FC Cartagena

El FC Cartagena quiere volver a mirar a largo plazo

La entidad albinegra recupera una visión continuista con renovaciones por dos años

Paco Belmonte y Manolo Breis, en sala de prensa.

Paco Belmonte y Manolo Breis, en sala de prensa. / Ivan Urquizar

Alfonso Asensio

Alfonso Asensio

Para una entidad como el Fútbol Club Cartagena, con el tercer límite salarial más bajo de Segunda División, no es sencillo cuadrar todas las cuentas y conformar un equipo competitivo al mismo tiempo. Los albinegros tienen muy medido cada euro que invierten en el coste de su plantilla. Apenas hay margen para el error en el apretado cinturón de los cartageneros. No obstante, las últimas operaciones en el club parecen indicar un cierto respiro en los números.

Al igual que el pasado verano fue «el peor con diferencia» en cuanto a la planificación deportiva según el propio director deportivo, Manuel Breis, esta ventana que ya se divisa en el horizonte puede traer un giro inesperado a la rambla de Benipila. La rapidez en los movimientos para conformar la plantilla del año que viene es buena señal, pero también los tiempos que reflejan las renovaciones de jugadores clave como Alfredo Ortuño y Jairo Izquierdo. Ambos futbolistas han renovado su contrato por dos temporadas, ofreciendo con ello más seguridad al nuevo proyecto.

El Cartagena ha llegado a tres acuerdos y dos de ellos demuestran miras al largo plazo. Sólo la renovación de Andy, el más veterano de los tres jugadores renovados, se ha quedado en una única temporada. Con estos acuerdos consolida el Cartagena su base para el futuro, a falta de la resolución de otros casos como los de Damián Musto, Pedro Alcalá o Kiko Olivas. Un futuro en el que se sigue considerando a Juan Carlos Real después de su fichaje por tres temporadas, hasta junio de 2026.

Esa visión de futuro viene de lejos. Cada temporada desde el regreso a Segunda División, el Cartagena ha tratado de solidificar unos cimientos sobre los que ir creciendo, sin embargo, todos sus planes se vieron frustrados el verano pasado por culpa del déficit generado durante los tres años anteriores. LaLiga impuso al club cartagenero un límite de gasto del 40 por ciento de su presupuesto y la comisión deportiva buscó fórmulas para crear un equipo competitivo respetando ese tope reducido.

‘Quid pro quo’

Esta circunstancia trajo la incorporación de numerosas cesiones, hasta siete en todo el curso, y la adaptación de los contratos de los jugadores que ya tenía en la plantilla. La directiva albinegra acordó con todos sus futbolistas una revisión de su contrato para cuadrar los números y poder inscribir a nuevos jugadores que completasen el grupo. Esa revisión constó de un cambio en el salario, menos porcentaje fijo y más variable, y permitió encontrar el espacio necesario para cerrar la plantilla.

Alfredo Ortuño y Jairo Izquierdo alcanzaron un acuerdo de este tipo con el club durante el pasado verano y es posible que esos cambios en su contrato hayan acercado las renovaciones de ambos este mes. Las variables en partidos jugados o goles anotados pueden estar detrás de su renovación a modo de cláusula, pero también la repartición de su salario en varias temporadas -lo que disminuye la masa salarial- ha podido ser el motivo del pacto por dos campañas más. Un ‘quid pro quo’ en el que los jugadores obtienen seguridad económica y el club se asegura la planificación.

Así las cosas, puede que Jairo y Ortuño no sean los únicos en adherirse a un plan ‘largoplacista’. Sería la mejor noticia para la continuidad del club en el fútbol profesional.