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Fútbol

La compraventa del FC Cartagena, con demasiadas incógnitas

El traspaso del club albinegro se demora y genera dudas entre la parroquia cartagenerista

La vinculación con Moreno y el Arenteiro añaden escepticismo

Alejandro Arribas, en la sala de prensa del Cartagonova. | IVÁN URQUÍZAR

Alejandro Arribas, en la sala de prensa del Cartagonova. | IVÁN URQUÍZAR

Alfonso Asensio

Alfonso Asensio

La venta del FC Cartagena lleva siendo ‘noticia’ durante los últimos años. Este verano, cuando por fin parecía hacerse realidad con la entrada de la familia Arribas, todo han sido dudas en un proceso que ha mareado a todo el entorno cartagenerista. Tres meses y medio después del acuerdo para la compraventa del club, aún no hay nada claro y parecen ser más los pasos que se han dado en contra que los que se ha avanzado en la negociación. Un contrato, muchos desacuerdos y relaciones interpersonales que llenan de escepticismo la operación.

Desde julio se supone que existe un «acuerdo definitivo para la transferencia de la propiedad y la venta total del accionariado» del FC Cartagena, tal y como anunció el Consejo de Administración en un comunicado oficial. En un primer momento, era un grupo inversor capitaneado por el empresario Pedro Arribas quien tomaba el mando poco después de vender sus acciones en el Rayo Majadahonda. Su fama en el mundo de los negocios hizo saltar las alarmas entre la afición y el volantazo días después confirmó la sospecha.

Horas antes de la rueda de prensa de la compraventa (17 de julio) se anunció que finalmente sería Alejandro Arribas y no su padre quien cogería los mandos. Esta noticia chochó con las declaraciones del presidente del Arenteiro, Argimiro Marnotes, quien días atrás afirmó que Alejandro estaba vinculado con la directiva de su club. Aquí es donde se inicia un triángulo con el club gallego difícil de comprender: durante la misma semana, Joan Farias, ‘asesor personal’ de Felipe Moreno, se unió a la directiva del Arenteiro como director deportivo.

Con cara de póker y sin demasiada oratoria, Alejandro se puso delante de los micrófonos para explicar -de aquella manera- esa «transición ordenada» que añadió más salsa al asunto. Tendrían que convivir los compradores con los antiguos gerentes mientras se duplicaban cargos y se confeccionaba una plantilla para competir.

Como era de esperar, todo saltó por los aires en esa transición. Arribas ponía dinero, pero no podía representar al club como presidente. Un callejón sin salida preparado por Paco Belmonte para mantener el control hasta que finalizasen todos los plazos de pago marcados en el contrato. Mientras tanto, al CSD no le constaba la entrada de Alejandro Arribas al accionariado albinegro cuando se suponía que ya aportaba capital.

Paco Belmonte y Felipe Moreno siguiendo un partido junto a Fernando Carreño (izquierda con polo azul marino)

Paco Belmonte y Felipe Moreno siguiendo un partido junto a Fernando Carreño (izquierda con polo azul marino) / Angela Moreno

Tras el ultimátum de Arribas a Duino, la sorpresa fue la aparición de Felipe Moreno en escena como mediador entre Alejandro y Paco Belmonte. El empresario cordobés, quien dice no tener «ni una acción» en el Cartagena y a la vez afirma haber «ayudado en la transición», negoció en Madrid el nuevo acuerdo para acelerar la toma de posesión de Arribas. Además, también fue quien modificó el contrato acordado de palabra en esa famosa reunión para proponer un nuevo porcentaje por futura venta, provocando la negativa a firmar de la parte compradora y la dimisión de Víctor Alonso como director general de la entidad.

Hay quien siempre ha pensado mal en toda esta operación y quien empieza a dudar ahora. En esta operación a muchas bandas, parece que quien reparte el juego es siempre Felipe Moreno, con vínculos en el Cartagena, Real Murcia y Arenteiro, después de dejar el Leganés, desde donde "cedía jugadores al Cartagena” según sus propias palabras. Las cesiones este mismo año de Luca Lohr y Pablo Moyá desde el FC Cartagena al Arenteiro despiertan aún más la sospecha del triángulo.

Ahora, el acuerdo de venta parece estar de nuevo muy cerca de hacerse realidad. Según algunos medios, se discute el porcentaje de acciones que adquirirá Alejandro Arribas a Duino Inversiones, pero fuentes cercanas a la negociación afirman que la intención del exfutbolista sigue siendo la de adquirir el cien por cien del club albinegro.

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