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Supercopa ACB en Murcia

El Real Madrid alcanza la final de la Supercopa con un decisivo Campazzo (89-83)

El conjunto blanco se impone al Barça en la primera semifinal tras un igualado encuentro que casi roza la prórroga y se medirá de nuevo al Unicaja en la final

José Pablo Guillén

José Pablo Guillén

El Real Madrid es el primer finalista de esta edición de la Supercopa ACB tras imponerse en el Clásico al Barça (89-83). Un igualado encuentro que se decidió en los últimos dos minutos y en el que los azulgranas contaron con oportunidades para tratar de alcanzar la final de este domingo. Sin embargo, cuando el balón más quemaba, el base Facundo Campazzo volvió a ser decisivo para desequilibrar la balanza. Primero con una gran asistencia a Tavares, cuando el marcador estaba igualado, y después al convertir un robo en la siguiente acción que permitió contar al Real Madrid con ventaja en el marcador en el tramo decisivo.

El equipo de Chus Mateo tendrá la oportunidad de defender su título, conseguido el pasado también en la capital del Segura, de nuevo ante el Unicaja Málaga, por lo que se reeditará la final del pasado curso tras superar en la otra semifinal al UCAM Murcia por 78-84. Facundo Campazzo, con 15 puntos y 6 asistencias, fue el máximo anotador del partido, mientras que Jabari Parker, con 17 puntos, finalizó como el mejor de los azulgranas. Hezonja, quien convirtió varias canastas decisivas cuando el Real Madrid lo peor estaba pasando, acabó con 12 seguido por un Dzanan Musa que también sacó petróleo en momentos decisivos. El debutante Kevin Punter en competición oficial con el Barça consiguió 9 puntos en su casillero y Darío Brizuela, estelar en el segundo cuarto, acabó con 14.

Un inicio con alternativas

Había mucha expectación con Kevin Punter en el Barça y partió desde el inicio liderando el juego ofensivo de su equipo. El conjunto azulgrana arrancó el Clásico muy concentrado en defensa, pero sin demasiado acierto de cara al aro. De hecho, eso fue lo que le lastró en los primeros diez minutos de partido junto a las faltas, ya que se metió en bonus demasiado pronto debido a su intención de que el Real Madrid no llevara el ritmo del partido (4-10). Aún así, los de Chus Mateo reaccionaron rápidamente ante las dificultades de su rival para mantener el nivel atrás sin mandarle al tiro libre, y Rathan-Mayes cogió las riendas con varias acciones consecutivas (12-15). Tan solo le faltó contar con más acierto desde el tiro libre, aunque el Madrid consiguió voltear el marcador los triples de Campazzo y Abalde para cerrar el primer cuarto (20-18). 

Aparece Brizuela

El Barça consiguió dar un paso adelante en el segundo capítulo del encuentro, sobre todo porque encontró la falta de acierto que le había penalizado. El 4/6 en triples, con un brillante Darío Brizuela que la pasada edición de la Supercopa apenas estuvo unos segundos en pista por un golpe que sufrió, dio alas al conjunto azulgrana. Aunque tuvo que sufrir unos minutos. Tuvo que parar Peñarroya con tiempo meurto un parcial de 8-1 del Real Madrid, con los triples de Abalde y Llull, junto a varias acciones defensivas de nivel, para volver al partido (32-32). A partir de ahí, Ibaka hizo daño en la pintura azulgrana, junto a Campazzo en el juego exterior, pero Brizuela se encargó de mantenerlo todo igualado al descanso (41-42). 

El Madrid impone su ritmo

Fue el Real Madrid el que encontró su velocidad de crucero nada más comenzar la primera parte. Los triples de Hezonja, la anotación de Musa y la conexión Campazzo-Tavares, junto a las acciones individuales del argentino, permitieron al equipo blanco pisar el acelerador y atorar desde la defensa a un Barça que no encontró la forma de responder (53-46). En seis minutos, un parcial de 17-6 en el tercer cuarto provocó el primer tiempo de Peñarroya y los diez puntos de ventaja en el marcador (58-48). Hezonja se redimió de una bandeja fácil tras pase de Campazzo con su tercer triple de este periodo y Abrines respondió con otro lanzamiento exterior sobre la bocina de posesión (63-57) para apretarlo todo un poco más. Pese al intento del Barça por dar un paso adelante, el Madrid supo aguantar en los minutos finales de este tramo (67-61).

Facundo Campazzo, decisivo

Ambos equipos trataron de elevar su nivel defensivo en la fase decisiva del encuentro y el marcador apenas se movió en los dos primeros minutos de este último cuarto (69-62). Peñarroya apostó por dos bases en pista, Juan Nuñez y Laprovittola, junto a Darío Brizuela para tratar de darle un giro radical a la situación ante el control madridista. Y lo consiguió, ya que su trabajo defensivo le permitió acercarse tras una canasta de Veseley (69-67). Sin embargo, el guion comenzó a cambiar cuando los dos conjuntos entraron en bonus a falta de poco más de cinco minutos para el desenlace. Supo aguantar el arreón el equipo de Chus Mateo cuando el Barça logró refrendar su buen momento en el marcador con el 72-71, abriendo de nuevo brecha con cinco puntos de ventaja, sin embargo, el aro repelió varios lanzamientos y a dos minutos del final se abrió un nuevo partido tras una gran entrada de Anderson (75-75). Cuando más igualado estaba todo, Hezonja volvió a sacar petróleo al convertir un lanzamiento punteado y sacar el adicional para darle oxígeno a los suyos (80-77). Aunque respondió Satornasky desde el triple para igualarlo todo otra vez a falta de un minuto (80-80). Fue entonces cuando Campazzo inclinó la balanza para el lado madridista, primero con la tranquilidad para darle una asistencia a Tavares bailando sobre su defensor, y después para robar el balón y convertir a la contra en la siguiente acción (84-82). A partir de ahí, en un carrusel de tiros libres y tiempos muertos por parte de ambos conjuntos, el Real Madrid acabó cerrando su pase a la final (89-83).

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