Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Fútbol

El Águilas se hace fuerte ante una Minera incapaz

Los de Adrián Hernández apuntan al liderato mientras que el cuadro llanero se acerca a la parte baja

Una acción del encuentro entre la Deportiva Minera y el Águilas

Una acción del encuentro entre la Deportiva Minera y el Águilas / Juan Ávila

Alberto Martínez

Alberto Martínez

Apenas hubo derbi en el Ángel Celdrán. El Águilas volvió a demostrar por qué está llamado a luchar por el ascenso directo. El combinado blanquiazul doblegó a una Minera flojísima y tremendamente pobre que apenas dio batalla en su propio feudo. Los de Checa se agarraron en vano a su solidez en tierras cartageneras para intentar sorprender a un Adrián Hernández curtido en mil batallas y que también domina las artes de los equipos atrincherados en un campo pequeño de césped artificial.

Sorprendió Checa saliendo con cinco defensas en su alineación y sin una referencia arriba al sentar a un Rubén Mesa que no ve puerta desde septiembre. El planteamiento local se centró en excesivo juego en largo, con un centro del campo desdibujado y sin Kike Carrasco en el papel de encarador certero. Menos duró Roberto Alarcón al salir del verde en los primeros compases aquejado del tobillo. Salió Mesa, pero como si nada.

El Águilas se sentía cómodo en esa tesitura de partido. Sujetando a Omar Perdomo, el encuentro estaba bien encarado para los intereses blanquiazules. Eso sí, la primera parte fue tan soporífera como falta de ocasiones de peligro. Un tostón mortecino que solo se atrevió a animar José Mas tras rematar un centro de Pedrosa desde la izquierda.

Checa apretó las tuercas tras el descanso dando entrada a Petcoff y a Álex Macías. La Minera vivió un efecto gaseosa de manual. Comienzo eléctrico con buenas intenciones que se difuminó con el transcurrir de los minutos. Kamal pudo poner las tablas después de una arrancada del incombustible Perdomo pero el exjugador del Orihuela no se caracteriza por definir jugadas precisamente.

Una acción del encuentro entre la Deportiva Minera y el Águilas

Una acción del encuentro entre la Deportiva Minera y el Águilas / Juan Ávila

La Minera siguió mandona, aunque sin asfixiar e incomodar a un Salcedo que solventó el poco trabajo que tuvo. Cuando parecía que los locales iban carburando, llegó el jarro de agua fría. Chris Martínez puso el segundo con cierto suspense. Sin nada que perder, la Minera intentó obrar un milagro. El problema es que de Omar Perdomo solamente no se puede vivir, que Rubén Mesa no pudo generar peligro y que Eghosa Bello no ha demostrado todavía que sea un delantero útil más allá de su estatura y su poderío físico.

Y mientras tanto, el plan de Adrián salió a las mil maravillas. El Águilas sigue dando síntomas de mejoría conforme pasa la competición, mientras que la Minera sigue sin recuperar el tono del primer tramo liguero. Unos hacia arriba y otros, de momento, hacia abajo. Una victoria en siete partidos empaña el comienzo arrollador de Checa al frente de un proyecto concebido, en base a sus pretensiones, para pelear el ascenso. Los cartageneros visitarán al UCAM el próximo fin de semana en lo que puede ser un punto de inflexión para revertir la dinámica o la confirmación de que el combinado minero aspira a otras cotas menos elevadas con Checa. Por su parte, el Águilas recibirá al Estopona.

Tracking Pixel Contents