianza y resultados, creyéndose cada vez más su papel en la competición y manteniendo el pulso al líder, el CD Cieza. Para el Molinense, la derrota deja lecciones claras: buen juego y llegada no siempre bastan si no se traducen en goles. Un duelo intenso que evidenció la eficacia y el momento dulce de un filial grana lanzado.

Tracking Pixel Contents