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Óbito

Adiós a Lara Sanmartín, la corredora de la eterna sonrisa

Fallece a los 52 años una mujer que ha dedicado su vida a la Educación Especial y al deporte

Lara Sanmartín, en su casa en una fotografía de 2023

Lara Sanmartín, en su casa en una fotografía de 2023 / L.O.

Dioni García

Dioni García

Nadie esperaba que con 52 años, Lara Sanmartín Aisa dejara desconsolados a tantos amigos y amigas que esta madrileña afincada en Murcia había hecho a lo largo de una vida dedicada a la Educación Especial y al deporte. Su repentina marcha ha dejado rotos a integrantes de clubes de atletismo de toda la Región, que han inundado las redes sociales, en las que ella siempre les había dado cobertura, de mensajes hechos con el corazón. Porque Lara era todo corazón y así se lo transmitía a todos.

En 2023, cuando ganó la Running Challenge, le hice una entrevista. Estuvimos en el jardín de su casa, cerca de Algezares, donde vivía alejada del ruido de la gran ciudad. Allí era feliz. Me quería enseñar el museo que tenía a la entrada de su domicilio con dorsales, medallas de finisher y alguna que otra foto. En una tarde lluviosa donde al final salió el sol, como otras tantas veces ocurre en Murcia, Lara, hija del exfutbolista Vicente Sanmartín, quien tras acabar su carrera profesional se instaló en la ciudad y fue promotor de numerosas urbanizaciones, me contó que siempre había hecho deporte, pero que no fue hasta 2018 cuando empezó a correr.

Deportista de cuna

En su juventud fue una excelente nadadora, pero lo dejó y estuvo haciendo baile y jugando al baloncesto. Un día decidió calzarse unas zapatillas y salir a trotar por los caminos alrededor de su casa porque "me daba mucha envidia ver a la gente correr, aunque yo nunca me lo había propuesto. No sabía cómo hacerlo, aunque tenía mucho fondo y muy buena genética. Siempre estaba bailando porque soy una persona que lo ha llevado todo al extremo. También jugaba al baloncesto hasta que un día invité a un cumpleaños de mi hija a unas madres de mi cole y me dijeron que había un grupo, los Simplemente Runners. Me invitaron a salir con ellos y me puse entonces a entrenar yo sola. El primer día hice 10 kilómetros y creía que me iba a dar un infarto subiendo a La Fuensanta, pero es un deporte tan duro que no lo he podido dejar", explicaba en esa entrevista publicada en la sección ‘El deporte, en primera persona’.

Su estreno, en la Carrera de la Mujer 2018

Su estreno competitivo fue en la Carrera de la Mujer 2018, prueba que organiza anualmente este diario. Y unos meses después ya estaba haciendo la Liga CorrePorMurcia -"sin apenas entrenar me quedaba segunda y me piqué", recordaba- hasta que la fichó el club Pan Moreno, con el que llegó a participar en "carreras un viernes, un sábado y un domingo", decía orgullosa una mujer que regalaba las medallas que conseguía en las pruebas a los niños y niñas a los que daba clase, a los que hacían mucha ilusión esos obsequios de tan poco valor económico pero que encierran mucho esfuerzo y dedicación.

Campeona de la Running Challenge 2023

En 2023 se puso un objetivo, la Running Challenge, un circuito de carreras de la Federación Murciana donde prima más la constancia que subir a los podios. Y triunfó pese a que todos los días tenía que soportar un problema que tenía en el nervio ciático que le hacía "correr por sensaciones y cambiando continuamente la pisada para compensar", decía. También sufrió en ese momento una lesión en el hombro preparando el Triatlón de Valencia que provocó que tuviera que pasar por el quirófano. Pero antes de esa intervención estuvo "un año durmiendo sentada porque me pinzaba la espalda. No podía levantar el brazo, pero sólo me afectaba para la vida cotidiana. Aguanté el año porque no me iba a ver en otra ocasión de ganar una liga de carreras. Me lo pusieron muy difícil porque la segunda y la tercera estaban cerca y me hicieron entrenar lo que no está escrito".

"Mi entrenador, Antonio Jesús Cutillas -actual presidente de la Federación de Atletismo de la Región de Murcia-, me ha sacado el cien por cien y gracias a él he ganado. Hacía el doble de lo que me mandaba entrenar. Cuando no me dolía el isquio era el hombro, pero me preparé las medias maratones de Berlín, Dublín y Valencia, y eso me ayudó. A veces llegaba con sangre en los pies de las series que hacía por el río. La gente no se imagina el esfuerzo tan grande que se hace sin ser nada, porque en realidad, no somos nada", explicaba sobre el esfuerzo que tuvo que realizar para ganar esa liga de carreras que tanta ilusión le hacía.

Lara, que siempre tenía una sonrisa dibujada en el rostro, cuando no podía correr por culpa de esos dolores que algunas veces le perseguían, no dejaba de ir a las carreras a animar y a hacer fotos a sus compañeras y compañeros. Creó una cuenta en instagram (@deporte_teymas) desde donde daba visibilidad a deportistas amateurs y también pruebas que se disputan en la Región. Todo de forma altruista, por amor al deporte, pero sobre todo, a esos protagonistas anónimos que tanta dedicación ponen.

Con su inesperado y repentino adiós, Lara Sanmartín deja un vacío muy difícil de llenar.

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