Fútbol sala

Jimbee Cartagena: así fue la noche más larga

Los campeones de Primera División celebran por todo lo alto la temporada más exitosa del fútbol sala en Cartagena

Arropados por centenares de aficionados cartageneros, acaban todos fusionados en un baño que quedará para la posteridad en la fuente de la Plaza de España. 

La rúa del Jimbee Cartagena, saliendo del Palacio de los Deportes con los jugadores

La rúa del Jimbee Cartagena, saliendo del Palacio de los Deportes con los jugadores / Loyola Pérez de Villegas

Salva Castiñeyras

En la historia del deporte cartagenero, pocas noches han brillado tanto y quedarán grabadas a fuego en los recuerdos más felices de los aficionados. A las 19:44 horas, con el bocinazo final que consagraba a Jimbee Cartagena como flamante campeón de la máxima competición nacional de fútbol sala por primera vez en su historia, dio comienzo una celebración que transformó la ciudad en una marea de alegría y emoción a raudales. Un rugido de júbilo resonó en el Palacio de los Deportes, donde .5000 almas fusionadas en emoción celebraron el hito que marcaba un antes y un después para club y ciudad.

Alzando el trofeo frente a una grada embelesada, los jugadores del Jimbee se fusionaron en un solo latido con su hinchada. Los aplausos y gritos de "¡Campeones!" llenaron cada rincón del Palacio, convirtiendo el recinto en un santuario de euforia y orgullo. Los jugadores se marcharon a un vestuario donde hasta las pizzas que servían como cena acabaron bañadas en cerveza y champán, junto a todos los protagonistas y culpables de una hazaña que ya es parte indeleble de la historia de una ciudad con tres milenios de legado.

La celebración se trasladó a la explanada anexa al Palacio, donde a partir de las 20:30, en un escenario iluminado por la alegría colectiva, jugadores y cuerpo técnico cantaron y bailaron con micrófono en mano, uniéndose a una hinchada que no dejaba de festejar con los suyos. Eso sí, hubo un pequeño ‘susto’, ya que casi a punto de partir los jugadores se incendiaron un par de setos pegados a la calle Peroniño, provocado por un castillo de fuegos artificiales que volcó al prenderse. Por suerte no quedó en nada más allá dado que el cuerpo de policía apagó rápidamente las llamas con el uso de hasta tres extintores, eso sí, la fiesta no frenó en ningún momento. 

Jesús Izquierdo alza del trofeo de campeón de liga del Jimbee Cartagena

Jesús Izquierdo alza del trofeo de campeón de liga del Jimbee Cartagena / Loyola Pérez de Villegas

A las 21:20, la rúa del Jimbee campeón partió desde el Palacio de los Deportes, con destino a la emblemática Plaza de España. El autobús, rodeado por varios centenares de seguidores y escoltado por la policía nacional, avanzó por las calles de la ciudad entre cantos y festejos. La caravana triunfal recorrió la Avenida del Cantón, sobrepasó la rambla de Benipila y encarriló la Alameda de San Antón, hasta culminar su trayecto en la zona cumbre, la Plaza de España alrededor de las 21:50. Allí, los jugadores bajaron del autobús y se fundieron en abrazos con los aficionados, quienes vitoreaban sus nombres y entonaban los cánticos más representativos del club. Entre los primeros en bajar se encontraban el entrenador de porteros, Rafa Fernández, el unionense Saura y el italobrasileño Motta, envueltos en bufandas y banderas rojiblancas, fueron recibidos al grito de "¡Campeones, campeones, oé, oé, oé!" o "Cómo no te voy a querer, si fuiste campeón de liga por primera vez", por supuesto, también hubo hueco para acordarse en algún que otro momento del eterno rival al que acababan de vencer.

El destino fue generoso en su ironía: dieciocho años después de aquella histórica final entre Polaris World Cartagena y ElPozo Murcia, el Jimbee Cartagena daba la vuelta al desenlace del capítulo y emergía victorioso, superando a su eterno rival con un contundente 5-2. Por este motivo, el alirón pese a esos dieciocho años de espera, quedó clavado para muchos cartageneros y es por eso que se vieron imágenes tan bonitas de varias generaciones unidas en una celebración que quedará para la posteridad. Desde aquellos que vivieron los tiempos de Mínguez Sáez FS, los que sufrieron la final en 2006 con Polaris, y sin perder de vista a los valientes que atravesaron el oscuro túnel desde la salida de la inmobiliaria pachequera hasta la llegada de Jimbee… hasta los más jóvenes que hoy celebran la época más dorada del cuarenta por veinte en Cartagena. 

La rúa, saliendo del Palacio de los Deportes de Cartagena

La rúa, saliendo del Palacio de los Deportes de Cartagena / Loyola Pérez de Villegas

La memoria colectiva de la ciudad se impregnó de imágenes inolvidables: generaciones de cartageneros y cartageneras, desde niños hasta abuelos, celebrando juntos en una plaza que se convirtió en el corazón latente de Cartagena. Padres, hijos y nietos rodearon la fuente central, donde el equipo se dio un simbólico baño de victoria que quedará grabado para siempre en la mente de todos los presentes.

Miguel Ángel Jiménez, presidente del club, junto con su familia, no se escapó de su baño en la fuente, siendo aclamado, querido y ovacionado como el gran artífice de un sueño hecho realidad. Waltinho, con un altavoz en mano, dirigió una celebración que se prolongó hasta las 22:40. Sin pasar por alto la noche que vivió Chispi, segundo portero de Jimbee, hizo el sueño realidad de todo niño, levantar el primer título de liga en la historia del equipo de su ciudad, casi nada. Con bandera de Cartagena al cuello, festejó más que nadie. El máximo artillero de Jimbee en la temporada Motta, con 24 dianas, también fue de los más aclamados y protagonistas en la celebración, se bañó y capuzó directamente en la fuente. Al igual que Pablo Ramírez, Dennis, y toda una expedición que no olvidará la noche del 23 de junio de 2024.

El capitán Jesús Izquierdo trajo la copa de campeón hasta la fuente para volverla a alzar al cielo de la trimilenaria... dejando sin duda un momento inolvidable más para las retinas de aficionados. También hubo lugar para las despedidas: Bebe, Javi Mínguez y el mago brasileño Lucao vivían su última noche como jugadores de Jimbee y se escucharon cánticos de "Lucao quédate", "Javi quédate" y "Bebe quédate" todos ellos cierran de la forma más especial y con una sonrisa enorme su etapa en Cartagena. 

La celebración concluyó públicamente a las 22:40 cuando el equipo regresó al Palacio de los Deportes para ducharse y cambiarse antes de dirigirse al ‘Espacio Alviento’, ubicado en el puerto de Cartagena, donde la fiesta continuó hasta el amanecer. Y es que romper un techo de cristal tan grande, levantando, a falta del primer trofeo en la historia del deporte en la ciudad, hacerlo por dos veces, siendo el segundo de una magnitud como lo es una liga nacional, y ante tu máximo rival histórico, no se celebra todos los días. Fue una fiesta histórica, un legado de emoción y orgullo que perdurará en los corazones cartageneros de seguro por y para siempre.