Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

El deporte, en primera persona

Sergio Geerlings: "Dejar el ciclismo de competición no es un fracaso, es el cierre de una etapa"

Sergio Geerlings Martínez (Granada, 26 de agosto de 2022) ha decidido dejar el ciclismo tras no encontrar una oferta interesante para saltar a profesionales. Afincado en Murcia desde niño, de donde es su madre, ahora inicia una etapa laboral. Esta temporada, en el Caja Rural, ha logrado dos medallas en los Campeonatos de España en categoría Elite

Sergio Geerlings, en una de sus últimas carreras con el Caja Rural

Sergio Geerlings, en una de sus últimas carreras con el Caja Rural / Caja Rural

Dioni García

Dioni García

¿Te vinculaste al deporte por tradición familiar?

Los deportivos sí, pero no los ciclistas. Empecé a jugar al tenis con mi padre, pero la pasión por el ciclismo me viene de mi abuelo. Fue al llegar a Murcia cuando comencé a competir. Conocí a Domingo José Segado, que lleva el Valverde Team, surgió la oportunidad y cuando me adentré, comprobé que mi pasión era competir.

¿Llegaste de pequeño a Murcia?

Sí, yo nací en Granada, pero mi madre es murciana y por circunstancias de la vida, nos vinimos a vivir a Murcia, donde está toda mi familia materna y fue aquí donde empecé a montar en bici.

¿Por qué dejaste el tenis?

El tenis se lo pasé a mi hermana (Ariana). Se me daba muy bien, pero fallaba en la competición porque es un deporte muy psicológico, donde juegas solo, y eso no me gusta. Lo pasaba regular en el tenis y por eso lo dejé y ahora lo tengo como hobby. Lo practico menos de lo que me gustaría, pero de vez en cuando juego un rato con mi padre.

¿Y te has sentido realizado en el ciclismo?

Sí que me sentido realizado porque al final es un deporte muy sacrificado a muchos niveles, como físico, nutricional y psicológico. He tenido que trabajar en diferentes aspectos que me van a servir para el resto de mi vida a nivel personal y profesional. A lo mejor no he conseguido los objetivos que soñaba de pequeño, pero me llevo unos valores muy buenos que voy a poder aprovechar durante mi vida. Me siento realizado y no me arrepiento de nada. Ahora, viéndolo con perspectiva, sí que es cierto que he tomado decisiones que quizás no han sido las mejores, pero de los errores se aprende y el aprendizaje que me ha dado el ciclismo no lo cambio por nada.

Pero el ciclismo amateur exige mucho.

Se notaba que cada año había más competitividad y que era más complicado. El nivel medio ha aumentado exponencialmente y me siento un privilegiado por haber estado luchando ahí y sentirme competitivo. Es una categoría que tiene mucho que desarrollar con respecto a profesionales, pero sí que tiene un buen nivel.

¿Era una obsesión llegar a profesionales?

Nunca me he preocupado mucho por el futuro, pero sí que mi idea era intentar seguir progresando y llegar a lo más. Sabía que es muy difícil y lo que dependía de mí lo hice en todo momento. Donde he llegado es lo que mi cuerpo y mi cabeza me han permitido en cada momento.

Ahora parece que los equipos profesionales quieren a los ciclistas muy jóvenes y eso provoca que muchos se queden estancados.

Yo creo que cada persona tiene una situación y es un mundo. Hay ciclistas que están preparados en júnior para dar el salto a profesionales y otros que no. Cuando pasa un júnior a profesionales y no está preparado, se cae por su propio peso y vuelve a caer a amateur. En mi caso, si me lo hubiese merecido, habría pasado en un equipo digno.

¿Te marcaste 2025 como un año límite?

Sí. Yo he estudiado Bioquímica y Ciencias y Tecnología de los Alimentos y quería ponerme una fecha límite. Hay gente que lo sigue intentando y se encuentra que con 40 años no ha sido productivo económicamente. Para mí era un año clave, hice la apuesta de fichar por el filial del Caja Rural, que tiene un equipo profesional, y me lo planteé como una última oportunidad para conseguir mi sueño. Y si no lo conseguía, como así ha sido, no verlo como un fracaso, sino como el cierre de una etapa.

Tuviste contactos con un equipo portugués. ¿No te convenció?

Tuve alguna entrevista con el Tien21, pero no llegamos a ningún acuerdo. Ellos me ofrecieron lo que podían y estuve valorando esa opción y viendo si merecía la pena, pero opté por dejar el ciclismo de competición.

¿Fue duro tomar la decisión?

Tomar la decisión no ha sido duro porque al final, si no daba el salto a profesionales con unas buenas condiciones, no quería seguir compitiendo. La decisión no fue dura, más bien sencilla, pero fue duro ir dándome cuenta con el paso de los días que mis compañero seguían entrenando y llevando la rutina de un ciclista amateur y yo no. Me tuve que hacer a la idea de que eso ya no iba a ser así. Ahora tengo más libertad, que también es positivo, pero me sentía raro al principio.

¿Qué estás haciendo ahora?

Intento seguir saliendo en la bici porque mi pasión sigue siendo la misma. Y he empezado a trabajar en una empresa de alimentación en un puesto donde desarrollo mis estudios. Estoy enfocando mi vida a mi formación profesional y académica, que sabía que era a lo que me iba a dedicar.

Sergio Geerlings, a la derecha, en el podio del Campeonato de España contrarreloj

Sergio Geerlings, a la derecha, en el podio del Campeonato de España contrarreloj / RFEC

Antes había muchos ciclistas que no se preocupaban mucho por su formación, pero ahora sí que encuentro bastantes, como es tu caso o el de José Luis Faura.

Cada uno se organiza como más le apetece. Para mí nunca fue una opción dejar los estudios y siempre los he compaginado con el ciclismo. Evidentemente, no llevaba el mismo ritmo que una persona que solo se dedicaba a estudiar, y no me arrepiento en absoluto porque ahora se da la situación actual, en la que he decidido dejar la bici y yo tengo ya mis estudios prácticamente acabados.

¿Te ha costado adaptarte a ir a trabajar todos los días en lugar de salir con la bici?

Creo que es algo que se hace automático. No me ha costado porque el primer trabajo se afronta con ilusión, pero si lo extrapolas a la bicicleta, también había días que lo último que quería hacer era salir a entrenar.

¿Irás a ver carreras?

Sí, estoy seguro de que sí porque al final me he dedicado durante bastantes años para la edad que tengo a entrenar, cuidarme, ir al fisio y descansar lo máximo posible. Ahora la competición sigue, pero sin mí, y mi objetivo es poder disfrutar de carreras donde estén algunos de mis compañeros que no han pasado a profesionales, a los que iré a ver y animar sin tener envidia.

¿Dirigir un equipo entra en tus planes?

Si el día tuviese 50 horas lo haría, pero con el tiempo que me queda libre prefiero dedicarme a mí, a cuidar mi hobbys. Pero en un futuro podría enseñar a jóvenes todo lo que yo he aprendido de otra gente.

¿Con qué lección positiva te quedas de tu vida deportiva?

Me llevo miles. No te sabría decir una en concreto, pero me quedo con cada día que he pasado siendo ciclista. En el ciclismo vives muchísimos fracasos y pocos éxitos, al menos en mi caso, que no soy Pogacar, y de cada fracaso se aprende y uno se hace más fuerte. Y yo tengo innumerables lecciones positivas.

Tracking Pixel Contents