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Baloncesto

Un túnel demasiado largo para el Caesa Cartagena

El cuadro albinegro sumó su sexta derrota consecutiva y se hunde en la parte baja de la clasificación (90-71)

Imagen del partido

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José Antonio Muñoz Devesa

El peor Grupo Caesa Cartagena en mucho tiempo dio un respiro al CB Zamora (90-71). A estas alturas, el estado anímico del cuadro de Félix Alonso es tan frágil que le basta recibir un parcial en contra para desplomarse con rotundidad. Justo lo que le pasó ayer. Un 26-14 de la escuadra local decantó el encuentro y los albinegros hundieron la cabeza bajo el parqué del Ángel Nieto. El juego pausado y pensado de Saulo Hernández desquició por completo a los visitantes, empeorados, si cabe, por cada decisión de su entrenador.

La crisis de resultados del equipo de Félix Alonso no parece tener fin. En Zamora añadió una derrota más, la sexta consecutiva, en un partido que tuvo en sus manos y que dejó escapar (90-71). Es un equipo errático, que no acaba de encontrarse en la cancha. La derrota fue la justa sentencia a la sucesión de fallos del Caesa en los minutos decisivos. Puro sin sentido.

Svejcar, en una actuación espléndida, y Faverani, a pesar de no estar en su mejor momento, intentaron sostener al cuadro albinegro en un partido que se antojaba fundamental y que es otra piedra más en la mochila de un equipo desangelado. Ni siquiera en una buena puesta en escena cambió la imagen de la escuadra cartagenera que fue víctima, al final, de la inspiración de Peris y de Rogers, dos jugadores claves del Zamora.

La imagen inicial de los portuarios, fruto de su buen trabajo defensivo, fue diluyéndose por los errores de los que no acaba de desprenderse el equipo de Alonso: pérdidas tontas, acciones precipitadas, falta de concentración.

Podría haber comandado el encuentro el Caesa de haber estado un poco más acertado ante un Zamora menor. Pero se tuvo que conformar con una desventaja de siete puntos al término del tercer cuarto (64-57).

Era evidente que el cuadro castellanoleones no podía seguir haciendo tantas concesiones y su reacción llegó en los primeros compases del último periodo de la mano de los triples de Peris. El jugador zamorano imprimió tensión a sus compañeros y fue, junto a Rogers, el responsable de un parcial contundente que puso el partido visto para sentencia. En frente, Svejcar, se encargaba de impulsar a sus compañeros.

Pero en esa dinámica de cara o cruz en los minutos decisivos, el CB Zamora estuvo más acertado que el cuadro de la trimilenaria. Lo, con dos triples y Thrastarson allanaron el camino y dejaron al Caesa con la amarga sensación de oportunidad perdida. En definitiva, los albinegros sufrieron la injusticia del deporte en tierras norteñas. No hizo ningún mérito para imponerse al Zamora, pero se encontró con una abultada derrota. Los visitantes pasaron así de la vulgaridad al ridículo, practicando un juego propio de un patio de colegio.

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