Wimbledon

Alcaraz da un recital para acceder a las semifinales

El actual campeón se deshace de Tommy Paul y se jugará el pase a la final de Wimbledon este viernes con Daniil Medvedev, que eliminó a Jannik Sinner

Carlos Alcaraz intenta alcanzar una bola en el partido de ayer en cuartos de final. | AP

Carlos Alcaraz intenta alcanzar una bola en el partido de ayer en cuartos de final. | AP

Jaume Pujol-Galceran

«¡Vamos!», gritó Carlos Alcaraz para celebrar su pase a las semifinales de Wimbledon por segundo año consecutivo. Lo logró con un recital de tenis a pesar de ceder el primer set ante su bestia negra, el estadounidense Tommy Paul, al que derrotó por 5-7, 6-4, 6-2 y 6-2. En las semifinales le espera este viernes Daniil Medvedev, que eliminó a Jannik Sinner en una batalla a cinco sets por 6-7 (7), 6-4, 7-6 (4), 2-6 y 6-3.

No era un partido de sorpresas. Los dos se conocían muy bien. Ambos sabían que el servicio era importante, pero aún más el resto. Ahí podía estar la clave. Hecer el ‘break’ era fundamental. Alcaraz lo intentó desde el primer juego en el que Paul salvó seis puntos de rotura. Insistió el murciano, que logró su propósito en el segundo servicio del estadounidense para adelantarse 2-1. Paul no se arrugó y recuperó el ‘break’ en el siguiente juego, pero dejó escapar cuatro puntos de rotura en un juego que se alargó 15 minutos antes de que Alcaraz lo salvara (3-3).

«Me gusta mostrarle al rival que da igual lo que haga, que ahí voy a estar yo. Ese soy yo», había dicho Alcaraz tras clsificarse para los cuartos de final. Y lo demostraba en la lucha por cada punto, con golpes casi imposibles que levantaban a los aficionados de la pista número 1, segunda central, en un partido que se jugó bajo techo por la lluvia que cayó en Londres.

Máxima intensidad

Paul y Alcaraz son agresivos en su juego. Tienen un tenis eléctrico. Defensa y ataque en el mismo punto. Máxima intensidad. Sin dar tregua, buscando el golpe ganador. Alcaraz dejó escapar tres puntos de rotura más y Paul aprovechó el suyo para romper el saque de Alcaraz por segunda vez y apuntarse el primer set tras 73 minutos de batalla.

Paul empezó el segundo set lanzado para hacer ‘break’ (2-0), pero esa ventaja la desaprovechó para ceder su saque (2-1) y, a partir de ese momento, empezar a tener unas dudas que Alcaraz aprovechó para una segunda rotura que le colocaba con 4-3 y saque en su poder.

No dejó escapar la ventaja para igualar a un set con un último juego en blanco. «He sabido remontar y ser mentalmente fuerte para encontrar soluciones. Creyendo en mi mismo y encontrar mi ritmo de juego», explicaba por el cambio de escenario.

Dominio absoluto

El estadounidense encajó el golpe mal. Cedió su saque de entrada para empezar el tercer set y, aunque lo recuperó en el siguiente, volvió a cederlo (2-1) para darle ventaja a Alcaraz de 3-1. Paul estaba contra las cuerdas. Intentó recuperarlo en el sexto en un juego que se alargó 10 minutos y en el que no aprovechó 5 puntos de rotura.

«¡Vamos!», gritó tenista murciano que, lanzado, logró una nueva rotura para el 5-2. Lo celebró con el puño al aire y levantado Juan Carlos Ferrero junto al resto del equipo. Le tenían respeto a Paul. «Es un jugador duro, lo conocemos bien», había dicho el entrenador del murciano.

Con el segundo set en el bolsillo, Alcaraz ya no dejó escapar el pase a las semifinales de Wimbledon por segundo año seguido. No solo eso. Se adornó con un recital de tenis con esos golpes mágicos que le hacen único. Tiros a las líneas con su poderosa derecha, paralelos de revés, dejadas de volea, resbalando como si jugara en tierra. Un dominio absoluto del escenario, sonriendo, feliz, pidiendo el aplauso del público, para apuntarse la victoria final en 3 horas y 13 minutos, cediendo solo cuatro juegos en los dos últimos sets.

Medvedev, penúltimo rival

En las semifinales de este viernes no le esperará en la central Sinner, como parecía anunciado en una repetición de la semifinal de Roland Garros. El número 1 mundial cayó eliminado en una batalla a cinco sets ganada por Medvedev. En un pulso que tuvo que interrumpirse 10 minutos en el segundo set porque el italiano sufrió mareos.

El tenista ruso (5 mundial) había perdido los últimos cinco partidos contra el italiano, incluida esa final del Open de Australia de este año, que Sinner ganó por 3-6, 3-6, 6-4, 6-4, 6-3, remontado dos sets.

En sus seis enfrentamientos anteriores Alcaraz le ha ganado cuatro partidos a Medvedev, el ruso se apuntó el primer duelo en Wimbledon 2021, en segunda ronda (6-4, 6-1, 6-2). En el segundo, el pasado año en semifinales, venció el murciano por un triple 6-3.