Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol, baloncesto y fútbol

El público de Murcia da calor a sus principales clubes deportivos

Real Murcia y UCAM Murcia, dos de los tres principales clubes de la ciudad de Murcia, están experimentando un mayor respaldo en las gradas en los últimos años, un espacio que empieza a recuperar ElPozo

Un joven aficionado del Real Murcia en el partido ante el Europa. | JUAN CARLOS CAVAL

Un joven aficionado del Real Murcia en el partido ante el Europa. | JUAN CARLOS CAVAL

Paco Sarabia

Paco Sarabia

Las gradas de los campos de fútbol y los pabellones deportivos en España han recuperado una imagen que parecía lejana hace apenas unos años: asientos llenos, ambiente familiar y una conexión emocional renovada entre clubes y aficionados. Tras una etapa marcada por la pandemia y por el consumo individualizado del deporte a través de pantallas, la asistencia presencial vive un crecimiento sostenido que confirma una tendencia clara: el público quiere volver a sentir el deporte en directo.

Seguidores del UCAM Murcia, en el partido ante el Real Madrid. | ISRAEL SÁNCHEZ

Seguidores del UCAM Murcia, en el partido ante el Real Madrid. | ISRAEL SÁNCHEZ

El aumento no se limita a las grandes ligas ni a los clubes más mediáticos. Aunque el fútbol profesional sigue liderando las cifras de asistencia, disciplinas como el baloncesto, el balonmano o el fútbol sala también registran mejores entradas, especialmente en ciudades medias y en competiciones de carácter nacional. Esto no son impresiones, son datos reales. El deporte en vivo vuelve a consolidarse como una experiencia social y cultural, más allá del simple espectáculo competitivo.

Detrás de este crecimiento hay razones socioculturales bien definidas. Por un lado, la expansión de la televisión de pago y de las plataformas digitales ha provocado un efecto paradójico: cuanto más accesible es el deporte desde casa, más se valora la vivencia auténtica del estadio o el pabellón. El ruido de la grada, la cercanía con el juego y el sentimiento de pertenencia no se reproducen en una pantalla. Por otro, el apego al club de la tierra ha ganado peso en estos últimos años en un contexto globalizado, donde la identidad local se reivindica como un elemento diferenciador y emocional.

Los clubes también han entendido el mensaje. Con campañas dirigidas a familias y jóvenes, con un merchandising exclusivo poniendo en valor la identidad local y con una apuesta por convertir el día de partido en un evento completo, han contribuido a atraer de nuevo al aficionado. El estadio ya no es solo el lugar donde se juega, sino un punto de encuentro social.

En este contexto general, la ciudad de Murcia se ha convertido en uno de los ejemplos más claros de este subidón de pasión en las gradas. La respuesta del público murciano en los últimos meses refleja una conexión creciente entre la ciudad y sus equipos, especialmente en el fútbol, donde el Real Murcia ha vuelto a ejercer de polo de atracción social, pero donde el UCAM Murcia CB y ElPozo Murcia han recibido un respaldo en estos últimos meses más que reseñable.

18.000 abonados y creciendo

La Nueva Condomina ha recuperado un ambiente reconocible, con una afición que combina tradición, sentimiento y, sobre todo, una notable presencia de nuevas generaciones. Este dato es especialmente reseñable, ya que un aficionado murcianista menor de 18 años no recuerda a su equipo en el fútbol profesional, pero son muchos los seguidores granas de esa edad que en cada partido se dejan la voz en el fondo del feudo murcianista. 18.000 abonados -400 se han sumado esta semana con el carné de la segunda vuelta- esta temporada significa la segunda mejor cifra de la historia del club. Tras una temporada que terminó con la enorme decepción de no lograr el ascenso de categoría, la afición respondió en masa. La masa social del club ha crecido y no va a ver al equipo si gana, va siempre.

Locura con el baloncesto

Lo que se está viviendo en la ciudad de Murcia en los últimos meses relacionado con el UCAM Murcia era impensable para los fieles abonados que lo han sido en los últimos años. Desde el club se ha trabajado muy bien en la última década y los frutos han llegado. Tras esas dos Final Four en la Basketball Champions League, en la temporada 2023-2024 llegó lo que parecía que iba a ser el techo del equipo con esa final de la liga ante el Real Madrid.

De repente, tras un año más discreto, o más lógico según la dimensión del club, esta temporada de nuevo el equipo ha roto los esquemas mentales de todos los expertos y analistas del baloncesto. Con una plantilla renovada, pero con los mismos dirigentes tanto en las oficinas como en el vestuario, el UCAM Murcia se ha convertido en la gran atracción de la temporada en la Liga Endesa. El pasado martes, con un lleno hasta la bandera, el club universitario se jugó terminar en el primer puesto de la liga regular ante todo un Real Madrid.

Pero ese lleno no era para ver al club blanco. Históricamente siempre había dos partidos con buena entrada (FC Barcelona y Real Madrid) y el resto, con la habitual media entrada de aficionados fieles que siempre estaban con el equipo. Eso ha cambiado. La cifra de abonados subió la pasada campaña hasta los 5.400 y descendió ligeramente el pasado verano, pero tanto contra Joventut, Valencia como contra el club madrileño se colgó el cartel de no hay entradas porque la gente se lanzó a querer ver al UCAM, no al rival; la locura es para ver al equipo dirigido por Sito Alonso.

ElPozo recupera terreno

En este contexto de apego a lo cercano, ElPozo Murcia vuelve a encontrar su espacio natural. El club dirigido por Tomás Fuertes ha sido, especialmente entre la última década del siglo XX y los primeros años del XXI, el mayor embajador del deporte murciano a nivel nacional. Una trayectoria jalonada de títulos y rivalidades históricas -con Playas de Castellón, Movistar Inter, Polaris World Cartagena y el FC Barcelona- que permitió al conjunto murciano ganarse el corazón de aficionados en toda España.

La conexión con su público nunca ha desaparecido. Cada vez que ElPozo se juega un título en los play off, la afición responde y el Palacio de los Deportes se llena. En las grandes citas, cuando hay que estar, el seguidor del fútbol sala murciano no falla. Sin embargo, el gran desafío del club sigue siendo ampliar esa base social para que el respaldo no se limite únicamente a los momentos decisivos, sino que se mantenga de forma constante durante toda la temporada.

En ese camino, lo vivido el pasado 27 de diciembre ante el Barça, con un lleno histórico tratándose de un partido de liga regular, es una señal inequívoca de que el sentimiento de pertenencia está más vivo que nunca. El equipo es líder, ofrece espectáculo y la grada vuelve a sentirse parte activa del proyecto. La comunión entre plantilla y afición atraviesa uno de sus mejores momentos de los últimos años.

De cara a 2026, el reto para los tres grandes clubes de la ciudad es claro: que esta fidelización no solo se mantenga, sino que continúe creciendo. Los meses que vienen prometen emociones fuertes. El posible ascenso del Real Murcia, la lucha de ElPozo por un nuevo título, que ya toca, y lo que pueda suceder en la Copa del Rey o en la FIBA Europe Cup con el UCAM Murcia, pueden terminar de consolidar a una afición murciana que ya no se conforma con animar a equipos lejanos a través de la televisión, sino que quiere sentir, en directo, a los suyos.

Tracking Pixel Contents