Real Murcia

El Registro Mercantil, otra prueba de fuego para el Real Murcia

Con el Plan de Reestructuración impugnado en la Audiencia Provincial, habrá que ver si los registradores dan el visto bueno a la ampliación de capital que deja a Felipe Moreno con el 98% de las acciones

Felipe Moreno este martes en un encuentro con los medios.

Felipe Moreno este martes en un encuentro con los medios. / Paco Valero

Ángela Moreno

Ángela Moreno

La última ampliación de capital del Real Murcia ha pasado completamente desapercibida para el murcianismo. No tanto para Felipe Moreno, que, tras abonar tres millones de euros en el proceso, se ha convertido en el dueño del 98% del club grana. Acabadas ya las distintas fases, el siguiente paso será la inscripción en el Registro Mercantil. La idea, según avanzaba el propio presidente del Real Murcia, es que se pueda presentar ya a finales de la próxima semana. Y, ese paso que suele ser un trámite para cualquier empresa, se convierte una vez más en una prueba de fuego para la entidad murciana.

Si las anteriores ampliaciones de capital siempre estuvieron en duda por las impugnaciones de Mauricio García de la Vega y la sentencia de la Audiencia Provincial, favorable al mexicano, la actual también está rodeada de incertidumbre. En este caso por las impugnaciones al Plan de Reestructuración, plan del que es consecuencia el actual proceso de venta de acciones.

Una vez que el Real Murcia presente toda la documentación en el Registro Mercantil, serán los registradores los que deban decidir si inscriben esa ampliación de capital, que convertiría a Felipe Moreno en dueño absoluto, o si deciden poner un nuevo obstáculo en el camino diseñado por el Real Murcia. Porque, según fuentes jurídicas consultadas por este diario, la ampliación de capital no fue aprobada en su momento por la Junta de Accionistas, solo es una consecuencia del Plan de Reestructuración. De hecho, en la última Junta, el único punto del orden del día era «el sometimiento a aprobación» del mencionado Plan. Y solo una vez obtenida la homologación por parte del Juzgado de lo Mercantil, el Real Murcia abrió el periodo de venta de acciones.

Pero todo ese proceso, conocido como Operación Acordeón, no solo afectaba a acreedores, que han sufrido quitas del 95%, sino que también arrastra a los accionistas, que han perdido todos sus títulos al reducirse el capital a cero. Sin embargo, Felipe Moreno, pese a ser acreedor, escapaba de las quitas, convirtiendo su deuda en acciones, unas acciones que ahora pretenden ser inscritas en el Registro Mercantil, pero que están judicializadas. Y es que el Plan de Reestructuración está impugnado en la Audiencia Provincial, que ahora tendrá que decidir si da la razón al Real Murcia, despejándole el camino; o si acepta las impugnaciones y tira para atrás todo el proceso.

Habrá que ver cómo entiende el Registro Mercantil esa judicialización del Plan de Reestructuración a la hora de inscribir la ampliación de capital, especialmente esos cuatro millones convertidos y que están completamente en el aire.

El final del ‘Hazlo tuyo’

Necesita el Real Murcia el sí o sí de los registradores para no poner más en entredicho el agresivo Plan con el que han conseguido dejar prácticamente a cero la deuda privada, además de hacer desaparecer de golpe a todos los accionistas minoritarios. De hecho, tras la nueva ampliación, Felipe Moreno tendría el 98% de las acciones, acabando con todo lo conseguido en 2018 con la famosa campaña del ‘Hazlo tuyo’.