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Fútbol

Arribas arranca su mandato en el Cartagena con urgencias económicas

La deuda histórica de 3,5 millones de euros, de la que 1,5 es con Hacienda, y la necesidad de pagar las denuncias ante la AFE, las prioridades del nuevo presidente y propietario, quien afirma que «el club seguirá adelante»

Alejandro Arribas, durante la rueda de prensa celebrada en el estadio Cartagonova. | IVÁN URQUÍZAR

Alejandro Arribas, durante la rueda de prensa celebrada en el estadio Cartagonova. | IVÁN URQUÍZAR

Paco Sarabia

Paco Sarabia

Alejandro Arribas compareció por tercera vez ante los medios de comunicación desde que en julio se anunciara su desembarco en el FC Cartagena. Esta vez lo hizo ya como presidente de pleno derecho, con la compraventa cerrada y el 100% de las acciones en manos de su empresa, Cortadone Inversiones. Sin embargo, lejos de disipar todas las dudas, su intervención dejó una sensación ambivalente en el entorno albinegro: muchas explicaciones, abundancia de contexto y voluntad de transparencia, pero también la impresión de que el club sigue navegando entre urgencias económicas, promesas por concretar y una credibilidad aún por reconstruir tras meses de silencio, anuncios fallidos y una transición interminable.

Víctor Alonso, en primer plano, junto a Arribas. | IVÁN URQUÍZAR

Víctor Alonso, en primer plano, junto a Arribas. | IVÁN URQUÍZAR

La comparecencia llegaba marcada por el desgaste. Han pasado casi seis meses desde que se anunciara el acuerdo con Duino Inversiones y, desde entonces, el FC Cartagena ha vivido en un estado de provisionalidad constante. Administraciones conjuntas que no funcionaron, negociaciones rotas, cambios de condiciones y una ausencia prolongada de la nueva propiedad que ha alimentado la desconfianza de la afición, los acreedores y el propio vestuario. A ese contexto se sumó esta misma semana la denuncia de la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE), que incluyó al club en la lista de entidades con derechos federativos bloqueados por impagos, incrementando la presión sobre un proyecto que apenas acaba de arrancar.

El retraso de las negociaciones.

Arribas fue consciente del momento y quiso arrancar con un mensaje directo: «Estamos aquí por tercera vez y definitiva, dispuestos a responder a todas las preguntas y ser francos con las dudas». A partir de ahí, construyó un relato detallado del proceso de compraventa, intentando justificar los retrasos y las decisiones tomadas desde el pasado verano. «Todo comenzó en julio. Ha habido problemas en el camino y se han resuelto en las últimas semanas. Cortadone al final tiene el 100% de las acciones y la anterior directiva ha dimitido. Estamos con muchas ganas», explicó.

La auditoría, la clave.

El presidente insistió en que la falta de una auditoría inicial fue clave para entender todo lo ocurrido. «Entramos el 17 de julio. No había tiempo para hacer una auditoría porque eso dura meses y la temporada iba a empezar. Confiamos en las personas que había», señaló, reconociendo implícitamente un riesgo que ahora condiciona la gestión actual. Aquella confianza derivó en una convivencia institucional que nunca llegó a funcionar. Tras su comparecencia de noviembre, en la que anunció una entrada total en la SAD, «cambiaron las condiciones y yo no estaba de acuerdo con esos cambios». Aquello forzó una nueva negociación, que culminó el 25 de noviembre, aunque sin cerrar definitivamente la operación a la espera de la auditoría.

Más deuda de la acordada.

Cuando el informe llegó, el escenario volvió a cambiar. «Apareció más deuda de la acordada y pactada», explicó Arribas. El resultado final cifra el pasivo en torno a los 3,5 millones de euros, una cantidad superior a la prevista inicialmente. «Se ha demorado todo por esa auditoría. La deuda está en torno a 3,5 millones de euros. Esa es la deuda y trabajaremos en ella. El club no corre peligro», repitió en varias ocasiones, consciente de que ese dato es ahora mismo el principal foco de preocupación del entorno albinegro.

Diferencias con Duino.

Preguntado por Duino Inversiones y si se ha sentido engañado por ellos durante este proceso en los últimos meses, el máximo dirigente de la entidad cartagenerista no quiso confirmarlo, pero sí dio a entender que tuvo ese sentimiento. El proceso se ha alargado más de lo previsto y desde el punto de vista del nuevo Consejo de Administración, la anterior dirección no actuó como esperaban y se alargó el proceso más de lo previsto.

Víctor Alonso, en primer plano, junto a Arribas. | IVÁN URQUÍZAR

Víctor Alonso, en primer plano, junto a Arribas. | IVÁN URQUÍZAR / Iván Urquízar

El pasivo con Hacienda.

Pese a su insistencia en lanzar un mensaje de tranquilidad, la sensación general es que el club ha entrado en una fase de gestión de daños. Víctor Alonso, nuevo gerente y hombre fuerte en el día a día económico, detalló algunos de los frentes más delicados, especialmente la deuda con Hacienda, cifrada en alrededor de 1,5 millones de euros. «Es la deuda más importante del club tanto por volumen como por importancia. Para nosotros es una prioridad, pero es cierto que no vamos a poder solucionarlo de un día para otro», reconoció. El objetivo inmediato pasa por negociar con la Agencia Tributaria para evitar embargos: «Nosotros colaboramos con ellos para reducir la deuda y ellos se van a portar bien con nosotros sin realizar embargos».

La plantilla está al día.

A ese problema se suma la deuda privada y los impagos denunciados por AFE, que han derivado en el bloqueo federativo. Arribas quiso aclarar el alcance de esta situación: «Desde que he llegado la plantilla de este curso está al día. Son jugadores de temporadas anteriores a los que se le debe dinero y en los próximos días efectuaremos el pago». El desbloqueo de ese frente es clave para poder acudir al mercado de invierno y reforzar una plantilla llamada a pelear por el ascenso.

Pendientes del CSD.

Arribas también abordó la situación administrativa de la compraventa, aún pendiente de reflejarse oficialmente en el Consejo Superior de Deportes y en los registros. «Nosotros firmamos el día 2 y hace poco días se llevó al registro. Vosotros y nosotros queremos que esto vaya rápido, pero las administraciones no funcionan así», explicó, pidiendo paciencia hasta que todo quede formalmente inscrito.

Javier Hernández y Jerónimo Barrales, al frente de la dirección deportiva

Antes de cerrar, el presidente quiso lanzar un mensaje al vestuario y al entorno: «El club le ha transmitido tranquilidad de que se va a cumplir con las obligaciones y esa tranquilidad va a ayudar a que se consigan mejores resultados». Sin embargo, más allá de las palabras, la comparecencia dejó claro que el nuevo FC Cartagena arranca su camino con un margen de error mínimo. La herencia económica, los impagos acumulados y la pérdida de confianza tras meses de incertidumbre obligan a Arribas y su equipo a demostrar con hechos, y en poco tiempo, que esta tercera puesta en escena sí es la definitiva. El relato ya está contado; ahora el entorno albinegro espera resultados.

En lo institucional, Arribas confirmó la nueva estructura de poder. El Consejo de Administración estará formado por él mismo como presidente, Víctor Alonso como consejero y su esposa, Nuria Aganzo, como secretaria. El presidente recalcó que, al menos por ahora, no hay ningún socio inversor en Cortadone: es el único propietario del club. También quiso despejar rumores sobre posibles influencias externas, negando cualquier relación empresarial con Felipe Moreno y aclarando que su presencia en un partido reciente, ante el Alcorcón el pasado fin de semana, fue ajena al FC Cartagena.

En el plano deportivo, el mensaje fue ambicioso, aunque condicionado por la realidad económica. «Lo que más nos preocupa es que queremos subir al equipo de la categoría, y la segunda es el tema económico que dejó un presupuesto deficitario», afirmó Arribas.

La dirección deportiva, como ya era conocido desde el primer día, recae en Javier Hernández y Jerónimo Barrales, pero el nuevo presidente también desveló que habrá un encargado de la cantera, que es Paco Egea, quien ya estaba trabajando en el club en la etapa de Paco Belmonte.

El objetivo inmediato es estar en puestos de play off y regresar cuanto antes al fútbol profesional. «Queremos tener las mismas opciones y vamos a hacer lo que el club pueda y a por ello vamos. Cuanto antes tiene que volver al fútbol profesional», aseguró, insistiendo en que el presupuesto será ajustado y no comprometerá el futuro.

La cantera y las infraestructuras fueron otros de los ejes de su discurso. «Queremos tener unos presupuestos serios y equilibrados que no comprometan el futuro del club. Ojalá podamos ingresar mucho y así gastar mucho porque queremos hacer crecer el club», señaló, poniendo como ejemplo experiencias anteriores y apostando por una base sólida.

Sobre la Ciudad Deportiva, confirmó que el club puede seguir utilizando las instalaciones actuales en La Manga Club, aunque con la intención de mejorarlas: «Las instalaciones del Cartagena son normales, ni mejores ni peores. Creo que vamos a mejorar y es lo que vamos a hacer».

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