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Primera RFEF

El Real Murcia, del estado de alerta al estado de provisionalidad

El club grana sigue sin confirmar a Adrián Colunga como técnico hasta final de temporada y Felipe Moreno todavía no ha aclarado qué ocurrirá con la dirección deportiva a falta de un mes y medio para que se abra el mercado

Felipe Moreno en la rueda de prensa en la que se confirmó la salida de Asier Goiria como director deportivo.

Felipe Moreno en la rueda de prensa en la que se confirmó la salida de Asier Goiria como director deportivo. / Juan Carlos Caval

Ángela Moreno

Ángela Moreno

Han pasado ya 20 días desde que el Real Murcia finiquitó a Joseba Etxeberria como técnico y a Asier Goiria como director deportivo, sin embargo, tres semanas después el equipo grana sigue viviendo en un estado de completa provisionalidad. Pese a la mejoría en los resultados -se han sumado siete puntos de nueve y se ha avanzado en la Copa del Rey-, el club murcianista sigue sin comunicar oficialmente a Adrián Colunga como técnico hasta final de temporada. De hecho, el asturiano lleva tres semanas trabajando en un equipo con tres millones de presupuesto pero con unas condiciones casi tercermundistas, sin un segundo entrenador que apoye su trabajo y con un preparador físico que hace cada día malabares para poder cuadrar su agenda y estar presente en los entrenamientos del primer equipo.

Pero si la situación del cuerpo técnico es rocambolesca cuando ya han pasado 20 días de la salida de Etxeberria, más llamativo es que nadie sepa cuál va a ser la apuesta en la dirección deportiva tras el despido de Asier Goiria y cuando solo falta un mes y medio para que se abra el mercado de fichajes. Solo hay que ver que el Real Murcia lleva varias semanas jugando con una defensa de circunstancias cuando ya podría haber firmado un jugador para sustituir a Saveljich, sin embargo resulta que desde el pasado 29 de octubre no hay nadie trabajando en la dirección deportiva.

Aquel 29 de octubre Felipe Moreno comparecía en rueda de prensa para dar la cara ante el estado de alarma que vivía el equipo, hundido en la clasificación y obligado a los despidos de Etxeberria y Goria. En esa rueda de prensa, el presidente del Real Murcia decía que «a partir del domingo o lunes se empezará a trabajar para reorganizar el proyecto».

Ni en la web del club

Pero dos semanas después de la fecha marcada por el cordobés, el club murcianista no ha sido capaz ni de hacer un comunicado para confirmar a Adrián Colunga como técnico hasta final de temporada. Aunque muchos pensarán que con darle continuidad es suficiente para quitarle el cartel de interino, lo cierto es que ahora mismo el asturiano no aparece ni reconocido como entrenador de primer equipo ni en la página oficial de la entidad centenaria.

Es más, es tal el estado de provisionalidad de Colunga que a día de hoy el Real Murcia no ha sido ni capaz de dotarle de un equipo de trabajo en condiciones. Lleva tres partidos ligueros sin contar con un segundo técnico, ya que su ayudante en el Imperial es el que se está haciendo cargo estas semanas de los entrenamientos del filial. Y su preparador físico está ahora mismo haciendo malabares para poder compaginar su trabajo con las sesiones del primer equipo en Pinatar Arena al no saber cuál es la idea de los responsables del club.

Sin nadie al volante con vistas al mercado

Pero para situación difícil de entender es la inmovilidad respecto a la confección de una nueva dirección deportiva, y más teniendo en cuenta que el mercado de invierno se abre en solo un mes y medio y el club grana, viendo la nefasta planificación de su plantilla, está condenado a hacer un buen número de cambios.

No hay aficionado que no mire a enero para intentar arreglar un poco el despropósito creado por Asier Goiria, sin embargo, ahora mismo no hay ni una sola persona en las oficinas del Real Murcia mirando alternativas. Porque Goiria ya es historia y porque resulta que los ayudantes del vasco no eran lo que se conoce como ‘personas de club’, sino que llegaban en su mismo paquete, por lo que el despido del ex del Amorebieta trajo consigo también la salida de las otras personas encargadas de supervisar el mercado, como el caso de Iban Markitz, que encabezaba el área de scouting; o de Unai Zubiaur, secretario técnico a la vez que segundo de Etxeberria.

De un golpe, el Real Murcia se quedó sin director deportivo, sin secretario técnico y sin responsable del área de scouting, y 20 días después de esas salidas ese departamento sigue completamente vacío. Un vacío que ya está pagando el propio equipo grana. Porque pese a contar con una defensa de circunstancias, el club sigue sin mover un dedo.

Sin defensas, pero sin fichajes

Porque desde finales de octubre, confirmada la lesión de larga duración de Saveljich, el Real Murcia ya podría haber firmado un zaguero con esa ficha que queda vacante, sin embargo, no ha llegado nadie, obligando a Colunga este domingo a jugar con un solo central puro, teniendo que maquillar las bajas con jugadores como Sekou, Antonio David y De Vicente.

Pero no es que no haya fichajes, es que nadie sabe qué es lo que va a hacer Felipe Moreno, quien en su última intervención pública incluso puso sobre la mesa la posibilidad de hacer una comisión deportiva, comisión deportiva de la que tres semanas tampoco se sabe nada.

A salto de mata

Jugando de nuevo a ir 'a salto de mata’, pese a que ya se ha demostrado que esta estrategia solo trae luego lamentos y ‘madres mías’, el mercado de invierno que hasta hace nada era tan importante viendo las deficiencias de la plantilla, ahora mismo es una completa incógnita. Porque aunque las victorias ante el Betis Deportivo y el Nástic hayan servido para rebajar los nervios a Felipe Moreno, lo cierto es que el mal juego y peores las sensaciones del equipo no dan para muchas relajaciones.

No le queda por tanto demasiado margen a Felipe Moreno, un Felipe Moreno que tiene que tomar decisiones cuando solo falta un mes y medio para que se abra el mercado de fichajes y que no parece tener nada claro sobre el camino a elegir, lo que vuelve a dejar al Real Murcia en una situación de alerta teniendo en cuenta lo influenciable que es el cordobés.

Porque el máximo mandatario murcianista ya ha demostrado su capacidad para atender la recomendación del primero que le llame por teléfono, como ocurrió por ejemplo con Asier Goiria y como está intentando ahora un sector que está trabajando duro para imponer la vuelta de Manolo Molina.

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