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Primera RFEF

El Real Murcia se sube a la chepa del FC Cartagena en el derbi

Un gol de Héctor Pérez a balón parado permite a los granas imponerse en el Cartagonova (0-1) ante un equipo de Javi Rey que pagó su mal inicio y que no encontró la inspiración en sus mejores minutos

Los jugadores del Real Murcia celebran el gol de la victoria

Los jugadores del Real Murcia celebran el gol de la victoria / Prensa Real Murcia

Ángela Moreno

Ángela Moreno

Cada obstáculo que se pone por delante del Real Murcia de Adrián Colunga acaba siendo derribado. Porque muchos veían el derbi frente al FC Cartagena como el verdadero examen para un equipo murcianista en racha, y del derbi salieron los granas como el equipo ganador. No solo eso. En el clásico regional el Real Murcia se le subió a la chepa al FC Cartagena, adelantándole en la clasificación, acomodándose en el play off, y trasladándole todos los miedos al eterrno rival. Y es que los de Javi Rey llevan un mes con el freno de mano echado, especialmente en casa, donde habían empezado la liga a toda mecha.

Aficionados del Real Murcia en Cartagena en la previa del derbi

Alfonso Asensio

Se podrá decir que el FC Cartagena mereció más en el derbi, pero la realidad es la que dice el marcador, y en el marcador se impuso el Real Murcia gracias a un gol a balón parado de Héctor Pérez. Fue en un córner lanzado por Isi Gómez en el minuto 17 cuando los de Colunga dieron el golpe sobre la mesa, un golpe que acabó siendo definitivo.

El gol de Héctor Pérez premiaba el buen inicio de partido del Real Murcia, un Real Murcia que incluso pudo sentenciar a la media hora en otro remate de Héctor que se estrelló en la madera, un Real Murcia mucho más intenso y que supo jugar mejor con las emociones, un Real Murcia que anuló completamente al FC Cartagena en el Cartagonova.

Héctor Pérez en el remate que acabó en gol

Héctor Pérez en el remate que acabó en gol / PEPE VALERO

Un FC Cartagena que, cuando quiso reaccionar, no encontró la inspiración. Cerraron los de Javi Rey la primera parte encerrando a su rival y lamentando en el inicio de la segunda un balón a la escuadra de Luismi Redondo.

Pero ni la quinta marcha metida por el Cartagena para embotellar al Real Murcia fue suficiente, porque al Cartagena le faltó inspiración, porque los albinegros se empecinaron en centros laterales que no iban a nada, porque Gazzaniga apenas tuvo que aparecer para salvar a los suyos. Y mientras la impotencia condenaba a los de Javi Rey, el Real Murcia salía del derbi con los tres puntos y confirmándose como un ave fenix, un ave fenix que vuela con velocidad después de resurgir de sus cenizas.

Aficionados del FC Cartagena en el derbi ante el Real Murcia

Aficionados del FC Cartagena en el derbi ante el Real Murcia / PEPE VALERO

Las emociones

Sabían los técnicos de FC Cartagena y Real Murcia que controlar las emociones iba a ser una de las claves del derbi. No quería sobreexcitaciones Javi Rey, como dijo el sábado en rueda de prensa, y esperaba Colunga que el ambiente no fuera un problema para un conjunto grana acostumbrado a jugar en un estadio con grandes afluencias de público. Y, a los pocos minutos de empezar a rodar el balón en el Cartagonova, la preocupación de Javi Rey se hizo real. Porque a la misma vez que los murcianistas se crecían con el ambiente, mordiendo como pocas veces habíamos visto; el FC Cartagena se sentía acobardado y temeroso, como si el jugar en su propio campo fuera una presión difícil de encajar.

Y ese temblor de piernas de los locales, incapaces en los primeros minutos de sacar la cabeza ante la presión de los de Colunga, lo pagaron caro. Porque en los primeros minutos, Lucho García ya había tenido que aparecer para atrapar un disparo lejano de Ekain y porque Baz y Rubén Serrano ya habían comprobado lo largo que se iba a hacer su duelo con Flakus.

Seguidores del Real Murcia en las gradas del estadio Cartagonova en el derbi ante el Cartagena

Seguidores del Real Murcia en las gradas del estadio Cartagonova en el derbi ante el Cartagena / PEPE VALERO

Gazzaniga, salva; Lucho, falla

Pero hasta sufriendo, hasta ofreciendo sensaciones poco esperadas por el conjunto de Javi Rey, en su primera llegada al área grana pudo dar un golpe sobre la mesa. Regalaba el balón a los albinegros Antonio David, cuyas pérdidas condenan demasiado, sin embargo, el mal hacer del madridista no acabó penalizando a los visitantes gracias a Gazzaniga. Y es que el meta argentino hizo su aparición estelar para desviar un peligrosísimo remate de Luismi Redondo.

Lo que no consiguió el FC Cartagena en el minuto 10, lo hizo el Real Murcia en el 17. Porque los albinegros, a diferencia de los granas, no encontraron la inspiración de Lucho García en el momento oportuno. Fue un saque de esquina el que permitió a los murcianistas dar el primer puñetazo del derbi. Fue en un córner lanzado por Isi Gómez y rematado con demasiada facilidad por un Héctor Pérez que además se vio favorecido por la mala salida del guardameta albinegro.

Ekain intenta marcharse por banda

Ekain intenta marcharse por banda / PEPE VALERO

El jugador del Imperial, que se ha convertido en una pieza fundamental de la alineación de Adrián Colunga, sigue sumando días especiales a su trayectoria. Porque si ya es titular indiscutible, porque si cada semana da un paso adelante, este lunes se convertía en el gran protagonista de los granas gracias a ese gol que ya pasará a la historia de los clásicos regionales.

Si el FC Cartagena ya llevaba una mochila muy pesada, el gol del Real Murcia acabó convirtiéndole en un equipo irreconocible. Ni Larrea ni Fidalgo eran capaces de coger la batuta en el centro del campo, y tanto Diego Gómez como Kevin Sánchez eran anulados por banda. Además, el gran trabajo de jugadores como Isi Gómez, Pedro Benito y Ekain, les reducía prácticamente a la nada.

Y el castigo pudo ser incluso peor. Porque en otra acción a balón parado el Real Murcia pudo conseguir el 0-2. Otra vez remató Héctor Pérez, en esta ocasión una falta lanzada por Álvaro Bustos, sin embargo la madera evitó que el jugador del Imperial volviera a sentir el sabor de la gloria (25').

Un paso al frente de los locales

Solo en los últimos diez minutos -contando los cinco de añadido-, el FC Cartagena pudo sentirse protagonista en el derbi. En ese tramo final, los albinegros fueron capaces de encerrar completamente a un rival que pedía a gritos el descanso. Sin embargo, esos buenos minutos de los de Javi Rey no tuvieron recompensa. Y todo gracias al trabajo defensivo, donde se remangaron futbolistas como Isi Gómez, salvador al robar un balón a Kevin. La mejor la tuvo Diego Gómez, pero no aprovechó un 'caramelo' de Perejón. Su remate en el 40, con todo a favor, se marchó por encima del larguero.

Volvían los equipos tras el descanso con modificaciones. Se esperaban los movimientos de Javi Rey, que durante muchos minutos no vio las cosas claras, pero también Colunga quiso retocar su propuesta. Por parte del lado albinegro saltaban al campo Edgar y Ander Martín en lugar de Larrea y Diego Gómez; y en el bando grana la novedad era la presencia de Cristo Romero, que dejaba en el banquillo a Pedro Benito.

Aficionados granas en las gradas del Cartagonova

Aficionados granas en las gradas del Cartagonova / PEPE VALERO

A diferencia de lo ocurrido en el inicio del partido, el cominezo de la segunda parte fue de locura. Sin respiro. Con dos equipos queriendo mirar lo más rápido posible al área contraria. Se la sacó Lucho a Flakus y a Ekain, y Gazzaniga aparecía para frenar una entrada por banda de Perejón.

Luismi Redondo, a la madera

Si ya de por sí estaba bonito el derbi, Luismi Redondo siguió quiso dando motivos de esperanza a los aficionados albinegros. En el 54 se inventaba el de Plasencia un disparo maravilloso que se estrelló en la escuadra después de que Gazzaniga volase para rozar el esférico con la punta de los dedos.

Seguía el FC Cartagena haciendo méritos ante un Real Murcia que ya solo apostaba por salir a la contra. Sufrían tanto los granas que Colunga movía otra vez el banquillo para meter más madera en el centro del campo. Antonio David y Ekain se marchaban para dejar su sitio a Sekou y Juan Carlos Real.

Y mientras el Real Murcia buscaba oxígeno con sus cambios, Javi Rey intentaba ganar inspiración con la entrada de De Blasis y altura con el cambio que daba la alternativa a Ortuño.

Aunque el FC Cartagena seguía acumulando posesión y teniendo todo el protagonismo, a los albinegros les faltaban ideas para entrar en el área grana, porque la elección siempre de centros laterales no hacía daño a una defensa murcianista que sufría por lo corto del marcador pero que ganaba todos los balones.

Sufrimiento, pero no tanto

Con ya solo diez minutos por delante, David Vicente se salvó de la roja. Con una amarilla, el lateral hizo una falta que le podría haber mandado a la caseta, sin embargo, el colegiado decidió dejar las cosas como estaban, y ni la petición del Cartagena para que revisase la jugada cambió nada, un respiro para un Real Murcia que estaba jugándose el todo por el todo a la defensa del 0-1. De hecho, en el 86, Colunga agotaba su último cambio retirando a Flakus y apostando por Palmberg. Cuatro minutos se añadieron, pero cuatro minutos que no cambiaron nada. Porque el Real Murcia salió ganador del gran derbi regional.

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