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Fútbol

Un Cartagena apático muestra su peor versión

Inoperante en ataque y con errores graves en defensa, el conjunto dirigido por Javi Rey cae con justicia por 2-0 ante el Nàstic

Álex Fidalgo pelea un balón

Álex Fidalgo pelea un balón / LUIS DE MIGUEL

Paco Sarabia

Paco Sarabia

El FC Cartagena salió derrotado del Nou Estadi tras caer por 2-0 ante el Nàstic de Tarragona en un partido que quedó abierto hasta el tiempo añadido, pero que siempre pareció decantado del lado local. El gol de Baselga en la primera parte marcó el rumbo de un encuentro sin respuesta albinegra, y el tanto de Jaume Jardí en el minuto 94 solo puso cifras definitivas a una derrota que ya estaba escrita mucho antes en sensaciones y juego.

El cuadro albinegro caminó por el césped como quien arrastra una melancolía antigua. Mustio, tristón, lejos de aquel equipo con hambre que mordía desde el primer minuto, transmite una sensación de desgana que caló en la grada del Cartagonova el pasado lunes ante el Real Murcia y en Tarragona se confirmó. Falta brío, falta fe, falta ese pulso competitivo que al inicio del curso encendía ilusiones. Ahora todo parece más lento, más pesado, como si el equipo jugara con el freno del alma echado, dejando en el aire una inquietante sensación de deriva.

Y Tarragona fue el escenario perfecto para confirmar esas dudas. El conjunto de Javi Rey firmó, con diferencia, su peor encuentro de la temporada, incluso peor que lo que se vio en Sanlúcar de Barrameda. Un partido sin colmillo, sin orden y sin respuestas, en el que nunca dio la sensación real de poder puntuar. El 2-0 final incluso se quedó corto para los méritos de un Nàstic que creyó más, compitió mejor y castigó los errores de un Cartagena irreconocible, todo ello sin hacer un partido redondo.

Desde el inicio, el guion fue claro. El Nàstic llevó la iniciativa y el Cartagena se mostró incapaz de discutirle el control del juego. Sin fluidez en la circulación, perdiendo la mayoría de los duelos individuales y sin profundidad por bandas, los albinegros firmaron una primera parte muy pobre. Rebollo, guardameta local, fue un espectador más durante los primeros 45 minutos: ni una sola ocasión de peligro generó el conjunto cartagenero.

El 1-0 llegó en el minuto 23 en una acción que resumió los males defensivos visitantes. Baselga avanzó sin oposición, nadie acertó a frenarlo y el atacante definió con calidad con su pierna derecha para adelantar al Nàstic. Poco después, el propio Baselga estuvo a punto de firmar el segundo tras un grave error en la salida de balón del Cartagena: Iván Martínez regaló el esférico y el delantero estrelló su remate en el larguero con todo a favor. Fue un aviso que no despertó a los albinegros.

Antes del descanso, el Cartagena amagó una tímida reacción que se quedó en nada. Sin claridad ni continuidad, el equipo se marchó a vestuarios con la sensación de estar siendo claramente superado.

Otra alineación sorprendente

Javi Rey introdujo varias novedades en el once inicial, algunas obligadas y otras más sorprendentes. La más llamativa fue la suplencia de Lucho García tras su grave error en el derbi ante el Real Murcia. Bajo palos apareció Iván Martínez, que dejó un partido de claroscuros: buenas intervenciones, como la parada a Pau Martínez en la segunda parte, pero también errores graves en la salida de balón que pudieron costar más goles.

En el centro del campo, De Blasis fue la apuesta para ocupar la posición de mediocentro en lugar de Pablo Larrea, una decisión que no funcionó. También resultó llamativa la suplencia de Kevin Sánchez, uno de los jugadores más desequilibrantes del equipo, que no ingresó hasta avanzada la segunda parte. En bandas, Nacho Sánchez y Calderón fueron titulares, pero ninguno logró desbordar ni generar peligro. Los extremos estuvieron lejos de su mejor versión.

Álex Fidalgo pelea un balón

Álex Fidalgo pelea un balón / LUIS DE MIGUEL

El inicio de la segunda parte dejó unos minutos de leve mejoría del Cartagena. Con algo más de presencia en campo contrario y mayor intención, pareció querer discutir el partido. Pero fue solo un espejismo. El Nàstic volvió a tomar el control y estuvo siempre más cerca del 2-0 que los albinegros del empate.

Sergio Camus tuvo una ocasión clarísima en el minuto 67 con una volea dentro del área que mandó por encima del larguero. Poco después, Pau Martínez remató de cabeza y se topó con una buena intervención de Iván Martínez, que evitó el segundo tanto local. El Cartagena seguía sin reaccionar, sobreviviendo más por demérito del rival que por virtudes propias.

La entrada de Kevin Sánchez aportó algo de energía y verticalidad. El atacante fue de lo poco salvable del equipo, intentando moverse entre líneas y generar alguna acción individual, pero su ímpetu se quedó en intentos aislados, sin continuidad ni acompañamiento.

El peor partido del año

El desenlace llegó en el tiempo añadido, cuando Jaume Jardí sentenció el encuentro con un auténtico golazo. En una rápida contra, el atacante culminó la jugada con un taconazo espectacular que puso el 2-0 y cerró cualquier debate. Fue el broche merecido a la victoria de un Nàstic superior de principio a fin.

Para el FC Cartagena, la derrota deja muchas más sombras que luces. No solo por el resultado, sino por la imagen ofrecida. Sin alma, sin juego y sin competitividad, el equipo atraviesa su peor momento de la temporada. Las dudas se acumulan y la sensación es que urge un reset profundo para volver a parecerse, aunque sea de lejos, a aquel conjunto que arrancó el campeonato con ambición y carácter. Porque en Tarragona no solo se perdieron tres puntos: se encendieron todas las alarmas.

El duelo del próximo domingo ante el Torremolinos a las 18:15, en el que no estará el sancionado Nacho Martínez, coge una importancia mayor, tanto por la necesidad de puntuar para volver a acercarse a la zona de privilegio, como para cambiar esta peligrosa dinámica de fútbol y resultados que arrastra el equipo en las últimas semanas. Javi Rey tiene su primer examen.n

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