Fútbol sala

El Jimbee Cartagena, de la nada al primer título de liga en once años

Durante veintitrés años, Movistar Inter, Barça y ElPozo han sido los únicos equipos capaces de ganar la liga de fútbol sala. Ayer, 23 de junio, víspera de San Juan, en la noche de las hogueras, se incendió la noche cartagenera gracias al club cartagenero, que nació hace once años, en 2013, y que ha alcanzado la cima en tiempo récord

La afición del Jimbee Cartagena celebrando después de la final.

L.O.

Dioni García

Dioni García

Once años. Ese es el tiempo que ha necesitado el Jimbee Cartagena para pasar de ser un equipo modesto de Segunda División a convertirse en campeón de liga de Primera después de acabar en los play off con el Movistar Inter, el Barça y ElPozo, los tres equipos que habían dominado la competición durante 23 años. Porque después de más de dos décadas, se acabó el monopolio y lo ha hecho el club de Cartagena con seis jugadores nacidos en la Región.

Lucao, uno de los pilares del Jimbee, celebra el triunfo.

Lucao, uno de los pilares del Jimbee, celebra el triunfo. / dioni gaRcía

El empeño que en su día pusieron Roberto Sánchez, Ricardo Ibáñez y Antonio Mínguez, entre otros, para que no se perdiera el fútbol sala de élite en la ciudad, se ha visto recompensado. Mantener la llama viva fue el cometido de estas tres personas y muchas más, que en el verano de 2013 crearon un nuevo club que tomó el testigo del desaparecido Futsal Cartagena que llegó a jugar una final de liga hace dieciocho años con el patrocinio de Polaris World. Ahora, todas esas horas invertidas han visto su recompensa.

Animando al Jimbee 
durante el partido.

Animando al Jimbee durante el partido. / dioni gaRcía

Después del descenso en 2012 tras catorce años en la élite llegó el momento de cambiar. El anterior club había acumulado deudas que hacían inviable su continuidad. Lo intentó Roberto Sánchez, que mantuvo con vida el proyecto una campaña más, pero en la siguiente se tuvo que resetear. Se quedó con la plaza en Segunda División y apareció Plásticos Romero, una empresa de Molina de Segura que llegó aportando 40.000 euros para que el fútbol sala siguiera adelante en la ciudad. Con una plantilla plagada de jugadores de la Región y Juan Carlos Guillamón como entrenador, debutó en la campaña 2013-2014 con un quinto puesto. En la 2014-2015 solo pudo ser noveno, para en la 2015-2016 regresar a Primera con un ascenso que fue celebrado casi como un título de liga porque significaba asentar el nuevo proyecto. Pero Plásticos Romero no podía seguir sosteniendo el club y en el verano de 2018 el club se encontró que no tenía ni dinero para pagar la inscripción. Después de una reunión en la Liga Nacional de Fútbol Sala, de la que entonces dependía la competición, hubo una llamada a Miguel Ángel Jiménez Bosque, propietario de Jimbee, que cambió la vida del club. La firma melonera estaba apoyando en ese momento al Roldán FSF de fútbol sala femenino, con el que había alcanzado un histórico título de liga. «El objetivo es ganar la liga», dijo en agosto de 2018 el actual presidente en la presentación oficial del nuevo proyecto en el Ayuntamiento. No estaba loco, como se ha podido comprobar, el empresario.

La fiesta se trasladó a las calles y a la Plaza de España.

La fiesta se trasladó a las calles y a la Plaza de España. / dioni gaRcía

Con Jimbee al mando, los primeros fichajes de relumbrón fueron los de Batería y Eka. El curso anterior el equipo logró por primera vez la clasificación para la Copa de España, donde cayó en cuartos de final en Madrid. La apuesta de la empresa fue creciendo al igual que los apoyos recibidos de otros patrocinadores y del Ayuntamiento. Justo también en 2018, el hispanobrasileño Duda acabó su etapa de 18 años en ElPozo Murcia. Estuvo en Italia y Kuwait hasta que en enero de 2019 desembarcó en el banquillo cartagenero para volver a hacer a un equipo de la Región campeón. Ya lo había logrado en cuatro ocasiones con ElPozo, y ayer sumó su quinto entorchado con un Palacio de los Deportes lleno hasta la bandera, poblado de camisetas rojas, con aficionados llorando de emoción, sobre todos aquellos que vivieron la derrota en 2006 en la final ante el mismo rival.

Presumiendo de la copa más deseada.

Presumiendo de la copa más deseada. / dioni gaRcía

Si el 7 de enero de 2024 se convirtió en histórico para el club cartagenero porque llegó a las vitrinas el primer título, la Supercopa, el 23 de junio, en la noche de las hogueras, llegó el segundo, el más grande, el más preciado, el que todos quieren tener y el que solo unos pocos, unos elegidos, tocan. Con seis jugadores formados en el rival de la final y un cuerpo técnico liderado por el entrenador que más títulos dio al conjunto de Murcia, el Jimbee se ha convertido en grande, muy grande, cumpliendo el sueño de muchos y que solo unos pocos tuvieron la fe para dar los pasos adecuados para llegar hasta la cima.

Los jugadores del Jimbee pasean en autobús descapotable por la ciudad.

Los jugadores del Jimbee pasean en autobús descapotable por la ciudad. / dioni gaRcía

La fiesta se prolongó hasta la madrugada en Cartagena, una ciudad que ha culminado con el éxito del Jimbee un buen año deportivo gracias también a la salvación del FC Cartagena y el ascenso del Odilo Cartagena en baloncesto.

Más imágenes de la 
felicidad vivida en Cartagena.

Más imágenes de la felicidad vivida en Cartagena. / dioni gaRcía